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Historia documental de Zacatecas
Las Morismas de Bracho inician como un simulacro de guerra
María Auxilio Maldonado Romero
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04 de Septiembre del 2018 05:00 hrs
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Liga Corta




Cortesía / Desde su origen las Morismas de Bracho reúnen a miles de participantes.

Una fiesta que en sus inicios fue considerada como un simulacro con el tiempo se convirtió en toda una tradición del pueblo, en donde participan cientos de familias, convirtiéndose en identidad para los zacatecanos y que por su singularidad ha alcanzado tanta importancia y popularidad que en el año de 2015, la Sexagésima Primera Legislatura la declara “Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado”.

A continuación se realiza la transcripción del documento fechado en 1889 resguardado en el Archivo Histórico del Estado, en donde se solicita a la Asamblea Municipal por parte de los socios permiso para realizar en los últimos días del mes de agosto, un simulacro de guerra que no tiene más objeto que el ejercitarse en el manejo de las armas.

“Asamblea Municipal. Sesión ordinaria del sábado 3 de agosto de mil ochocientos ochenta y nueve. Presidencia del jefe político, ciudadano Manuel Torres.

A la Asamblea Municipal. Victoriano Herrera y socios piden permiso para hacer simulacro de guerra en la Lomas de Bracho, durante los últimos días de agosto próximo, y agregan que año por año hacen esa diversión que no tiene más objeto que ejercitarse en el manejo de las armas y en las evoluciones militares, a cuyas diversiones concurre en masa toda la sociedad de Zacatecas.

En concepto de la comisión de diversiones, nada tendría de particular que los solicitantes y todas las demás personas desocupadas que con ellas se reúnen, jugaran a los soldados durante todo el año si así les pareciere; pero es público y notorio que la diversión de que se trata, además de revestir cierto carácter religioso, puesto que se hace bajo la advocación de un santo, envuelve el ridículo más lamentable que da muy triste idea de la cultura de una sociedad, ya que en esa diversión se simulan acontecimientos históricos que nunca han pasado o se cometen anacronismos que deshonrarían al pueblo menos celoso de la ilustración y se confunden de una manera lamentable épocas, pueblo, personajes, trajes y costumbres.

Por estas consideraciones, la comisión que suscribe, somete a la aprobación de la Asamblea la siguiente proposición.” “Única. Dígase a los peticionarios que tienen permiso para hacer los simulacros de guerra que pretenden, siempre que no les den carácter alguno religioso, ni se propongan representar ningún acontecimiento histórico. Zacatecas, 20 de julio de 1889. T. León.”

Puesto a discusión, el ciudadano León dijo: que si los peticionarios se limitan a jugar a los soldados, como ha dicho en el dictamen, se les puede otorgar el permiso que solicitan, aunque juzga difícil que se abstengan de incurrir en lo que ha indicado en la parte expositiva.

El ciudadano Córdova expuso: que después de oír una exposición tan razonada, tan lógica y tan juiciosa como la que tiene el dictamen, no creyó que la proposición consultara acceder a la petición de los solicitantes, pues la misma comisión asegura que bajo el pretexto de hacer un simulacro de guerra, se hace una fiesta que además de revestir un carácter religioso, es altamente ridícula en sí; por lo cual pide a la Asamblea que no se apruebe la proposición.

El ciudadano Garza fue conforme con el ciudadano Córdova, manifestando que votaba en favor de lo dicho en la parte expositiva y en contra de la resolutiva, opinando porque se dijera a los peticionarios que no había lugar a su solicitud.


Con permiso de la Asamblea retiró el ciudadano León las proposiciones que había consultado, indicando se dijera a Victoriano Herrera y socios, que no había lugar a su petición, lo cual fue aprobado.”

AHEZ. Fondo: Ayuntamiento de Zacatecas. Actas de Cabildo. Caja: 24. Expediente 02. Fojas: 57v-58. Año: 1889.

Directora del Archivo Histórico
del Estado de Zacatecas*