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Perspectivas
La economía sufre en época electoral
Luis Enrique Mercado
~
22 de Enero del 2018 15:01 hrs
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La economía mexicana sufrirá este año las consecuencias de la falta de decisión que es característica de los años electorales.

Los finales de los sexenios de los 70s, 80s, y principios de los 90s han quedado en la memoria colectiva por las macro devaluaciones que se produjeron y que acabaron con el patrimonio de millones de mexicanos.

Ese peligro no se corre en este año, aunque, cuando menos, sufriremos por la inflación más alta de los últimos 16 años y por un crecimiento raquítico que dejará a muchos mexicanos sin oportunidades.

 A los problemas internos de la economía hay que sumar la incertidumbre que provoca la conducta de Donald Trump, la renegociación del Tratado de Libre Comercio y el resultado de las elecciones mexicanas.

Lo grave del tema es que la situación económica exige tomar decisiones que son imposibles en este momento político.

El último año y medio el ajuste económico ha caído sobre el Banco de México, que para enfrentar volatilidad de incertidumbre ha subido las tasas de interés; con eso se ha tratado de enfrentar el repunte inflacionario y la depreciación del peso frente al dólar.

 En la parte fiscal, ingresos y gastos, el esfuerzo ha sido poco. Cuando mucho, contener de crecimiento de la deuda; subir los precios de los energéticos para reducir el gasto que significan los subsidios, recortar el gasto de inversión. Y nada más.

Las finanzas públicas tienen un debilísimo equilibrio y bajar el gasto es casi imposible, aunque si se debe revisar a fondo la forma como se gasta y muchos de los rubros de que se usa dinero público; pero la solución definitiva está en los ingresos.

Frente a la reforma tributaria de Estados Unidos México no puede aumentar las tasas, pero sí hay espacio en el IVA, que necesariamente debe aplicarse a todas las transacciones, lo que permitiría un aumento en los ingresos.

Es claro que las decisiones tributarias son de las más complicadas que puede tomar un gobierno, porque el costo político de aumentar impuestos es muy alto y la oposición siempre capitaliza esos intentos.

Lo ha hecho el PAN cuando gobierna el PRI y este, cuando gobernó el PAN.

Pero gane quien gane, no habrá otro camino que arreglar las finanzas públicas. Los ingresos petroleros no regresarán a corto y mediano plazo y la deuda ya está en su tope. El gobierno deberá financiar su gasto con un IVA generalizado, con severos y reales ajustes al gasto público y con políticas públicas para que muchas tareas que hoy hace el gobierno, las realice el sector privado como un negocio.

No hay otra salida. El país necesita mayores ingresos y destinar el gasto público a lo prioritario y no a mantener organizaciones que han encontrado en el gasto público su fuente de financiamiento.

Son decisiones que no podrán posponerse porque si no se toman, el país se endeudará o habrá una crisis económica como las que sufrimos décadas atrás.

Hasta el próximo lunes y mientras, no deje de seguirme en mi página de Facebook Perspectivas de Luis Enrique Mercado.