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Historias humanas
Edmundo Barrera es un apasionado del skateboard
Carlos Montoya
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05 de Septiembre del 2018 05:00 hrs
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Liga Corta




Carlos Montoya / Edmundo, mejor conocido como el Bug, vuela por los aires con su patineta.
Carlos Montoya / Lleva nueve años practicando este deporte.
Carlos Montoya / A diario se reúne con sus amigos para practicar.
Carlos Montoya / Sabe hacer todo tipo de trucos.
Carlos Montoya / Es todo un experto en las rampas.

ZACATECAS.- Su historia en el skateboard comenzó hace nueve años, cuando Edmundo Barraza Méndez, mejor conocido como el Bug por sus amistades, compró su primera tabla para practicar este deporte extremo, que terminaría por convertirse en una de sus más grandes pasiones.

Sus primeras experiencias con la tabla se remontan a aquellas tardes en que iba con sus amigos a patinar al Skate Park que estaba ubicado en la Unidad Deportiva Benito Juárez, donde aprendió las primeras suertes como el ollie, flip, el 180°, entre otros.

Con el paso del tiempo y su perseverancia por seguir aprendiendo más de esta disciplina, el Bug fue experimentándose hasta practicar el freestyle utilizando espacios reducidos para después convertirse en un verdadero diestro de esta modalidad.

Al terminar sus clases, agarraba su patineta y se quedaba de ver con sus amigos para andar por diferentes partes de la ciudad en su patineta; algunos de ellos practicaban otros deportes igual de extremos como el BMX.

Él sabe las consecuencias que implican subirse a una tabla ya que de cada caída fue adquiriendo experiencia de la que extrajo la audacia para cada vez más aventurarse en algunos trucos de mayor grado de dificultad.

Convertido en un experto de la patineta, el Bug nunca perdió el piso y con humildad afronta cada reto, pues considera que esta práctica se convirtió en un estilo de vida que incluso lo ha llevado a patinar en Estados Unidos.

A sus 33 años, Edmundo Barraza sigue haciendo lo que más le gusta, que es subirse a su tabla y patinar de un lado a otro afrontando nuevos retos que le dejen experiencias positivas.

Con sus amigos de antaño y los que ha conocido practicando este deporte, ahora asiste frecuentemente al nuevo Skate Park de la colonia Alma Obrera, donde las tardes de diversión continúan haciendo esta actividad que durante 9 años lo ha apasionado y en la que está dispuesto a seguirse forjando.