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Historias humanas
Azrael es un rudo de muy buen corazón
David Castañeda
~
08 de Junio del 2018 09:12 hrs
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Liga Corta




David Castañeda / Gracias a su negocio puede sacar adelante a su familia.
David Castañeda / Su pasión por la lucha libre le ha llevado a muchos cuadriláteros.
David Castañeda / Azrael dice que es de la banda de los rudos.

ZACATECAS.- Desde el ring hasta el paladar, Azrael, luchador profesional local, ha llevado la fama de ambos mundos para ayudar a la gente.

Desde hace más de una década que Azrael dedica su vida a la lucha libre, sin embargo, la situación difícil de empleo, lo llevó de las luchas a la parrilla donde desde hace varios meses mantiene un establecimiento de comida rápida, en el que se mezclan la cultura de la lucha libre y el buen comer.

En su infancia, la lucha libre marcó su vida y dos estrellas sobresalieron para él de la vieja escuela: Blue Demon y Fray Tormenta, un sacerdote luchador que fue sin duda quien determinó su rumbo.

Acerca que  Fray Tormenta era un sacerdote que cambiaba la túnica por la máscara, pero por un beneficio a la comunidad, cambió radicalmente su idea sobre la vida y siguió sus pasos.

Azrael, a sus 28 años de edad, pisó por primera vez un ring a los 15, por invitación de un conocido.

Su talento y el gran amor por la lucha libre lo llevaron  al estrellato al año de estar entrenando, su lugar de entrenamiento fue en el Polideportivo.

El amor por las cosas que hace  lo llevaron a triunfar en los cuadriláteros al grado de que conoció en persona a su ídolo Fray Tormenta, y con el paso de los años formaron una amistad al grado que el gladiador religioso lo casó hace un par de años.

Azrael, en su búsqueda por dejar huella y ayudar a los demás, es un promotor con sus seguidores y en redes sociales de la donación de sangre.

Fue una circunstancia de la vida y la enfermedad de un conocido que lo llevaron a estar en una situación en la que se requería sangre y no la había. Este capítulo lo marcó y nunca ha dejado de promover el ser un donador de sangre y ayudar al prójimo.

La vida, en sus altibajos dejó sin su sustento a Azrael, ya que de la lucha libre no se puede vivir y más ahora que tiene un hogar que mantener.

Sin quedarse con los brazos cruzados, y sabiendo aprovechar su talento en la cocina, llevó el mundo de la lucha libre y la cocina a fusionarse.

Actualmente atiende su local de comida rápida, el cual está ubicado en la calle Henry Ford en la colonia Mecánicos, y a pesar de ser un gladiador rudo, la atención a sus clientes ni un técnico la puede ofrecer.