Wednesday 07 de December de 2016

La comunicación social, otra deuda de la alternancia fallida

J. Luis Medina Lizalde      12 Feb 2014 23:30:04

A- A A+

Compartir:
Cuando el tema es el cargo del jefe de prensa o como ahora se dice, de comunicación social de un gobierno, de manera inconsciente se tiende a analizar la situación y el perfil idóneo del acupante desde la perspectiva del gobernante, como si éstas dependencias públicas, sostenidas con el dinero de los contribuyentes no tuvieran otro cometido que el de la buena imagen del jefe. Inclusive las columnas que abordan el tema, suelen hacer sugerencias y proponer correctivos siempre desde el punto de vista de la conveniencia del “señor gobernador” o presidente municipal o de la República.

La renuncia de Patricia Mercado Sánchez y su relevo por Fernando Soto Landeros ha inspirado comentarios que responden a esta tradición. Para varios de los que han opinado al respecto, el movimiento debe analizarse a partir de la necesidad de buena imagen de Miguel Alonso, admitiendo que todo se reduzca al cambio de una persona por otra y renunciando a abordar el tema desde la perspectiva pública, ciudadana y democrática para valorar si el asunto es de la concepción política de quien gobierna o simplemente de operación.

Aunque afortunadamenta estamos lejos de la trágica cotidianidad en que se desenvuelve el periodismo veracruzano, eso no significa que no estemos en un atraso concpetual en lo referente a la comunicación gubernamental, orientada a la propaganda en vez de a la información, unilateral y destinada a la construcción de percepciones en vez de al desarrollo de la capacidad colectiva de análisis de la realidad y al fomento de valores.

El gasto destinado a medios de comunicación ha dejado de ser tema candente de debate político, a diferencia de hace dos décadas, cuando amplios sectores académicos y diversos actores políticos, principalmente opositores, pero también algunos procedentes de franjas ilustradas del oficialismo, dieron tenaces batallas en pro de la democratización de la comunicación social.

Se produjeron obras excepcionales por su calidad y pertinencia que en mucho contribuyeron al surgimiento de una conciencia crítica respecto al régimen de concesiones de radio y televisión, la urgencia del derecho de réplica, el sofocamiento de la pluralidad, la reivindicación de medios públicos, la reglamentación de la asignación de contratos de publicidad, la colegiación obligatoria de los periodistas, el salario profesional del periodista y la cláusula de conciencia, entre muchos otros temas.

El duopolio, fábrica de sueños
Zacatecas vivió una etapa de gran atención a esta problemática gracias a una sostenida actividad de la UAZ mediante la presentación de libros de investigadores y foros con participantes de la talla de Raúl Trejo Delarbre, Alma Rosa de la Selva, Miguel Ángel Granados Chapa, Fátima Fernandez Chrislieb, Jenaro Villamil, Carreño Carlón, Cristina Pacheco y Carlos Monsiváis,entre muchos otros.

La orientación crítica de estas actividades no inhibió la significativa aportación económica del Gobierno del Estado para la realización de estas actividades, muchas veces gestionadas con singular interés desde la dependencia administradora de la relación del gobernador con los medios de comunicación.


Particularmente cuando al frente de la misma estuvo Sergio Candelas Villalba, conocedor del oficio como pocos y encargado de vencer las resistencias del gobernador o de otros miembros del gabinete.

En los años 90 las agendas legislativas del PAN y el PRD encontraron muchos puntos de coincidencia, pues a la retahíla de críticos de la comunicación dominante desde la óptica izquierdista y académica se sumaron con solvencia argumental reconocida Carmen Gómez Mont y Javier Corral, ambos panistas destacados.

De manera inopinada, el arribo de la oposición marcó el inicio de la gradual desaparición del tema en el debate político entre los diversos partidos y actores significativos de la vida pública y de ninguna manera debido a que el desplazamiento del PRI diera origen a los cambios tan predicados por la oposición con anterioridad. Por el contrario, Martha Sahagún promovió más privilegios de los que ya gozaba el duopolio televisivo para lo que bastó hacerle creer que si contaba con los dueños de la pantalla, sus posibilidades de llegar a la presidencia del país se potenciaban al infinito.

Debate inconcluso
El acceso a posiciones de poder de los opositores les hizo conocer la posibilidad de gastar dinero público en promover su imagen, en comprar comentarios escritos y hablados, en financiar campañas de desprestigio contra los adversarios, en comprar el silencio respecto a lo que no conviene que se sepa.

La búsqueda de una comunicación social financiada con el dinero de los contribuyentes que responda a lo establecido en nuestra vapuleada pero todavía vigente Constitución no es tarea que interese a los partidos; sin embargo, tal tarea es impostergable. El movimiento Yo Soy #132 lo entendió con inigualada lucidéz.




Comentarios
No existen comentarios aún
Accesa o regístrate para poder comentar

Lo más leído
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 20.33
Venta 20.83
€uro
Compra 21.84
Venta 22.34

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad