Wednesday 22 de March de 2017

 El sueño en la vida del hombre 

Elizabeth Sánchez Garay      9 Jan 2014 21:10:07

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El sueño ha sido de gran importancia en las narraciones que han acompañado la vida del hombre, aunque la forma en que éste asume ha cambiado a lo largo del tiempo.

Por ejemplo, en los relatos bíblicos hay numerosos pasajes donde Dios se revela al hombre y transmite sus mensajes a través de ellos; también hay sueños proféticos. Todavía más importante es lo que se narra en el Génesis.

Ahí, el relato bíblico dice que Dios formó al hombre del polvo de la tierra y plantó un huerto en el Edén, en el que puso, también, animales vivientes. Entonces, hizo Jehová caer un sueño profundo sobre Adán para tomar una de sus costillas con la que creó a la mujer. Por tanto, podría decirse que la humanidad es producto de un sueño provocado por Dios.

En la antigua Grecia, el sueño funciona como oráculo de sucesos, muchas veces trágicos. Está personificado por Hipnos, de carácter divino, hijo de la Noche y hermano de Tánatos, quien es padre de Morfeo, fuente de inspiración en los sueños humanos.

Muy distinto es el sentido que se da al sueño en el Barroco, tema recurrente y capital, junto con la locura y la muerte. Calderón de la Barca nos dice que la vida es sueño, del cual despertamos al morir, pero ese despertar es, en realidad, el nacimiento hacia una vida imperecedera.

Para el Romanticismo el sueño se convierte en un estado poético que permite eludir la realidad y rastrear aquello que está vedado en la vigilia, mientras para el Surrealismo es lo que posibilita emancipar al artista de las normas y las convenciones sociales.

Pero es sobre todo en la literatura contemporánea donde empieza a cobrar relevancia la asunción de las estructuras del sueño en la configuración de formas narrativas.

Pareciera que la exacerbada racionalidad del mundo actual deja de lado muchísimas incógnitas existenciales, por lo que el sueño cumple un papel importante para responder a ellas aunque sea de manera metafórica.

Esta reflexión es parte de un ensayo sobre la obra Los Inconsolables de Kazuo Ishiguro que hemos elaborado Diego Amando Moreno y yo, el cual está incluido en el libro Delirio y alucinación. Ensayos de literatura y arte, donde participan alumnos y profesores de la Maestría y del Doctorado en Artes y Humanidades del CICAHM, además de investigadores de España y Cuba.

Coordinado por Miguel Gabriel Ochoa Santos y publicado por Ediciones Eón, los ensayos que integran este libro analizan las infinitas posibilidades de la imaginación en la literatura, el cine, la pintura y la danza. Pero de ello hablaré la próxima semana.




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