Saturday 03 de December de 2016

¡En esta casa no se ofende!

Isabel Orendain      21 Aug 2014 22:30:03

A- A A+

Compartir:
Los niños y jóvenes deben ser alejados de contenidos que dañen su sentido moral. (Cortesía)
Los niños y jóvenes deben ser alejados de contenidos que dañen su sentido moral. (Cortesía)
Cada vez que voy a rentar una película o que veo los videojuegos en las tiendas, o que me doy cuenta de tantísimas opciónes que hay de programas de televisión, de libros, o de páginas de internet, me pongo a pensar lo que los niños y chavos, especialmente mis hijos, están leyendo o viendo y qué tanto les está afectando a sus personas para bien o para mal.

Un buen termómetro es pensar si están ofendiendo a sus personas, a su familia, a su casa y hasta a Dios.

Como adultos, si somos padres, abuelos o maestros, tenemos la obligación de irlos guiando y de sugerirles qué deben de leer, jugar o ver.

Los niños y jóvenes de nuestro tiempo necesitan una educación inteligente por parte de nosotros que les permita discernir sobre lo que están viendo o jugando, y hay que empezar por darles el ejemplo nosotros mismos.

Se obtiene más con una explicación que con una prohibición. Hay que explicarles sin regaños y con amor.

Empecemos por no comprar estos videojuegos y películas y por apagar los programas violentos y ofensivos que se presenten cuando estamos con ellos; nuestro ejemplo como adultos, ya seamos maestros, abuelos o padres, es súper importante.

Se ha comprobado que lo inmoral, lo antinatural, las actitudes degradantes y ofensivas que entran al cerebro, si no se tiene buena formación en valores, es decir, si no se es maduro ni existe el discernimiento para ver lo que está bien y lo que está mal, turban e inquietan a los muchachos.

Esto lo que provoca es que se les crean conciencias confundidas y relajadas que les hace considerar estos comportamientos de violencia, perversión y agresividad como normales, aceptables y dignos de ser imitados.

Hay estudios que afirman que la pornografía y la violencia deprecian la sexualidad, pervierten las relaciones humanas, explotan a los individuos, especialmente mujeres y niños, destruyen el matrimonio y la vida familiar, inspiran actitudes antisociales y debilitan la fibra moral de la sociedad.

Reflexionemos y actuemos; hay que quitarnos la pereza, no optemos por la comodidad y la pasividad.

No es posible que nuestras familias y hogares queden afectados y muchas veces destruidos por el acceso tan fácil que tenemos a estos medios que no respetan nada.

Estoy segura que lo que siempre hemos buscado es vivir con mucha armonía y paz en nuestras familias; empecemos por averiguar que se está leyendo o viendo bajo nuestro techo y promovamos entre los miembros de la familia que dentro y fuera de la casa se respeten a ellos mismos y no se ofenda ni a la familia ni a Dios.




Comentarios
No existen comentarios aún
Accesa o regístrate para poder comentar

Lo más leído
Muro de Trump traería graves consecuencias para la biodiversidad: PNUMA
Hallan equipo de espionaje en el Congreso de Aguascalientes
Economía incierta para 2017: analistas; efecto Trump
Le llueven más cargos a Duarte; presentan denuncia por omisiones
Salud apuesta a reducir las muertes maternas
Se impulsará expansión del libre comercio: Peña
Los hermanitos Ramos esperan con fe al Niño Dios
Alejandro Murat pide declaración 3de3 al gabinete
Ganan meseros un promedio de 28 pesos la hora
Busca Inapam incrementar beneficios para adultos mayores 
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 20.58
Venta 21.08
€uro
Compra 21.98
Venta 22.48

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad