Wednesday 22 de March de 2017

Ayotzinapa 

Miguel G. Ochoa Santos      9 Nov 2014 21:51:59

A- A A+

Compartir:
Lo que está sucediendo en Iguala es imposible dejarlo de lado. Más allá del apremio de la agenda noticiosa, los sucesos infernales de Ayotzinapa remiten a procesos más hondos y a ciclos históricos donde los retornos de la barbarie parecen ser cada vez más fulminantes.

Por más que el discurso oficial del gobierno actual y los voceros mediáticos suyos intenten colorear el rostro fúnebre del presente, la pestilencia y la decadencia del sistema político nuestro no permiten a los mercaderes de la imagen retocar el cuerpo maltrecho del País. Las élites del poder quieren salvarse de la crisis poniéndose los mismos ropajes de la época de la dictadura perfecta, pero la ciudadanía afortunadamente dejó de creer ciegamente en la retórica de la moratoria perpetua del bienestar y en los ciclos milagrosos del calendario político.

La mayoría queremos que las cosas marchen bien en el aquí y ahora, que los chacales y corruptos sean castigados rápidamente por un sistema judicial realmente independiente y justo, éticamente impecable.

No tenemos que esperar el advenimiento de holocaustos y ofrendas al terror para cambiar a los funcionarios que tranquilamente confabulan con los criminales para arrancar violentamente la vida a jóvenes estudiantes y personas inocentes.

No podemos tolerar que el centro de las preocupaciones y acciones estatales sea únicamente la fabricación de negocios, dineros y ganancias. La vida es mucho más que billetes y adicciones económicas, más que acumulación de fortunas y trapicheo de mercancías. La ciencia, el arte y la educación deben desplegarse libremente sobre las planicies de una inteligencia que alimente la formación cívica, la creación cultural y el amor a un pensar no limitado por las necesidades del mercado y las pulsiones gerenciales de los agrestes.

La seguridad pública y los derechos humanos deben estar por encima de las ambiciones de los capitostes y los jefecillos municipales. La población tiene que elevar el listón de sus exigencias porque dejar que los ineptos e inmorales sigan conduciendo las instituciones de la Nación tendrá un costo aún mayor para ésta. No se trata de sacar raja política de la desgracia, aunque algunos ya están afanándose en ello. En realidad, habría que confinar la política en una esfera acotada, intensamente reglamentada y vigilada por la ciudadanía, para evitar que ésta colonice indebidamente áreas y actividades que no le competen.

Muchos soñamos con la desaparición de las relaciones de poder, pero acepto que la candidez de este deseo es evidente. El mal del poder es nocivo y sempiterno porque no se concentra en una persona o un grupo, sino que se disemina por doquier. Por ello se requiere una fuerza contraria monumental para enfrentarlo: un anti-poder ciudadano.

Miembro del SNI
 




Comentarios
No existen comentarios aún
Accesa o regístrate para poder comentar

Lo más leído
Asesinan un hombre en Tránsito Pesado
El Chichilo protagoniza una riña
Hombre se dispara en el pie por accidente
Civiles armados agreden a balazos menor de edad
Registran baja en ventas por paro de labores en la UAZ
Advertido, funcionario de la Conafor por hacer mal uso de vehículo oficial 
Video: Rinoceronte 'pide' a camarógrafo que le rasque la panza
Del Castillo lamenta no estar en México con Ingobernable
Cornada a Romero
Durante febrero se reportaron 135 mil 766 delitos del fuero común
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 19.01
Venta 19.51
€uro
Compra 20.51
Venta 21.01

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad