Saturday 10 de December de 2016
»Inquieta a los habitantes el movimiento civil  

Luis Moya durante la Revolución

Redacción      22 Mar 2014 21:17:27

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  • La Revolución inquietó a los habitantes de Luis Moya; algunos se unieron, mientras otros se aferraron al terruño. (Imagen del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México)  (Cortesía) La Revolución inquietó a los habitantes de Luis Moya; algunos se unieron, mientras otros se aferraron al terruño. (Imagen del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México) (Cortesía)
  • Tiburcio Arteaga (foto del archivo del cronista de Luis Moya).   (Cortesía) Tiburcio Arteaga (foto del archivo del cronista de Luis Moya). (Cortesía)
  • Benjamín Argumedo (foto del archivo del cronista de Luis Moya). (Cortesía) Benjamín Argumedo (foto del archivo del cronista de Luis Moya). (Cortesía)
  • Amado López Delgado (foto del archivo del cronista de Luis Moya). (Cortesía) Amado López Delgado (foto del archivo del cronista de Luis Moya). (Cortesía)
  • Vestigios de la Hacienda San Diego. Postal tomada de la página rutazacatecas.com.  (Cortesía) Vestigios de la Hacienda San Diego. Postal tomada de la página rutazacatecas.com. (Cortesía)
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La Revolución Mexicana fue un movimiento armado que estalló el 20 de noviembre de 1910 a las 6 de la tarde, según fue proclamada en el Plan de San Luis.

La realidad es que pocos grupos se levantaron en armas, pero la fecha marcó el inicio de la debacle porfirista y el inicio de una era revolucionaria que tenía como propósito fundamental desaparecer los latifundios y el sistema hacendario que tenían unas cuantas personas, en forma de privilegio.

El asesinato del presidente Francisco I Madero provocó una especie de vacío en el poder, que varios grupos políticos y revolucionarios trataron de llenar.

Por ello, surgió el constitucionalismo de Venustiano Carranza, la División del Norte del general Francisco Villa y el ejército del sur, al mando de Emiliano Zapata.

Esos grupos representaban la fuerza de la Revolución Mexicana; el primero buscaba la legalidad, mientras que el segundo tenía la popularidad que le daba el Centauro del Norte y el tercero, la fuerza que tenía su lema: “Tierra y libertad”.

La Revolución en la periferia
La gente de San Francisco de los Adame, hoy Luis Moya, estaba muy inquieta porque el movimiento revolucionario rondaba en su periferia.

La toma de la ciudad de Zacatecas el 23 de junio de 1914 por la fuerzas villistas alborotó a toda la población, sin embargo, faltó el líder que los condujera al bando revolucionario.

Amado López Delgado, de la Colonia 20 de Noviembre, me contó que conoció personalmente a Francisco Villa, Pánfilo Natera y  Santos Bañuelos en la estación de San Jerónimo, después de la Batalla de Zacatecas de 1914.

“Eran generalazos”, destacó. Él no participó en la Revolución porque eligió regresar a trabajar a la Hacienda de San Diego, cuya dueña era Carmen Cansino de Llaguno.

Desde la sombra de un frondoso fresno, la misma azotea de la casa grande del lugar o del cerrito de la Santa Cruz, vieron pasar  los trenes revolucionarios por la estación de Adames y también los jinetes que se dirigían a la Convención de Aguascalientes.

La familia de la casa grande parecía comulgar con el movimiento armado, casi todos los hacendados eran porfiristas, sólo que era difícil manifestarse abiertamente de ese lado porque uno de sus miembros, el ingeniero Julián Adame Alatorre, participaba en la política y era muy probable que estuviera en el Congreso Constituyente de 1917, como al final sucedió.

Voces de Luis Moya
La tradición oral indica que varias personas se unieron al movimiento de la Revolución.

Se dice que Natividad Murillo, Donaciano y Espiridión Herrera participaron en las filas de Pancho Villa, pero a causa de las derrotas en serie que sufrieron en Celaya, las fuerzas guerrilleras se dispersaron totalmente y nuestros revolucionarios se refugiaron en el lugar que los vio nacer.

Otra versión cuenta que los hermanos Desiderio y José Gutiérrez, que en realidad se apellidaban Arenas Valdez, y otros 10 compañeros se fueron con las fuerzas revolucionarias de Benjamín Argumedo (Moisés Arenas Valdez).

Además, se dice que por influencia de su madre, en Aguascalientes desertaron.

Hay varias voces que indican que este revolucionario estuvo en San Francisco de los Adame, sin embargo, no hay una fuente de comprobación histórica.

Respecto a la muerte de Benjamín Argumedo comento que hay un corrido popular que la letra original dice:

“Para empezar a cantar
para empezar a cantar
pido permiso primero;
señores son Las mañanas
señores son Las mañanas
de  Benjamín Argumedo.
Lo bajaron por la sierra
lo bajaron por la sierra
todo liado como un cuete;

lo pasan por San Miguel
lo pasan por San Miguel
lo llevan a Sombrerete”.


En el intermedio de estas dos estrofas, el compositor Benjamín Sánchez Mota, quien registró como propio este corrido popular y con el afán de que se mencionara el nombre del pueblo que lo vio nacer, hizo un arreglo y así lo grabó y cantó Antonio Aguilar:

“Lo agarran en San Francisco
lo agarran en San Francisco
de los Adame mentado,
lo pasan por Zacatecas
lo pasan por Zacatecas
con Argumedo amarrado”.


Después de grabado el corrido de Argumedo, el gran charro zacatecano preguntó a Benjamín Sánchez: 

-Oiga, paisano, ¿y en verdad fue hecho preso Argumedo en su pueblo?

-No señor, pero en su voz, ¡qué bonito se escucha el nombre de mi pueblo!, contestó el compositor.

-¡Ah que paisano éste!, dijo Antonio Aguilar.

La gente ha modificado las letras de las canciones por el interés de manejar la verdad o por su gusto.

Benjamín Argumedo fue un revolucionario que se fue a  “la bola” entre grupos maderistas y huertistas.
Ganó batallas a favor de Madero y las perdió contra Villa.

Fue un audaz guerrillero que anduvo en Durango, Coahuila, San Luis Potosí, Zacatecas, Tamaulipas y otros lugares.

La historia señala que fue derrotado en Durango por las fuerzas de Domingo Arrieta y Fortunato Maycotte a finales de enero de 1916 y fue gravemente herido.

Argumedo se escondió en la Sierra de los Reyes, donde Francisco Murguía lo hizo prisionero en el rancho El Paraíso y luego lo llevó a Durango, donde lo fusilaron el 1 de marzo de 1916, según el texto editado por la SEP, Así fue la Revolución Mexicana.

Al terminar el movimiento, los hermanos Gutiérrez fueron ferrocarrileros y Natividad Murillo acabó su existencia vendiendo perones y cacahuates en una carretilla por las calles de su pueblo.

La Revolución no alcanzó a hacerles justicia y la historia apenas los recuerda. 

El primer presidente maderista de San Francisco de los Adame (Luis Moya)  fue Tiburcio Arteaga y sería a quien le tocaría participar decididamente en el agrarismo del municipio.

Francisco Javier Arellano López 
Cronista del Municipio de Luiz Moya 
Correo: centenario@imagenzac.com.mx 

 




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