Wednesday 07 de December de 2016
»El Presidente de la República fracasa en su afán de apaciguar las rebeliones  

El comienzo del fin: la debacle huertista 

Redacción      26 Apr 2014 20:41:35

A- A A+

Compartir:
  • Huerta, en declive. Los sucesos que opacaron el mes de abril en el país fueron decisivos para debilitar al Gobierno Federal. (Foto del Instituto Nacional de Estudios de las Revoluciones de México).   (Cortesía) Huerta, en declive. Los sucesos que opacaron el mes de abril en el país fueron decisivos para debilitar al Gobierno Federal. (Foto del Instituto Nacional de Estudios de las Revoluciones de México). (Cortesía)
  • Victoriano Huerta (centro) y parte de su gabinete: Aureliano Urrutia, Federico Gamboa, Manuel Garza Aldape y Aureliano Blanquet. (Foto del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México).  (Cortesía) Victoriano Huerta (centro) y parte de su gabinete: Aureliano Urrutia, Federico Gamboa, Manuel Garza Aldape y Aureliano Blanquet. (Foto del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México). (Cortesía)
  • La batalla librada en Torreón se considera una de las más cruentas en la historia del país. (Cortesía) La batalla librada en Torreón se considera una de las más cruentas en la historia del país. (Cortesía)
  • Los estadounidenses llegaron el 21 de abril de 1914. (Foto del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México).  (Cortesía) Los estadounidenses llegaron el 21 de abril de 1914. (Foto del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México). (Cortesía)
Imagen de


Fue desastroso el mes de abril de 1914 para el gobierno de Victoriano Huerta.

La promesa del general colotlense de pacificar el país se mostraba irrealizable debido al fracaso de sus acciones por apaciguar las numerosas rebeliones que atentaban contra su gobierno.

Por doquier, las circunstancias comenzaban a ser apremiantes, pues extensos territorios de la República se encontraban a merced de las embestidas revolucionarias.

Cabe decir que al comienzo de la primavera de aquel año de 1914 las campañas militares huertistas contra la insurrección popular no marchaban bien, incluso el Ejército Federal entró en una etapa defensiva que procuró, sin éxito alguno, mantener en su poder importantes ciudades. 

Para ejemplificar lo anterior es de utilidad citar algunos casos.

Un acontecimiento relevante fue la toma de Chilpancingo por parte de los zapatistas, con ello el huertismo perdió su principal bastión en el sur de México y dio paso al cerco del Ejército Libertador del Sur en torno a la capital de la República.

En lo que corresponde al norte del país, el villismo efectuaba operaciones de guerra que implicaron el control de vastas regiones, lo que incluyó la toma de importantes ciudades como Torreón, cuya batalla rápidamente cobró fama entre la sociedad mexicana considerándola una de las más sangrientas en la historia de México.

Incluso hubo lugar a opiniones que hacían comparable la toma de la ciudad lagunera con famosas batallas de la historia universal como las de Waterloo, Antietam o Sedán; esta comparación se hizo en términos de pérdida de vidas.

Particularmente la derrota de Torreón significó un duro golpe para el gobierno de Huerta, a quien poco le sirvió presentar en batalla a un gran ejército bajo la orden de prestigiados mandos.

Este evento representó para el Ejército Federal la pérdida de varios miles de hombres, ya sea en calidad de caídos en combate, prisioneros o dispersos; pero también las mermas incluyeron algunos pertrechos de guerra entre los cuales se encontraban piezas de artillería y ametralladoras, así como municiones.

Pero quizá lo que en mayor medida molestó al huertismo es la deserción que se dio entre sus tropas, de las cuales no pocos soldados se insertaron en las filas revolucionarias.

A estos acontecimientos le siguieron otros logros de la causa rebelde contra el huertismo como lo fueron Paredón y San Pedro de las Colonias, lo que permitió tener disponible para la Revolución uno de los nudos ferroviarios más importantes del país, así como tener bajo control la industriosa zona lagunera.

La invasión estadounidense
Mientras tanto, en el puerto de Veracruz aconteció una intervención extranjera más para México.

Navíos de guerra de Estados Unidos arribaron al puerto mexicano para ejercer un violento desembarco, lo que significó la abierta oposición del vecino país al gobierno de Victoriano Huerta.

La población civil, en conjunto con cadetes de la Escuela Naval y una reducida guarnición de soldados federales, intentaron rechazar la afrenta, sin embargo, la resistencia fue doblegada a sangre y fuego concluyendo con ello uno de los pasajes patrióticos más emblemáticos de nuestro país.


La ocupación estadounidense del puerto de Veracruz significó la pérdida del principal centro de comercio hacia el exterior, por lo tanto mermó sustancialmente los ingresos económicos necesarios para el sostenimiento del gobierno huertista.

De igual forma, la presencia de buques extranjeros impidió la introducción de armamento europeo requerido para combatir a los rebeldes.

Los acontecimientos del sur de México, la región lagunera y el puerto de Veracruz influyeron considerablemente en el rumbo de la Revolución denominada constitucionalista, siendo parte de la debacle de régimen huertista.

El desplazamiento a Zacatecas
Llama la atención que muchos de sus protagonistas se encontraban en la ciudad de Zacatecas para mediados de junio de 1914; la razón de su presencia fue el afrontar una de las batallas más tremendas de la guerra civil mexicana.

Varios contingentes huertistas provenientes del estado de Guerrero fueron traslados al norte para terminar siendo emplazados en Zacatecas, particularmente aquí se puede mencionar al general Antonio G. Olea y las fuerzas a su mando.

La poderosa División del Norte, tras sus triunfos en la región de la Laguna, planteó como siguiente paso la capital zacatecana.

Finalmente, algunos de los patriotas defensores de Veracruz, entre ellos el coronel Albino Rodríguez Cerrillo, célebre por haber sido el jefe de la guarnición federal en el puerto veracruzano y haber combatido a los infantes invasores norteamericanos.

Al coronel Rodríguez se le confió el mando del 89º Regimiento de Infantería, mismo que llevó a Zacatecas justamente en los días en que estaba siendo atacada por el general Pánfilo Natera y todas sus fuerzas de la
División del Centro, con apoyo de otros contingentes armados procedentes de Durango. 

Fue de esta manera como en la antigua ciudad minera llegó un gran número de hombres, muchos acompañados de sus mujeres e hijos, quienes fueron llevados a participar en la Batalla de Zacatecas.

Se trataba de miles de personas cuyos orígenes eran diversos, así como distintos fueron sus destinos.


Limonar Soto 
Investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia 
centenario@imagenzac.com.mx 




Comentarios
No existen comentarios aún
Accesa o regístrate para poder comentar

Lo más leído
Muere al instante una mujer tras accidente en motocicleta
Descubrió a su pareja violando a su hija y lo hiere a machetazos
En los XV de Rubí habrá ¡Sergio el bailador en vivo!; Bronco confirma
Tren se descarrilla; transportaba maíz transgénico
Estiman costo del muro de Trump en 20 mil mdd
Es atropellado mientras viajaba en bicicleta; murió instantáneamente
Rechazan dar servicio de guardería a los padres
Walmart invertirá mil 300 mdd en México, anuncia Peña Nieto
​PGR abre carpeta de investigación contra César Duarte
Muere por múltiples impactos de bala en Calera
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 20.31
Venta 20.81
€uro
Compra 21.85
Venta 22.35

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad