×
×
×
×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



Muy noble y leal ciudad: artes y letras del Zacatecas virreinal
Una muralla zacatecana
Salvador Lira
~
06 de Noviembre del 2017 00:00 hrs
×


Compartir



Liga Corta




Cortesía / Grabado de la virgen de los Remedios en Muralla Zacatecana.

La devoción a la virgen en Zacatecas ha tenido múltiples interpretaciones y manifestaciones, desde rosarios, fiestas, arquitectura efímera y perenne, o sermones. Para la segunda mitad del siglo 18, el perfil de la eterna señora pasó a ser un refuerzo de Estado e identidad.

El gobierno de Carlos III identificó que una de las cuestiones que otorgaban diferencia de la fe por parte del reino hispánico era la declaratoria de María como Inmaculada Concepción.

Se crearon diferentes manifestaciones que reforzaron ese hecho, tales incluso la orden de Carlos III con su imagen, bajo los motes de Virtud y Mérito. 

El revestimiento de maternidad divina, ofreció otros parámetros en varias latitudes. En el caso general novohispano, la imagen fue la virgen de Guadalupe, que bajo el mote de “No hubo una nación tal”, afirmaba los nuevos pareceres en interpretación alegórica de la visión en Patmos. 

Un ejemplo para el caso zacatecano es el impreso Muralla Zacatecana de doce preciosas piedras erigidas en doce sagrados títulos y contempladas en el patrocinio y patronato de su augustísima patrona y señora María Santísima…, por el clérigo José Mariano Estaban de Bezanilla Mier y Campa.

El texto fue publicado en la casa impresora de Felipe de Zúñiga y Montiveros en 1788. 
Se trata de un libro que, como lo menciona el autor, es un “Devocionario histórico”.

Con el motivo de la universal conmoción que hubo en esta Muy Noble y Leal Ciudad de nuestra Señora de los Zacatecas en el año pasado de 1781, para celebrar las mayores demostraciones de gratitud a su Soberana Patrona, se resolvió establecer en el día ocho de cada mes una Misa cantada en la mañana, y un solemne Rosario por la noche, al cuidado y expensas del muy Ilustre Clero […]. 

Como lo indica el autor, el Devocionario servía al mismo tiempo de estímulo de devoción y fe, así como útil y oportuno de la Historia de la Imagen, sacado de muchos “Archivos de esta Ciudad, como efectivamente se ejecutó con muchas otras Biblioteca y Gabinetes”. 

El motivo simbólico del título tiene que ver con el Apocalipsis. San Juan había visto una ciudad protegida por una muralla de doce piedras, que era la imagen de la Jerusalén Celestial.

José Mariano Estaban de Bezanilla interpretó que estas doce piedras son, según la expresión del Marcial, la misma Santísima María. De tal modo, el concepto que se unen es:

[la Santísima Virgen] protege a esta su Ciudad de Zacatecas bajo de doce títulos, ya se ve claramente que es esta bellísima Señora su más preciosa Muralla.

En estos doce títulos de cada mes se expuso, además de un recordatorio visual del escudo de armas, una lección histórico-moral, se expone una particular virtud y varias notas históricas de Zacatecas.  

*Escritor e investigador