Tuesday 06 de December de 2016

Por la salud, un día sin tabaco

Yuzmida Tapia      30 May 2014 23:00:07

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  • Eduardo Villegas, adicto. (Yuzmida Tapia) Eduardo Villegas, adicto. (Yuzmida Tapia)
  • David Rendón, exfumador. (Imagen) David Rendón, exfumador. (Imagen)
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Los 20 años son la edad promedio a la que los zacatecanos empiezan a fumar, de acuerdo con información de los Servicios de Salud de Zacatecas. En el estado, cerca del 20% de la población tiene el hábito de fumar. Este 31 de mayo se conmemora el Día Mundial Sin Tabaco.

Seis décadas con el vicio
Eduardo Villegas Ortega lleva seis décadas fumando "y las que le quedan", porque nunca ha considerado apagar su último cigarrillo.

Nunca se ha enfermado por fumar y presume que a sus 69 años de edad es lo que lo mantiene animado. Incluso es lo que le da de comer, pues vive de vender cigarros en el Centro Histórico.

Cuando comenzó a fumar tenía 8 años de edad y lo hizo “para que las damas dijeran que ya era grande”; en ese tiempo no le decían nada.

Al inicio fumaba unos cuatro cigarros al día y cuando cumplió 10 años de edad decidió comprar cajetillas.
Desde entonces se fuma una cajetilla diaria. Al vivir solo, considera que no afecta a nadie su adicción; sin embargo, cuando fuma y hay niños presentes, decide retirarse porque no le gusta hacerlo delante de ellos.

“Cualquier pretexto es bueno para fumar”: después de comer, antes de dormir, al despertar, cuando espera a alguien, al caminar, al pensar, al trabajar, en los pleitos, cuando está feliz o triste; antes, durante y después de beber café, para platicar, etc. “Es muy servicial, nomás el daño que hace es muy grande”, expresa.

Cuando se despierta y antes de desayunar se fuma mínimo tres cigarros; cuando no puede dormir se fuma otro, se acuesta y “caigo como piedra”.

Eduardo, como buen fumador, dice que ya sea “enfermedad o vicio” fumar “sabe sabroso” y por eso no tiene la intención de dejar de hacerlo.

Hubo temporadas en que practicaba basquetbol, corría 10 kilómetros y en la sierra caminaba mucho, pero “los huesos se tullen después de correr una media hora” y se siente el sabor de tabaco al exhalar.

Deja el cigarro por amor
David Rendón dejó de fumar hace 22 años, luego de que su hija de cinco meses de edad se enfermara de bronquitis; el médico le indicó que si continuaba fumando podía provocar asma en la niña, así que de la noche a la mañana dejó el tabaco, hábito que por 18 años tuvo. Ahora su hija fuma.

David comentó que desde los 14 años de edad comenzó a fumar a manera de juego y como lo hacían de manera frecuente, se le hizo costumbre.

Como no tenía dinero para comprarlos, fumaba cuando le invitaban, hasta que comenzó a trabajar y se costeó sus cajetillas. “Cuando uno está joven a veces no piensa y ya de grande se crea conciencia”, dijo David, quien expresó que los jóvenes exploran por la inquietud de vivir nuevas experiencias, pero no están conscientes del daño que se hacen.

Él se ejercitaba, pero dejó de hacerlo porque se cansaba por su compulsiva manera de fumar. Recordó que desde las 6 de la mañana se fumaba su primer cigarro, el último era antes de dormir y en el transcurso del día fumaba con frecuencia hasta acabarse una cajetilla diaria.

Cuando dejó de fumar, durante cinco años sintió desestabilización en su cuerpo, se mareaba, sentía el sabor del cigarro en la boca y en la nariz; luego de que pasó ese periodo, su metabolismo se adaptó.

Para los que quieren dejar de fumar les recomendó tener ganas, ya que la voluntad debe manifestarse en el deseo de ya no querer hacerlo; dejarlo de golpe es difícil para quien tiene arraigada la adicción.


                                                          ¿MITO O VERDAD?

1. Mito: Es mejor dejar el tabaco “de una vez”
En general, hay más posibilidad de éxito al combinar terapias sustitutiva y psicológica.

2. Mito: El tabaco solo provoca cáncer
Aparte de cáncer, un fumador activo es más propenso a tener hipertensión arterial, falta de agudeza visual, problemas de riñón y cardiacos y bronquitis crónica.

3. Verdad: Los hijos de fumadores tienen más riesgo de terminar fumando
Muchas veces tienden a replicar el ejemplo de sus progenitores.

4. Verdad: El tabaco afecta más a un fumador pasivo que su exposición a contaminantes cancerígenos
La exposición al humo de tabaco en el ambiente es dos veces mayor que el impacto de todos los contaminantes ambientales reconocidos como tóxicos.

5. Mito: Dejar de fumar siempre engorda
Dejar de fumar hace más sensibles el gusto y el olfato, lo que, aunado a la ansiedad de la abstinencia, puede animar a comer más. Con disciplina y algunas técnicas se puede contrarrestar.

6. Mito: Si no empiezas a fumar de joven, ya te salvaste
Como toda adicción, puede llegar en cualquier momento.

7. Mito: Los cigarrillos bajos en nicotina y alquitrán hacen menos daño
Aunque son menos nocivos, el fumador suele incrementar el número de cigarrillos para alcanzar el nivel de nicotina que le demanda su organismo.

8. Verdad: Los hijos de mamás fumadoras tienen más riesgo de una muerte súbita
Fumar durante el embarazo triplica los riesgos de muerte del bebé tanto cuando es un feto como en sus primeros años de edad, pues su exposición al tabaco desde el útero altera su capacidad respiratoria.

9. Mito: Fumar relaja
El tabaco es un estimulante. El supuesto “alivio” al fumar se produce porque se eliminan los síntomas de abstinencia que ocasiona la falta de nicotina en el cerebro.

10. Verdad: La zanahoria funciona
En general, las frutas y verduras ayudan a eliminar la ansiedad al dejar de fumar, aunque la zanahoria cruda se convierte en un efectivo sustitutivo físico del cigarro.
 




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