Friday 09 de December de 2016

Depresión y ancianidad

Antonio Sánchez González      18 Sep 2014 21:30:11

A- A A+

Compartir:
Según nosotros los médicos, los pacientes mayores de 65 años diagnosticados con depresión doblaron su número entre 1992 y 2005. La mayoría de ellos reciben tratamiento con medicamentos que les fue prescrito por doctores de primer contacto. Probablemente hay una serie de factores que contribuyeron a esta tendencia, entre ellos la introducción de nuevos antidepresivos y los esfuerzos mercadológicos derivados, así como por la publicidad médica que indujo la creencia extendida acerca de que los ancianos se subdiagnostican y se tratan insuficientemente cuando tienen depresión. Sin embargo, la mayoría de las personas definidas en estas condiciones no cumple con los criterios necesarios para hacer el diagnóstico.

Estas conclusiones están soportadas por una serie de estudios mundiales finalizados alrededor de 2010 que midieron la frecuencia con la que se diagnosticó una serie de enfermedades del ánimo y el consecuente uso de tratamiento con medicamentos para los mismos. Como otras series epidemiológicas, estos datos indican que la depresión es significativamente menos prevalente entre los ancianos que entre personas de otros grupos de edad. Sin embargo, los números de los antidepresivos prescritos no coinciden con la misma tendencia.

Aunque los antidepresivos se recetan para varios fines terapéuticos, es conocido que las dos terceras partes de estas recetas son hechas por médicos que los indican para trastornos de ánimo. Solo uno de cada cinco pacientes adultos mayores con diagnóstico de depresión hecho por médicos cumple con los criterios diagnósticos necesarios para que se amerite una receta.

En los escenarios de la medicina de primer contacto, es difícil diagnosticar depresión en ancianos. Los trastornos del sueño, fatiga, las perturbaciones de la memoria y niveles disminuidos de energía a veces simulan síntomas depresivos. Más aún, la pérdida de seres queridos y amigos, y las restricciones de las actividades sociales encogen las relaciones sociales, cosa común entre pacientes deprimidos. Estos problemas son difíciles de discernir entre los viejos.

El espectro de los trastornos del ánimo en ancianos es amplio y se puede entender desde la pérdida de habilidades propias de la edad, pasando por condiciones emocionales propias de la pérdida de seres queridos cercanos, la distimia y síntomas depresivos menores que no alcanzan el umbral de diagnóstico de depresión. Para este abanico de situaciones existe uno igual de alternativas terapéuticas: desde la vigilancia estrecha hasta la psicoterapia.

Existe evidencia clara de que los antidepresivos son útiles en el caso de las personas con trastorno depresivo mayor, sobre todo cuando los síntomas son severos, pero la evidencia es menos robusta en el caso de las personas que sufren molestias sutiles. Sin embargo, la mayoría de los ancianos con afectación del ánimo recibe una receta con medicamentos antidepresivos, con la consiguiente exposición a sus inconvenientes y al costo de los mismos. Con la carencia de médicos expertos en el cuidado de los ancianos con trastornos mentales, seguramente se incrementará el rol de los médicos de primer contacto en ese contexto.

Médico




Comentarios
No existen comentarios aún
Accesa o regístrate para poder comentar

Lo más leído
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 20.32
Venta 20.82
€uro
Compra 21.54
Venta 22.04

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad