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?Sin mejorar, sistema de salud en México
Animal Político
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07 de Enero del 2016 08:33 hrs
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Liga Corta




Archivo / Según la OCDE las inversiones hechas hasta el momento en salud no se reflejan en una mejor atención.
MÉXICO, DF.- La escena es cotidiana: largas filas en los centros de salud para ser recibido por un médico, luego de la revisión, en la farmacia de la clínica no hay las medicinas recetadas. Si lo que mandó fue un estudio la espera será más larga y si se trata de una operación, ni se diga.

Esta situación no es solo una preocupación para millones de familias en México, lo es también para uno de los organismos internacionales más influyentes: la OCDE, quien presentó un informe en donde califica al sistema de salud mexicano de fragmentado, inequitativo e ineficiente y como un obstáculo para el desarrollo del país.

En el informe Estudios de la OCDE sobre los sistemas de salud: México 2016, el organismo afirma que la millonaria inversión destinada en los últimos años al sector salud no se ha reflejado en las condiciones de salud de los mexicanos.

“La inversión pública de México en su sistema de salud, aumentando de 2.4% a 3.2% del PIB entre 2003 y 2013, no ha logrado traducirse en una mejor salud ni en un mejor desempeño del sistema como se hubiera deseado”, asegura.

Para documentar esta afirmación, la OCDE recuerda que México ha tenido avances en salud más débiles que el resto de los países miembros: mientras que en esa década la esperanza de vida aumentó en promedio tres años entre los países de la Organización, en México lo hizo solo 1.3 años, lo que lo mantiene como el país donde se vive menos tiempo.

La cantidad de adultos con diabetes duplica a la del promedio de la OCDE y las reducciones de muertes por enfermedades como las cerebrovasculares se quedan muy atrás en comparación con otras naciones.

“Es aún más desconcertante que las muertes por cardiopatías solo han disminuido 1%, en contraste con la reducción de 48% en otros países de la OCDE. Debido a que la población mexicana está envejeciendo más rápido que cualquier otro país de la OCDE, hay pocas razones para esperar que estas tendencias adversas se reviertan sin un fortalecimiento sustancial del sistema de salud”, agrega.

La situación pasa por unificar el fragmentado sistema de salud, en donde el acceso a una atención médica integral depende de si se trabaja o no en el mercado formal, pero también por la cantidad de recursos que se le destina: mientras que los países de la OCDE invierten un promedio de 8.9% de su PIB a este rubro, en México esta cifra es de apenas 6.2% y de esos recursos poco menos de la mitad es financiado por las propias familias y no por el gobierno. Es por ello que la OCDE llama incluso a buscar un financiamiento público “más generoso” para la salud en México.

La situación actual, concluye, se refleja en los limitados recursos en cuanto a médicos, enfermeras y camas hospitalarias por habitante en el país.

“También existe evidencia de que los recursos escasos de México no se están usando efectivamente. La atención primaria no está tan desarrollada como debería. Por ejemplo, no se ha establecido el registro con un médico de atención primaria y las horas de apertura son limitadas. Por lo tanto, la gente busca atención médica por episodios en las salas de emergencia (y cada vez más en los consultorios médicos adyacentes a las farmacias), lo que significa que se pierden oportunidades para una atención proactiva, preventiva y coordinada”, indica.

Mientras que el sistema de salud de México es el que tiene la inversión más baja, es también el que más gasta en su burocracia: el Informe indica que el gasto administrativo representa el 8.9 por ciento del total del gasto en salud, cifra que no se ha modificado en la última década.

Ante este panorama, el organismo urge a urge a implementar “un programa de reforma continua y exhaustiva” que modifique las condiciones actuales, de lo contrario, advierte, “México corre el riesgo de mantener un sistema de salud de bajo valor que no pueda resolver el aumento rápido de las cargas de enfermedades relacionadas con la edad y las relacionadas con el estilo de vida, así como un sistema de salud fragmentado con marcadas diferencias en acceso y calidad que corre el riesgo de afianzar aún más la desigualdad socioeconómica”.

“Un sistema de salud ineficiente y poco efectivo, marcado por desigualdades persistentes en la calidad y el acceso, sin duda mantendrá a México lejos de alcanzar la salud, la prosperidad y el progreso del cual es ciertamente capaz en los próximos años”, señala.

Entre otras propuestas, la OCDE plantea crear un paquete básico de servicios que se ofrezca a toda la población, independientemente de la institución en la que esté afiliada; mejorar la rendición de cuentas del manejo presupuestal que hacen los estados; desvincular el presupuesto de salud del de pensiones; así como mantener la afiliación a una institución de salud a pesar de que se pierda el empleo, con el fin de no interrumpir los tratamientos médicos.