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Día de la Mujer
Representar a la justicia pone a prueba cualquier fortaleza
Karla Padilla
~
07 de Marzo del 2017 22:25 hrs
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Liga Corta




Ma. del Refugio Gamboa / Como procuradora se topó con resistencia por el hecho de que el cargo lo tuviera una mujer.
ZACATECAS.- Leticia Catalina Soto Acosta dedica gran parte de su tiempo al quehacer público y asegura que con sus fortalezas académicas y personales ha logrado mantener una carrera de más de 30 años en la que su reto más grande ha sido llevar las riendas de la justicia en el estado.

“Demostramos que las mujeres tenemos la capacidad para asumir cualquier responsabilidad pública sea cual sea su magnitud; incluso, sea cual sea su riesgo”.

 
La primera procuradora
Con su designación por unanimidad como titular de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Zacatecas (PGJEZ) en 2015, estuvo sujeta a agresiones y amenazas diversas que, aseguró, ponen a prueba cualquier fortaleza de una persona sea cual sea su sexo.

“Llegué a un lugar que tradicionalmente está diseñado para varones; a un gabinete en el que prevalecía la masculinidad y en donde había resistencias para el hecho de que el ejercicio de este cargo lo tuviera una mujer”.


Destacó que ser titular de la PGJEZ fue el reto “más honroso e importante” pues debía perseguir los delitos y de convivir cotidianamente con la violencia: “Hay que tener un carácter serio y fuerte para realizar un trabajo sostenido y contundente”.

Al inicio de su periodo como procuradora solo tenía homólogas en Tlaxcala, Durango y Baja California Norte, además de su coincidencia con Areli Gómez como procuradora general de la República.

Durante su trabajo priorizó la atención a víctimas sin escatimar en horarios y esfuerzo para marcar un precedente en el estado, lo que la envolvió en una experiencia formadora.

Contribuyó a la consolidación del Centro de Justicia para las Mujeres donde, con una construcción muy pensada y con enfoques de capacitación con perspectiva de género, se abrió paso para que las mujeres contaran con una institución especializada en atenderlas.

Romper esquemas en el tutelar
Maestra en Derecho y con estudios en Materia Electoral y Derechos Humanos, su primer cargo dentro de la administración pública fue la presidencia del Consejo Tutelar para Menores en una época en la que, dijo, era un estigma.

“Me veían como la buena madre que iba a cuidar unos niños que tenían un conflicto con la ley o eran vulnerables; pero ese espacio estaba destinado a quienes cometían infracciones. Rompí el esquema y pasamos de tener casi 100 internos a quedarnos con veintitantos”, lo que provocó que se instauraran la Casa Hogar y la Casa Cuna.

La participación política de las mujeres
La asesora política y jefa de familia por ocho años estuvo al frente del Instituto Electoral del Estado de Zacatecas (IEEZ), derivado de las disposiciones legales en esta materia en la entidad, algunas logradas por el trabajo conjunto de asociaciones civiles.

En torno a la participación política de las mujeres este organismo creó la Dirección de Paridad entre los Géneros, la segmentación de las candidaturas y la paridad en ayuntamientos, además de ser pionero en las candidaturas independientes logrando el primer gobierno municipal de este tipo en México.

Recordó que, para lograr todo eso, fue necesario hacer un ejercicio de la función pública abierta y democrática, siempre escuchando ideologías y formas de entender a la sociedad y la política, lo que permitió tener un ejercicio en la conformación del Consejo “con gente destacada que permitió hacer del IEEZ uno de los más innovadores del país”.

“Ahora pienso que si en la época que yo inicié mi carrera las disposiciones electorales hubieran sido diferentes, yo hubiera accedido a un cargo de elección popular. Ahora la historia de las jóvenes políticas tiene una ventana más abierta”.

 
El espacio familiar
Aseguró que su familia siempre ha respaldado sus decisiones, sobre todo sus dos hijos quienes han sabido acompañarla siendo solidarios y poco demandantes con su presencia.

“Desde siempre entendimos que es mejor la calidad que la cantidad de los tiempos que pasamos juntos. Yo decidí de manera libre dedicarme a la función pública y lo he hecho consciente de que implica perder parte de mi vida privada y poner primero el trabajo que una satisfacción”.