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Sin control, el uso de esteroides
Melina González
~
16 de Abril del 2016 23:13 hrs
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Liga Corta




Cortesía / Hacer ejercicio se vuelve insuficiente para quienes consumen anabólicos.
Cortesía / Con tal de lucir bien no piensan en los riesgos.
Cortesía / En Zacatecas el consumo de estos productos ha aumentado en los últimos años.
“Una sola vez que no pude tener una erección bastó para dejar de tomar esteroides. Ya había tenido otros síntomas: mis testículos se había encogido y mis tendones estaban lastimados, pero esa vez la vergüenza y la preocupación fueron mayores. Jamás volví a ver a esa mujer y jamás me volví a inyectar”, relató Jorge.

Durante dos años, Jorge, como pidió ser llamado, utilizó esteroides, específicamente Testosterona, Deca-Durabolin (Decanoato de Nandrolona) y Equipoise, este último de uso veterinario para caballos.  Al mes, invertía más de 10 mil pesos en su adquisición.

Fue en el gimnasio donde entrenaba levantamiento de pesas y artes marciales mixtas en el que, alentado por sus compañeros, que comenzó a ingerir proteína, “todos dan consejos, siempre en base a experiencias.

Ahí los entrenadores también le hacen de doctores”, dijo.

Tras meses de ingerir Whey Proteína, que es de suero de leche y que acompañaba de un riguroso entrenamiento y una dieta alta de proteínas animales, a sugerencia de un conocido suyo, que había sido Mr. Atlas, inició con los esteroides.

“Aunque son ilegales, jamás tuve dificultad para conseguir con mis conocidos del gimnasio e inclusive, supe de casos en los que doctores se los habían prescrito. Por dos años los tomé, primero en pastillas y después inyectados”, señaló.  

A pesar de que había logrado aumentar en pocos meses su peso y masa muscular, el ejercicio cardiovascular, según explicó, era cada vez más difícil, pues había más músculos que necesitaban oxigenarse.

 Además del encogimiento de sus testículos, Jorge comenzó a padecer problemas de tendinitis, dado el desmesurado crecimiento de sus músculos, así como sufrió en varias ocasiones problemas en los nervios ciáticos del  glúteo donde se inyectaba “y me volví muy agresivo”, recordó.

Tras dos años y después del infortunado encuentro sexual, Jorge dejó de usar los esteroides, “mis familiares y amigos más cercanos, comenzaron a decirme que estaba muy grande y empecé a darme cuenta que estaba obsesionado. Para mí no era suficiente, así que decidí dejar de usarlos”.

Si bien no padeció otras consecuencias tras su uso, aseguró que conoce casos en los que las personas tuvieron problemas con la glándula pituitaria o fallecieron por cáncer, enfermedad asociada a su consumo, “como el jugador de futbol americano Lyle Alzado, que era mi héroe y se murió por usar esteroides”.

 Obsesión por la apariencia

 “Yo sólo quería verme bien. Estaba un poco pasada de peso y por la escuela no tenía tiempo de hacer mucho ejercicio, así que comencé con la Creatina y después, mi entrenador me recomendó los termogénicos y así descubrí al Hidroxycut”, refiere Rocío.

De manera casi instantánea, las taquicardias, la ansiedad y los mareos se volvieron parte de su vida, “al inicio me asusté, pero mi entrenador me dijo que era normal. Lo cierto es que comencé a bajar de peso y tenía mucho más energía todo el día”, refirió.

Tras casi un año de consumir ese producto, que ya combinaba con otros suplementos, como el óxido nítrico “un día me desmayé, mis extremidades no me respondieron, pensé me iba a infartar”.

A Rocío la presión le subió considerablemente, además, se le diagnosticó fatiga extrema, “el doctor me explicó que esos productos muchas veces funcionan como las anfetaminas, así que los dejé”.

Sin control, venta de suplementos

En artículo reciente, el periódico El Economista dio cuenta que la industria de suplementos alimenticios en México  durante 2015, alcanzó un valor de 10 mil 940 millones de pesos o su equivalente de poco más de 892 millones de dólares, mercado que atiende a miles de consumidores en todo el país.

Pese al aumento de compradores que cada año se registra, prevalece la poca información sobre los riesgos de estos productos que se venden sin control y cuyo consumo es sin supervisión médica. 

En internet, sitio donde es más común su venta, existen también numerosas páginas en las que se habla sobre sus efectos dañinos.

En el caso de los suplementos que ayudan a bajar de peso e incrementar la energía, no son pocas las advertencias sobre padecimientos como ansiedad, cefaleas, taquicardias y fallas hepáticas, mientras que sobre el uso de esteroides se advierte sobre las posibilidades de padecer cáncer.

Aumenta consumo en Zacatecas

Luis Ernesto Zuñiga Dávila, estudiante de la licenciatura en Nutrición de la Unidad de Especialidades Médico, Crónico Degenerativas no Transmisibles de los Servicios de Salud de Zacatecas aseguró que el uso de esteroides y suplementos alimenticios en la entidad va en aumento de manera alarmante.

Lamentó que en los gimnasios es común que los entrenadores, son quienes recomiendan o distribuyen estos productos sin saber cuáles son sus bases fisiológicas, “venden estos productos de manera indiscriminada”, por lo que hizo un llamado a las autoridades para que comiencen a legislar al respecto.

En el caso de los termogénicos, como el Hidroxycut y el Xenadrine, explicó que su función es generar un poco de calor en las zonas donde más se acumula la grasa, como son la papada, los brazos, la zona abdominal y adentro de los femorales “y que es lo que la gente quiere quemar primero”, dijo

Sin embargo, advirtió que sin un cambio en los hábitos alimenticios y sin un entrenamiento adecuado, los resultados son mínimos, mientras que por otro lado se pueden provocar varios efectos contraproducentes, entre ellos, el rebote.

Refirió que incluso algunos productos como el Xenadrine, hace menos de una década tenían compuestos mercuriales y efedrina, sustancias dañinas, por lo que su fórmula tuvo que ser rediseñada a partir de 2004.

 “Estas pastillas pueden resultar riesgosas; hay que evaluar el estado nutricional y médico del paciente porque puede tener antecedentes cardiovasculares, hipertenso  y  puede tener complicaciones porque aceleran la frecuencia cardiaca y arterial y al estar haciendo ejercicio, la va elevar más, por lo que hay que tener mucho cuidado”, advirtió.

En el caso del uso de las proteínas, que son los suplementos deportivos más utilizados, refirió que se ha comprobado su eficacia, al igual que la creatina, aunque enfatizó en la necesidad de no tomarlas de manera desmedida.

Al respecto, el portal www.bbc.com publicó el 2 de abril de este año, un artículo en el que se asocia la aparición de los cálculos renales a la ingesta excesiva de proteínas, ya sean de origen animal o de suero de leche.


En constante supervisión

María del Carmen Flores Zúñiga, jefa del Departamento de Verificación de Productos y Servicios de la Secretaría de Salud informó que trabajan en función a las alertas que emite la Comisión Federal para la
Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) para supervisar este tipo de productos.

Aunque refirió que hasta el momento no han sido retirados  del mercado los suplementos de este tipo, sin incluir a los esteroides, pues advirtió que es otra instancia la encargada de su regulación, “están en constante supervisión”, dijo.

Martín Barraza Luna, director del Instituto de Cultura Física y del Deporte en Zacatecas (Incufidez), reconoció que existen atletas amateurs que usan anabólicos de manera constante en el estado.

“Y hay que decirles que están poniendo en riesgo muy fuerte su salud, yo he sabido y hay muchos casos documentados donde estos productos pueden generar cáncer y pueden provocar la muerte”, dijo.

De igual manera, admitió que hay deportistas aficionados en Zacatecas que consumen productos que ofrecen de manera milagrosa bajar de peso, incrementar la masa muscular y potenciar las habilidades físicas.

“Es una práctica frecuente el uso de esteroides para incrementar los volúmenes, pero hay atletas conscientes que saben que con altas cargas de entrenamiento se puede mejorar el físico”, aseveró.

Tras 15 años sin consumir esteroides, Jorge asegura que con un entrenamiento adecuado y buena alimentación, ha logrado cargar casi el mismo peso que con esteroides lo hacía, “pero sobretodo, lo hago ya con gusto, sin presionarme y estresarme, porque el ejercicio, aunque requiere mucha disciplina debe disfrutarse”, refirió.