Tuesday 06 de December de 2016

Hoy tuve un sueño

Raúl Muñoz del Cojo      21 Mar 2014 22:10:06

A- A A+

Compartir:
Siempre hay días en los que uno amanece con una actitud diferente a la de costumbre. Recordaba agradablemente una de las mejores oportunidades brindadas por mis padres a su servidor para aprender inglés fuera de México.

Como usted comprenderá, el primer cuestionamiento en aquella época fue a qué ciudad me mandarían, donde no hubiera tanta influencia latina, para aprovechar de verdad el tiempo que dedicaría a la lengua extranjera lejos de casa.

Otro problema era que estaba en la edad de la milicia y necesitaba forzosamente un permiso del general de la zona para abandonar mi patria. Y por último, el tema de los dólares desde México para el pago de gastos y escuela era un tópico casi imposible de realizar.

Afortunadamente para mí, el licenciado Juan Antonio Castañeda sugirió a mi padre mandarme a la sureña ciudad de Atlanta, en Georgia, donde habían estado algunos de sus hijos y Miguel Miramontes, gerente de Bancomer en aquellos ayeres, nos ayudó sin cesar a que llegara la beca para mantener mi vida fuera de casa. Aparte del inglés puedo decirle que aprendí muchas cosas más, como a administrarme y valerme por mí mismo en una edad por demás complicada.

Allá descubrí, entre otras cosas, a un personaje muy importante para Atlanta y la historia de Estados Unidos: Martin Luther King Jr. Dicho personaje, el 28 de agosto de 1963, desde las escalinatas del monumento a Abraham Lincoln durante la marcha en Washington por el trabajo y la libertad, brindó uno de los discursos más populares del siglo 20 titulado “Yo tuve un sueño”, cuyas palabras marcaron historia en el movimiento por los derechos civiles de Estados Unidos.

Básicamente esa tarde sus palabras poderosas y elocuentes deseaban un futuro en el cual la gente de tez negra y blanca pudiesen coexistir armoniosamente y como iguales. Este discurso está calificado como uno de los mejores de la historia y es ampliamente aclamado como una pieza maestra de la retórica universal.

Mis palabras en esta ocasión no serán famosas como las del Sr. Luther King Jr., ni tampoco harán historia en la retórica, pero si hacemos el ejercicio que sugiero frecuentemente en esta columna, de aterrizar los temas en nuestro estado, estoy seguro que muchos de los zacatecanos que no estamos inmersos en la política tendremos un sueño que tristemente se ve más lejos cada día.

A la fecha no entiendo por qué nuestros diputados locales reparten un raquítico presupuesto basado siempre en tintes políticos y no centrado en el desarrollo real del estado. Sueño con ver el momento en que se le dote a Zacatecas una infraestructura real y tangible para facilitar la inversión de empresas locales, nacionales y extranjeras. Sueño con ver que el tren del progreso no nos deje como hace 30 años, que intentamos alcanzarlo sin nada que ofrecer.

Sueño con poder ver dos secretarías eje fortalecidas y enfocadas en el desarrollo del estado. Sueño con que, para empezar, la Secretaría de Turismo cuente con el doble o triple del presupuesto para hacer que la marca Zacatecas esté en boca de todos los mexicanos.


Sueño con no tener que fraccionar la promoción turística estatal a periodos vacacionales o eventos por falta de recursos; sueño con que se tome en cuenta la actividad tan seriamente como se debe. Me gustaría ver a la Secretaria de Economía con varios parques industriales listos para ocuparse por empresas de gran calado. A veces cualquier promoción es nula si no hay recursos para tener la mesa puesta para la inversión.

Sueño con ver una logística perfecta y a tiempo para poder promocionar nuestros festivales al menos con tres meses de anticipación, sueño que aquí tampoco falte presupuesto. Sueño con ver al final de un festival, como el cultural o del folclor, por mencionar algunos, el poster del festival entrante, detalle que a la fecha ni a sueño llega.

Sueño también con una Secretaría de Finanzas comprometida de verdad con los habitantes del estado. Sueño con un flujo rápido de recursos a las micro y pequeñas empresas, pues aunque no lo crean, el detenerles los pagos por un periodo largo hace que se endeuden innecesariamente y los problemas financieros que les provocan a futuro son graves debido al tamaño de las mismas.

Sueño con un patronato de la Feria Nacional de Zacatecas trabajando como en otros estados, que labore todos los días del año y no solo antes del evento. Sueño con poder tener una feria digna sin que se le invierta tanto dinero como hasta ahora. Sueño con el compromiso de todos los que realizamos una actividad visible para la sociedad.

Creo de verdad en el trabajo de las personas, sueño con que a los que les han asignado cualquier labor, la cumplan sin miramientos y compromisos personales; sueño con que la avaricia y corrupción esté siempre fuera de sus manos.

Sueño con más sensibilidad de los funcionarios de primer nivel, sueño con que la información en las esferas políticas primarias fluya y se le pase como es a nuestro primer mandatario; sueño con más equidad hacia los municipios; sueño con hacerles saber a muchas personas que Zacatecas somos todos y no solo la capital; sueño con tantas cosas que lo hago dormido y despierto.

Para terminar, quiero invitarlos a que conozcan mi Zacatecas utópico, lugar donde si hacemos todos lo necesario y trabajamos como debemos, pasará de la efímera fantasía de los sueños a la justa realidad que hasta ahora no tenemos. Hasta la próxima.




Comentarios
No existen comentarios aún
Accesa o regístrate para poder comentar

Lo más leído
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 20.49
Venta 20.99
€uro
Compra 22.11
Venta 22.61

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad