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Historias de Lobos
Mi delito... querer jugar
Ivonne Nava García
~
30 de Enero del 2016 22:26 hrs
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Liga Corta




Los niños y las niñas están expuestos a toda clase de riesgos. Desde accidentes, que son los más comunes, hasta violación y en los peores casos homicidios

Hay que enseñarlos a ser independientes, pero sin descuidarlos ni un instante.

Esta historia es de una pequeña, vecina de un municipio de nuestro estado. 

Cuando vivió esta traumática experiencia tenía solo 9 años de edad. 

Ella solo quería jugar con sus amiguitas de frente a su casa. Su mamá también llevaba amistad con la mamá de las niñas. 

Nadie se imagina que en esa casa habita un hombre que no tiene escrúpulos, ni valores.

¿Quién es la niña? 

Es una pequeña de escasos recursos económicos, su papá se dedica al campo, su madre es ama de casa. 

La niña es la penúltima de seis hermanos, aparenta una edad de seis años. No asiste a la escuela. Según su madre, “pos no le gusta, se sacaba malas calificaciones y pos ya no la llevamos, pa´que, si de todas maneras al rato la embarazan o se la roba el novio”. 

El día que platique con ella estaba sucia de su ropa, el cabello recogido en medias colitas, pero su cabello castaño se notaba enredado, calzaba zapatitos blancos pero llenos de tierra roja, calcetitas de encaje rosas y un vestido azul, debajo un pants azul. 

Me miraba con mucha curiosidad, y me respondía de manera espontanea todo, inclusive me contó que su papá “me tranquea porque me porto mal”. Al momento de hablar del papá de sus amiguitas sus ojitos reflejaban mucho miedo y se le llenaron de lágrimas.  

Su narración 

Yo tuve la culpa, mi papá dice que yo tuve la culpa porque me metía a esa casa y a las casas de las niñas. 

Mi mamá me pego mucho. Yo nomás fui con mi amiguita para que saliera a jugar y el viejo me dijo que entrara a buscarla y yo me metí y me dijo ahí ‘ta en el baño y yo fui. 

El viejo se encerró conmigo. Me “arrempujó” en la pared y me dijo que me iba a bañar y yo me asusté mucho. Me puso la mano en la boca. Y con su otra mano me tocaba en donde hago de la pipí. 

Me quitó la ropa y yo nomás lloraba me echó agua y me dijo que a él le gustaban limpias que yo era una mugrosa apestosa. 

El agua estaba muy fría y el viejo me seguía lavando en donde hago chis. Él también se quitó la ropa y le vi su cosa muy fea y me dio “mucho” asco y miedo. 

Me dijo que le diera unos besitos, que, si no, me iba a matar y me dijo que al cabo mi mamá también se lo besaba, yo tenía mucho asco, me vomité y me dio un rodillazo en la boca y se salió del baño. 

Me vestí y me fui toda mojada y vomitada.  Luego me salió el morete en la boca y les dije a mis papás que me había caído..

Solo quería jugar

Yo quería mucho a mis amiguitas y fui otra vez a buscarlas porque yo creía que no estaba el viejo. Toqué y me metí a la casa. Mis amigas se habían ido con su mamá y me agarró el viejo otra vez. Me dijo que esta vez no me le escapaba. 

Me aventó en un sillón, yo me pegué bien feo en la cara con la pared porque no caí en el sillón, empecé a llorar. El viejo se enojó mucho, se quitó el fajillo y me dio de cintarazos. 

Me dijo que mejor me callará o me pegaría hasta deshacerme, yo no podía dejar de llorar. El me violó. Me dolió “mucho” como si me fuera a morir. 

Se quitó de encima de mí y me dijo que me largara, me aventó cinco pesos y me dijo que eso valía, que ni le había gustado. La versión del sujeto

“Usté” cree que yo voy a poder hacer eso. Mire pos ya soy viejo y a mí ya ni me funciona, yo no puedo tener sexo porque ya no me funciona. 

Sufro mucho porque no me lo va a creer, pero a mí me buscan mucho las mujeres, me asedian y yo no le puedo ni responder a mi vieja. Menos a esa escuincla apestosa. 

Están inventando todo eso porque yo no quiero que mi vieja se junte con ella. Como la mamá de esa escuincla es loca, porque nomás se pone sus taconcitos y su falda de mujer de la calle y viene por mi vieja
para irse al baile y ahí las veo como bajan la calle. 

Y esa vieja loca se me viene a meter a la casa para que yo me la “agarre” y le doy sus veinte pesos. El viejo ni cuenta se da de la vieja loca que tiene, como se va al barbecho no llega en la semana nomás el domingo, pero para cuando viene la vieja ya la haya bien bailada.

¿Quién es ese sujeto?

Dice tener 43 años, sin embargo, aparenta alrededor de 55 años. Usa gorra, de mide aproximadamente 1.60 mts. Complexión robusta. 

Me pregunta, ¿oiga licenciada, usted que cree, ¿que si le violé o que no? y si mejor digo que si la violé para que el juez vea que si me arrepentí? Pos yo creo que hasta más rápido me dejan ir, o ¿cuánto me estaré aquí?.

Le pregunté: ¿qué es lo que le hizo a esa niña? Y me respondió, nomás le escarbé la colilla. Pero su mamá ya me había dicho que se la escarbara y que le diera a ella una feria… ¿cuánto? pos los cinco pesos.

Pos también creo que a uno le hace falta estar un rato aquí para que Dios lo perdone de todo o usted qué me recomienda? Que diga que si fui o mejor digo que no fui? Esas viejas son de la calle para eso sirven, lo buscan a uno porque tiene dinero y les da uno sus 20 pesos y se quedan contentas. A esa muchachilla la hice mujer. 

La versión de los padres de la menor 

Todo eso que dice el viejo cochino de uno no es cierto, yo si le hablo a la mujer de él “pos semos” vecinas.

Esta niña no entendía de salirse de la casa y andarse metiendo en las casas se arrejuntaba con las chamacas del viejo para jugar. 

Nada más hemos batallado con ella porque no le gusta ir a la escuela no pudo ni con primero, nunca se aprendió las letras. También casi no la llevaba porque si me quedaba lejos la escuela. 

Pos a veces la llevaba un día a la semana. Sus hermanos tampoco fueron a la escuela los grandecillos ya se van a recoger frijol y a sembrar los almácigos de chile. 

Yo me di cuenta porque se me hizo que le había bajado muy rápido su regla, pos todavía esta chiquilla y le pregunté que cuando le había pasado eso y ella se agarró llorando y le dije que era normal que así nos pasaba a las mujeres y no me quede conforme. Le dije al doctor y la llevamos para con él. 

La reviso y le preguntó que si se había pegado y dijo que se había caído y se había pegado en la cabeza.

De ahí el doctor nos dijo que mejor fuéramos al DIF de Calera y de ahí nos mandaron al Ministerio Público.

Le hicieron las pruebas y ya le dijo a la doctora de Zacatecas que el viejo cochino la había violado.

Desde ese día que la vi manchada se orina en la cama, llora todas las noches o, está dormida y se despierta gritando que “no” y empapada de sudor. 

También tenemos miedo porque la mujer de este viejo vino a la casa a amenazarnos y ella y sus hermanos le andan pagando al licenciado para que lo saquen de la cárcel.

Perfil del agresor sexual de menores 

Los agresores sexuales de menores tienen aspecto de seres normales, en su vida cotidiana simulan una conducta apartada de sus verdaderas perversiones, también muestran dificultades para socializar, autoestima baja, sentimientos de inseguridad, además de tener graves carencias de valores sociales; el perfil que proporcionan los expertos los describe como menos agresivos que los violadores, retraídos e insensibles, son incapaces de cautivar a personas adultas, inclusive temen relacionarse sexualmente con ellas ya que este tipo de relaciones les crean una gran ansiedad e inseguridad, pueden ser impotentes, por lo cual escogen a menores para sus actos de esa forma no son juzgados por su virilidad. 

En las relaciones con los menores son ellos quienes tienen el control y el poder. 

No olvidemos que los agresores no son deficientes mentales, sino delincuentes. 

Un serio problema de la mayoría de agresores sexuales es que fabrican una cadena de razonamientos respecto a su conducta delictuosa en relación a la cual, no muestran huella de culpa alguna que los conduzca a buscar tratamiento psicológico.