Thursday 08 de December de 2016

El jardín que fue el más bello de Zacatecas

Javier Torres Valdez      12 Feb 2014 21:30:05

A- A A+

Compartir:
En la actualidad, creo que poca gente recuerda los últimos cincuenta años de la historia del Jardín Principal llamado Rafael Páez, en honor de aquel que lo construyó.

Los cambios aunque no han sido drásticos, han sido paulatinos y continuos, en algunos casos para mejorar y en otros para llevar a mal término las “genialidades” de algunos que se dicen jardineros, solo porque en algún lugar de California los ocupaban cortando pasto, barriendo jardines y limpiando “yardas”.

El primer recuerdo que tenemos del jardín principal, era cuando su riego se hacía a través de acequias, tomando el agua del cauce del Río Grande en La toma del canal de los indios o La Hierbabuena, se canalizaba hasta un sitio conocido como El Compartidor, que se ubica en el antiguo camino a El Durazno, de ahí continuaba hasta el Ranchito de Guadalupe, donde regaba terrenos que lo fueron de Don Aurelio Valdez, seguía hasta un lugar donde había dos pequeñas pilas llamada Baños El Vergel, luego cruzaba algunas calles de la ciudad para regar la Huerta de la Virgen localizada en donde ahora se encuentra el Club de Leones, de ahí seguía para regar el Jardín Hidalgo y el atrio del Santuario que tenía rosales y otras plantas de ornato.

La corriente que mencionamos se dividía al llegar a la calle de La Acordada, y llegaba hasta el jardín, donde llenaban las fuentes y regaba por gravedad toda su superficie, cuando el riego del jardín grande se terminaba, se desviaba para seguir por la Suave Patria hasta la 5 de Mayo y terminaba en el Jardín Juárez.

El agua cargada de nutrientes orgánicos, (sin cloro), permitía a los jerezanos tener bellos jardines, aparte de que el responsable del Jardín Grande, el Hidalgo, y la Alameda estaban a cargo del mejor jardinero que haya tenido Jerez, el señor. José Juárez, conocido como Juaritos.

Cierta ocasión se adelantó la fecha de la feria, pues es movible como la cuaresma, Jesús Vela que era el presidente municipal de Jerez, llamó a Juaritos a la tienda El Centro Mercantil, propiedad de don Jesús Valdez, en donde poniendo como testigo al dueño del negocio, dijo que daría a nuestro bien recordado jardinero, una muda completa de ropa, es decir, sombrero, “yompa”, pantalón de pechera, camiseta y calzoncillos, si éste era capaz de hacer que el Sábado de Gloria, nuestro jardín estuviera lleno de rosas.

Huelga decir que llegada la fecha el jardín lucía esplendoroso, Juaritos nunca reclamó lo prometido, y fue don Jesús Valdez quien con uno de los empleados lo mandó llamar para entregarle dos mudas completas de ropa que le había pagado el presidente.

Muchas veces en mi infancia me acerqué a Juaritos, quien me decía cómo y porqué se podaban los rosales.

Cierta vez me mostró un rosal con 4 flores distintas alimentadas del mismo tallo, era el resultado de sus injertos. Conocía sus enfermedades y sus plagas y el modo de combatirlas, pues utilizaba desde el agua jabonosa, hasta el amole y el humo de chile seco quemado por las madrugadas, eran remedios empíricos, pero muy efectivos.

Juaritos incapaz de dañar una planta, buscaba siempre donde trasplantar lo que había que quitar del entorno, y por alguna razón sentimental siempre dejó dos chabacanos, que cuidaba con esmero para que los niños que jugábamos en el interior del jardín, pudiéramos comer sus frutos.

En esas fechas los alumnos de la escuela Tipo, ingresarán a la huerta que estaba frente al plantel para comer las manzanas verdes, chabacanos y membrillos que ahí se daban, don Carlos Acevedo, propietario, decía al encargado que no los molestara.

En las fuentes de nuestro jardín, había vida, pues existían ranas, charales y tortugas, y en las obscuras noches de verano, las luciérnagas iluminaban los prados, mientras que por el día, numerosos gorriones, cardenales, salatres, torcacitas y saltaparedes, se movían de un árbol a otro.

El piso de los andadores era de tierra y tenía una capa de arena que se regaba para impedir que los transeúntes levantaran polvo, las bancas eran armazones de fierro remachado con asiento y respaldo de madera y eran der verde claro; al paso de los años se cambiaron por bancas de granito y en los últimos años de aluminio, imitando aquellas ornamentadas bancas de fierro colado de la época del porfiriato.
 




Comentarios
No existen comentarios aún
Accesa o regístrate para poder comentar

Lo más leído
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 20.31
Venta 20.81
€uro
Compra 21.85
Venta 22.35

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad