Sunday 04 de December de 2016

Papá, más que abuelo 

Alejandra Alonzo      14 Jun 2014 19:40:09

A- A A+

Compartir:
Ver sus ojitos risueños es lo que diariamente impulsa a Juan Carlos García a levantarse; hace cuatro meses que nació Carlitos, su nieto, de quien él se hace cargo en ausencia de su padre biológico.

Hace dos años que su hija María Elena se fue a buscar una vida mejor a Monterrey, Nuevo León, donde conoció a un taxista divorciado del que se enamoró.

Cuando ella tenía tres meses de embarazo regresó a su comunidad de origen, Manganita, en el municipio de Villa de Cos, donde sus padres, Irene y Juan, la esperaban. El tiempo pasó y el padre biológico del niño solo hablaba de forma esporádica, pero nunca le envió dinero para las consultas médicas.

Los nueve meses concluyeron y la madre primeriza se trasladó a Guadalupe, al Hospital de la Mujer, donde dio a luz a su pequeño. Juan Carlos se sintió molesto de que el padre ni siquiera estuviera en el parto. “Llegó unos días después a visitarlo, le entregó una bolsa de pañales y 500 pesos, estuvo un rato y se fue”, lamenta Juan Carlos.

Recuerda que desde entonces le insistía a su hija para registrarlo como hijo de él e Irene, pero ella no aceptaba, pues tenía la esperanza de que su novio regresara. Sin embargo, no fue así.

Hace dos meses llevaron al menor al registro civil de Villa de Cos. Ahora lleva el nombre de su abuelo Juan Carlos, quien no quiere separarse nunca de él.

Él todos los días se levanta a las 6 de la mañana para trabajar en un rancho particular donde se dedica al cultivo de cebolla, chile, frijol y zanahoria.

Aunque padece diabetes, no falta ni un día, pues su nieto no solo requiere de leche y pañales, también de ropa y calzado; además nació con pie equino, por lo que está en tratamiento y va cada semana a consulta.

Junto con su esposa, prepara bollos o helados en bolsitas, de leche o naturales, para vender a los demás trabajadores, ya que los 700 pesos que gana por semana no le alcanzan para las necesidades del hogar y para las de este nuevo ser que llegó a su familia hace cuatro meses.

Juan Carlos refiere que hay días en que siente que ya no puede, pues trabaja desde muy niño, “más o menos desde los 14 años” y está a punto de cumplir 50. “Ya solo me quedaba el más chiquito de 15 años, me preocupaba por él, por brindarle educación; tengo dos hombres más que ya se casaron y hacen su vida, pero llegó un nuevo motivo por el cual luchar”, relata.

María Elena ha manifestado su deseo de irse nuevamente de su comunidad, debido a que ahí no existen fuentes de empleo y aunque trató de salir adelante con la venta de comida, no le fue muy bien. Juan Carlos no quiere que se lleve a ese bebé, que es el que con sus balbuceos y sus sonrisas da sentido a su vida.

“Soy muy pobre, pero lo que sí aseguro es que a mi hijo nunca le faltará nada, ya había acabado de criar a los míos, pero ahora tengo una nueva misión que es sacar adelante ese regalo que nos mandó Dios”, asume este hombre de manos de fuego y corazón de seda.




Comentarios
No existen comentarios aún
Accesa o regístrate para poder comentar

Lo más leído
Catedráticos estafan a la UAZ  
Mi delito... cegarme de coraje
Kerr reconoce que fumó marihuana por dolores de espalda
Confirman que Paquete Económico se entregó a tiempo
Vigila la Fepade el proceso electoral de la capital
Inician las actividades deportivas en la Feria de la Virgen
Mineros de Zacatecas, con buen paso en Tercera División
Mapaches del ITZ, campeones nacionales en futbol
El Payo, sublime en la plaza México
Pasar Navidad con su mamá, el más grande deseo de Samuel y Cinthia
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 20.60
Venta 21.1
€uro
Compra 21.98
Venta 22.48

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad