Sunday 04 de December de 2016

Amor por lo artificial: Ella 

Elizabeth Sánchez Garay      6 Mar 2014 21:10:10

A- A A+

Compartir:
El desarrollo científico y tecnológico ha potenciado las posibilidades de creación de robots humanizados y de artefactos para el cuerpo humano que tengan la precisión de una maquinaria.

La aspiración es alcanzar, por un lado, el mayor grado posible de humanización de la maquina, como sucede con el perfeccionamiento de la robótica en Japón, donde facciones y movimientos de niños artificiales tienen gran semejanza con los de un ser vivo, al grado de generar la impresión de que también son capaces de pensar y sentir.

Por otro lado, se busca la perfección de la máquina integrada a un ser humano, lo más libre posible del cuerpo que se enferma, marchita y muere. Precisamente, el cyborg es la fusión del hombre con la tecnología, gracias a implantes artificiales como sustitutos del cuerpo humano.

Son éstos dos procesos simultáneos distintos pero convergentes en un mismo ideal: tener la capacidad divina de dar vida a lo inanimado y alargar lo más posible la existencia humana.

Si bien estos desarrollos tecnológicos son parte del mundo científico desde hace varias décadas, las posibilidades de su puesta en práctica han llegado al imaginario colectivo por medio de narraciones literarias y televisivas, pero, fundamentalmente, a través del cine.

Ejemplo de ello son películas como Inteligencia Artificial, Matrix, Blade Runner, Robocop, Yo robot, Terminator o Iron Man, entre otras muchas que han invadido las salas de cine en los últimos tiempos.
Sin despliegue de efectos especiales camina por ese sendero la cinta Her, (o Ella, en español), dirigida por Spike Jonze y protagonizada por Joaquin Phoenix, donde se narra la vida de Theodore Twobly, un ser solitario dedicado a escribir cartas de amor por encargo, que termina enamorado de Samantha.

Pero Samantha no es una mujer de carne y hueso, sino un sistema operativo sensual, inteligente y con gran sentido del humor que tiene voz de mujer (Scarlett Johansson), el cual funciona como una conciencia y que poco a poco empieza a tener conciencia de sí y de los sentimientos que se van gestando en él.

Nominada a mejor película en la edición del Oscar 2014, la cinta ni siquiera podría ser considerada de ciencia ficción, ya que en nuestras sociedades una parte importante de las personas pasa más tiempo en el mundo virtual que en el mundo real.

Cuando vi la cinta recordé El hombre de arena, relato de ETA Hoffmann en el que un joven estudiante se enamora de un autómata, ante la burla de sus compañeros.

La diferencia es que en la película nadie se sorprende del amor del protagonista por su sistema operativo. Claro, ¿cuánta gente no duerme con su tablet al lado de la almohada?
 




Comentarios
No existen comentarios aún
Accesa o regístrate para poder comentar

Lo más leído
Detiene la Fepade a 12 personas; compraban votos a favor del PRI
Un hombre muere ahogado en La Encantada
Catedráticos estafan a la UAZ  
PREP comienza a arrojar resultados de la Elección Extraordinaria
Pasar Navidad con su mamá, el más grande deseo de Samuel y Cinthia
Video; denuncian robos en el estadio Francisco Villa
Taxista ocasiona choque y huye del lugar
‘Victoria contundente’ de Judit Guerrero en la elección extraordinaria: Luévano Ruiz
Perla y Paola nunca han estrenado ropa
Captan 'rata' en nevera con pollo de supermercado en Colombia
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 20.67
Venta 21.17
€uro
Compra 21.81
Venta 22.31

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad