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Perspectivas
El ejercicio del presupuesto
Luis Enrique Mercado
~
30 de Octubre del 2017 00:00 hrs
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Una vez aprobada la Ley de Ingresos por ambas cámaras del Congreso, los diputados usarán su facultad exclusiva para discutir y aprobar el Presupuesto de Egresos 2018, el más importante instrumento económico de un país.
Del Presupuesto de Egresos dependen, por ejemplo, el equilibrio de las finanzas públicas, el grado de endeudamiento; la señal de freno y acelere para los demás agentes económicos; el interés del gobierno por alentar la infraestructura o canalizar más recursos a la salud y la educación y hasta el interés del ejecutivo en materia de combate a la pobreza.
Hay que decir que la aprobación del Presupuesto de Egresos por parte de los diputados es, por decir lo menos, un ejercicio que, cuando menos es barroco, o random, como dicen ahora.
Y es así por el simple hecho de que el Presupuesto de Egresos no lo arma la Cámara de Diputados, sino el Ejecutivo, la Secretaría de Hacienda en concreto, quien envía a los legisladores un documento que se conoce como PPEF que en cristiano es el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, en el que los diputados trabajan.
El público en general supone que los diputados asignan todo el presupuesto, mueven partidas, cancelan unos proyectos e introducen otros.
Y la cosa no es exactamente así.
Una regla no escrita dice que lo que está en el PPEF no se toca. Es decir, ningún diputado puede decir que, por ejemplo, que 2 mil o 3 mil millones de pesos no se usen para un hospital y que se cambien para hacer una carretera.
En esencia, lo que el Ejecutivo pone en de PPEF no se toca, a menos que haya un acuerdo cupular entre los partidos y luego que este acuerdo sea aceptado por el Ejecutivo.
Un diputado solo o incluso un grupo de diputados no puede hacer cambios al PPEF a menos que el dirigente de su bancada lo acepte y pueda convencer a otra de las bancadas que hacen la mayoría en la Cámara, para que tal proyecto se acepte, lo cual, en la realidad, sucede poco.
En este panorama, lo que los diputados cambian, por lo que se pelean y discuten, se traicionan se hacen de amigos o enemigos es una por fracción pequeña del total del presupuesto. Entre 70 mil y 150 mil millones de pesos de un presupuesto que para 2018 es de 5.2 billones de pesos. Es decir, alrededor del 2% del total de Egresos.
Los diputados elaboran, con la guía estricta de Hacienda, el Decreto del Presupuesto, que establece las reglas para el ejercicio de los recursos. Y ahí, también, la mano del Ejecutivo es la que determina casi todo.
En esencia, el Presupuesto es un documento casi exclusivo del Poder Ejecutivo, quien utiliza los legisladores para su aprobación, que se da en lo general, siempre y cuando los diputados reciban el caramelo de aprobar y decidir sobre el 2% del total.
Ese el sistema mexicano y no es malo en sí; lo que es importante tener claro que el presupuesto lo planea y ejerce el Ejecutivo y que utiliza, en el buen sentido, a la Cámara de Diputados para darle legalidad al ejercicio.
Hasta el próximo lunes y mientras, no deje de seguirme en mi página de Facebook Perspectivas de Luis Enrique Mercado.