Wednesday 07 de December de 2016

Aquí desobedecen lo que afuera acatan

J. Luis Medina Lizalde      6 Jul 2014 20:40:12

A- A A+

Compartir:
Los concesionarios mineros que operan en territorio zacatecano desperdician una inmejorable oportunidad de lucir sensibles a las legítimas preocupaciones sociales que su quehacer empresarial genera.

Su irreflexiva oposición al proceso en marcha para declarar área natural protegida una superficie de 2.5 millones de hectáreas fortalece la percepción de que lo único que les mueve es la desmedida ambición de lucro sin compromiso alguno con los pueblos a los que les succionan su riqueza natural almacenada en el subsuelo.

Deberían asumir como normal que el pueblo zacatecano, que durante casi 500 años ha conocido lo bueno y lo malo de la minería, desconfíe de las consecuencias en el mediano y largo plazo de una actividad económica que vive periodos de auge y luego da paso a prolongados estadios de miseria.

El aviso en el Diario Oficial de la Federación de fecha 23 de junio del presente anuncia el propósito de decretar la declaratoria de área natural protegida, con categoría de reserva de la biósfera, de una extensión que incluye una parte de Villa de Cos y los municipios de Concepción del Oro, Mazapil, Melchor Ocampo, Miguel Auza y El Salvador.

Es el primer paso establecido por la Ley Federal de Equilibrio Ecológico para propiciar la manifestación ciudadana en torno al tema dentro de los 30 días siguientes para luego dar paso a la resolución final, que se traducirá en lo que el lenguaje burocrático denomina el Plan de Manejo, mediante el cual se protegerá la biodiversidad, al tiempo que se estimulan las actividades económicas de esencia sustentable.

La expectativa, de concretarse, es buena noticia para Zacatecas en la medida en que se trata de la primera precaución de largo plazo en un territorio con muchas heridas, una de las cuales queda como testimonio de la irresponsabilidad extrema con el medio ambiente inspirada en la avaricia: Noria de Ángeles.

La reacción en contra es infundada y trasluce dos grandes equívocos: el primero consiste en concebir incompatible el cuidado ambiental con la actividad minera y el segundo, en colocar la actividad minera privada por encima de legítimos intereses sociales.
¿Acaso en Canadá, Estados Unidos y diversos países del mundo con industrias mineras no acatan regulaciones más estrictas que las mexicanas sin que dejen de ser megaempresas?

De rodillas ante los intocables
Carlos Slim, uno de los poderosos extractores del oro y la plata de nuestro suelo, cada rato es nota por las multan impuestas por regímenes tenidos como más débiles que el mexicano. Ecuador y Colombia se dan el lujo de tratarlo como simple mortal cuando transgrede la normatividad en ejemplar aplicación del principio civilizatorio de “igualdad ante la ley”.

¿Por qué aquí no podemos? En México, hay una élite de intocables a los ojos de autoridades acomplejadas incapaces de cumplir con su deber.


La autoridad, al ignorar a los lesionados por la actividad minera, tratados como estorbos, provoca que los descontentos caigan a veces en manos de manipuladores que le sacan dinero a las empresas por su apaciguamiento temporal.

Los directivos mineros normalmente están de paso, por eso no les importa hacer engañosos arreglos de corta duración propiciados por intermediarios y funcionarios menores movidos por su propio interés.

De esa forma, la mediocridad de mandos empresariales se conjuga con la omisa autoridad para dejar en la indefensión a poseedores de tierras en explotación injustamente retribuidos, afectados por la contaminación de las aguas, por las explosiones, por el uso de sustancias como cianuro, etcétera.

Ojalá no se ponga blandengue la autoridad y, sin salirse un milímetro de lo que la ley dispone, propicie la amplia e informada participación ciudadana en torno al tema de decretar como área natural protegida al semidesierto del norte.

¿Echándose para atrás?
La declaración de la secretaria de Economía solicitando a empresarios de la minería que digan “cuantas hectáreas quieren fuera de la reserva de la biósfera” es muy desafortunada, olvida el deber gubernamental con el interés general y de largo plazo.

Las actuales explotaciones mineras no resultarán afectadas; además, existen mecanismos legales para el otorgamiento de nuevas concesiones en áreas naturales protegidas. En realidad, la legislación se queda corta. Las mineras contratan gente porque la necesitan, en el número que necesitan y mientras la necesitan, no porque quieran ayudarlas.

Tanta adulación por crear empleos lo único que provoca es que cada vez que quieren salirse con la suya recurran al chantaje de “cerrar fuentes de empleo” sin que falte quien les crea. Mientras el nopal tenga tunas estarán presentes; si el precio de los metales se desploma, no dudarán en mandar a todos al desempleo.

Nos encontramos el jueves en El recreo.




Comentarios
No existen comentarios aún
Accesa o regístrate para poder comentar

Lo más leído
Muere al instante una mujer tras accidente en motocicleta
Descubrió a su pareja violando a su hija y lo hiere a machetazos
En los XV de Rubí habrá ¡Sergio el bailador en vivo!; Bronco confirma
Tren se descarrilla; transportaba maíz transgénico
Estiman costo del muro de Trump en 20 mil mdd
Es atropellado mientras viajaba en bicicleta; murió instantáneamente
Rechazan dar servicio de guardería a los padres
Walmart invertirá mil 300 mdd en México, anuncia Peña Nieto
​PGR abre carpeta de investigación contra César Duarte
Se conforma el Consejo Juvenil Municipal Jerez 2016
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 20.34
Venta 20.84
€uro
Compra 21.88
Venta 22.38

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad