Saturday 03 de December de 2016
RSS Minuto x Minuto
 

Abril 15 de 1914

Marco Antonio Flores Zavala      14 Apr 2014 21:30:05

A- A A+

Compartir:
Así pintó el panorama Francisco Goitia en 1914. (Imagen)
Así pintó el panorama Francisco Goitia en 1914. (Imagen)
En 1914, la guerra civil no fue el único problema que atendieron las autoridades, las instituciones y los responsables de ellas.

En abril de 1914 ocurrió un incremento de casos de viruela en la capital de la República y en algunos estados.

Entonces se debió establecer un plan de acción para combatir la epidemia.

El Consejo de Sanidad de la capital del país publicó las instrucciones generales para evitar la viruela. Fueron planeadas para todo el país.

El 15 de abril de 1914, en la vetusta ciudad de Zacatecas circulaban las instrucciones antiviruela.

En ocho puntos el Consejo de Sanidad presentó la información. En el primero indica que varias de las enfermedades eran generadas por la materia orgánica, animal o vegetal en putrefacción.

El segundo punto asentó con certeza: los cuerpos humanos muertos eran otro foco de infección. Para evitarlo, recomendaron sepultar profundamente el cuerpo o incinerarlo hasta su destrucción.

También hubo jiribilla. Expresó que parte de las “grandes epidemias de los ejércitos” era provocada por la práctica de colgar cuerpos humanos, dejándolos hasta la pudrición, hecho que frecuentemente hicieron los rebeldes constitucionalistas.

En la recomendación, tres sugieren vigilar y “seguir las indicaciones” de las aves de rapiña, pues éstas señalan dónde había cadáveres humanos.

La cuarta instrucción atiende las aguas. Marca que serán puras las que se mueven y con mayor probabilidad de corrupción las estancadas; sobre todo si eran combinadas con residuos orgánicos.

En caso de contaminación, para higienizar se debía usar tierra para tapar los lugarejos insalubres y polvo de carbón como desodorante y desinfectante.

La quinta instrucción atendió las casas. Expuso la limpieza absoluta como medida cotidiana. Respecto de los olores, propuso buscar la causa y combatirla.

En la sexta recomendación ordenó que el estiércol fuera llevado fuera de las casas, lejos, para exponerlo al sol; con ello se secaba y no generaría algún daño.

Las moscas fueron denunciadas como las principales propagadoras de las enfermedades.
Para evitar a esos animales, explicaron que la limpieza era la medida adecuada para evitar su proliferación.

Para evitar contacto con las moscas, recomendaron el uso de alambradas y mosquiteros.

Advirtieron en el punto ocho: las vacunas antiviruela no eran la solución total, pues éstas inmunizaban a los inyectados, pero no al total social; e indicaron: la inmunización cubría un lapso, por lo que los vacunados cada cierto periodo debían volver a recibir la medicina.

Signifiquemos: en tiempos de guerra, la higiene también era importante.




Comentarios
No existen comentarios aún
Accesa o regístrate para poder comentar

Lo más leído
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 20.58
Venta 21.08
€uro
Compra 21.98
Venta 22.48

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad