Saturday 10 de December de 2016
»Ivonne Nava García Las condiciones de pobreza y marginación en las que viven muchas personas en nuestro estado en ocasiones provocan que las personas tengan un grave retraso cultural y académico, de tal manera que su vida diaria es solo para so 

Mi delito... quererlo

Ivonne Nava García      28 Jun 2014 22:00:11

A- A A+

Compartir:
(Imagen)
(Imagen)
Las condiciones de pobreza y marginación en las que viven muchas personas en nuestro estado en ocasiones provocan que las personas tengan un grave retraso cultural y académico, de tal manera que su vida diaria es solo para solventar sus necesidades básicas.

La mujer de esta historia mantenía una relación de unión libre con un hombre mayor que solo la proveía de maltratos y humillaciones.

En su desesperación encuentra consuelo en otro hombre; sin embargo, termina preso por el delito de violación y ella desesperada.

Su vivienda
Ella vive en una alejada comunidad de Pinos, Zacatecas. Para llegar a ese lugar fue necesario recorrer en vehículo un largo camino de terracería dañado por las lluvias, hasta llegar a un arroyo.

De ahí era necesario seguirle a pie atravesando un tramo de sierra y, al llegar a la comunidad, aún había que continuar por una vereda hasta el terreno en donde ella habitaba.

En su “potrero”, su casa es un solo cuarto de adobes y piedra bola, muy mal construido.

En el interior no tiene piso de cemento. Solo hay tierra compactada. Ahí estaba un colchón o quizá, los restos de él. Y en otro punto de la habitación, un montón de ropa tirada en el piso.

Afuera tiene su cocina, en donde el techo son varias láminas, restos de madera y está sostenido por dos palos. Ahí tiene un “sartén” de plástico en donde lava su loza con el agua que acarrea del pozo de un vecino. Me invitó a sentarme en una piedra porque no tenía sillas”.

Quién es ella
Una mujer poco mayor de 35 años, aunque aparenta mayor edad. La realidad es que desconoce su edad y fecha de nacimiento.

Dijo que sus padres fallecieron y que de sus hermanos no sabe mucho porque se fueron de Pinos. No tuvo hijos porque su marido ya no pudo procrear.

Él es un hombre de más de 70 años y vive con ella desde que se la “robó” varios años antes.

“Me recogió porque yo no tenía donde estar. Me trajo para acá y somos esposos. No nos casamos porque el no quiso ni yo sabía de eso.

“Aquí me metió en este cuarto y él se fue para su casa. Siempre venía a verme, pero no me arrimaba dinero. Yo le tenía que pedir, pero no me daba para el nixtamal, a veces en la tortillería me lo regalaban.

“Luego me iba a levantar frijol o nopales y de ahí sacaba para tener qué comer. Mi esposo quedó viudo y por eso me trajo para con él. Me decía que yo estaba “bien bonita” y sí me usaba como mujer, por eso yo sé que soy su esposa, luego ya no pudo porque se hizo más viejo.

“Yo le tengo mucho miedo porque me pegaba con una reata. Me decía que yo era muy coscolina con los viejos. Me pegaba para que no me fuera a ir de “güila” con algún viejo. Me pegaba muy feo.

“Luego me sacaba del cuarto encuerada y me seguía pegando. Me arrastraba en las piedras. Ahí nomás me traía por el monte y después venía y quería que le tuviera de comer. Yo me iba a la tortillería por el nixtamal con 5 pesos que me daba. Quería frijoles pero yo no tenía. Me aventaba el cazo y me decía que no servía de vieja. Luego me aventaba en el colchón y me hacía cosas de hombre”.

¿Enamorada?
“Por ahí, por ese camino, yo me paraba en las piedras para ver bajar a los hombres que venían del monte y por eso me pegaba mi esposo, porque decía que yo me les ofrecía, pero yo nomás los veía. Si quería que uno de esos me robara y me llevara a otro lugar más mejor.

“Ahí vi que pasaba este hombre. Él me miraba y un día le dije que si me daba para comprar nixtamal.

Me dio 20 pesos. Yo ya sabía a la hora que bajaba del monte y lo esperaba en el camino. De ahí me dijo un día que si no iba con él a ver una troca abandonada y sí fui.

“Me hizo sentir bien munchas ansias. Luego me daba mis 20 pesos y a veces 50. Yo iba a comprar jitomates y fui al centro de salud. Me estaban dando mi ‘medecina para el dolor de entraña’ porque mi esposo no me quería curar del dolor.

“Este hasta me dio para que me curaran. Yo lo quiero. Me dijo que también estaba viudo y que me dejara de con mi esposo para irme con él a su casa. Yo tenía “muncho miedo” porque me iba a venir a pegar con la reata y él me dijo que si me pegaba lo iba a matar al diablo de viejillo lamparoso. Me cuidaba y no quería que me pegara”.

Lo abandonó
“Ya se había fijado que yo me paraba en el camino, pero no sabía a dónde me iba. Ese día me fui a la casa de este hombre. Yo ya no quería estar con el viejo. Me pegaba bien muncho y no me daba para el nixtamal. Yo ya nada más quería a Eulogio.

“El viejo me buscó, pero yo le dije que no me quería regresar para con él. Le dije que ya era esposa de Eulogio. Pasaron “munchos” días. Como un mes o más días”.

Detenido
“Un día me fueron a buscar unos “polecías”. Me dijeron que me tenían que llevar a que me hicieran unas preguntas unos licenciados. Me llevaron a Pinos.

“Yo nunca había bajado para allá. Yo estaba muy asustada. Cuando llegué me preguntaban de Eulogio y que si lo conocía. Me dijeron que si él me había robado y les dije que yo me había ido con él, pero no me creyeron.

“Dijeron que me había violado y que mi esposo les había dicho. Y que eso era muy malo y que les tenía que decir la verdad porque él me había hecho algo muy malo. Yo les dije que no sabía qué era eso y me dijeron que era que fuera su mujer a fuerzas, pero eso me lo hacía el viejo.

“Este nuevo no porque yo sí quería y con el viejo no. Por eso yo quiero que lo saquen de la cárcel porque yo a él lo quiero y quiero que me dejen verlo. Pero no me dejan entrar a verlo porque no se permite eso”.

La denuncia
El hombre mayor y aparente esposo de ella. Denunció por el rato de su mujer. Declaró que ella estaba mal de su cabeza. Dijo que “no acataba” y que por eso era víctima fácil de que se la robaran. También dijo que este hombre la habría violado porque ella no sabía lo que hacía.

Si bien es cierto la mujer si presentaba un retraso en su desarrollo cognitivo, por las condiciones en las que creció. Sin educación, sin medios de comunicación. Huérfana desde edad temprana y sola. Si estaba consciente de sus sentimientos. Quizá no entendía mucho sobre las leyes y normas sociales.

Pero si sabe de sentimientos. Su supuesto agresor pasó un año privado de su libertad pero ya no quiso volver con esta mujer”.

Defícit cognitivo
Según Hales y Yufodfsky, 2000, mencionan que las personas que padecen déficit cognitivo presentan:

• Emocionalmente: tienen dificultades para expresar sentimientos y percibir afectos tanto en sí mismo como en los otros. La expresividad de la afectividad puede estar modificada por los impedimentos físicos como hipertonía, hipotonía.

• Retraso del habla: que pueden inhibir la expresión del afecto negativo, lo que conduce a instancias de una hiperactividad afectiva aparente que incluye una ira impulsiva y una baja tolerancia a la frustración.

La etiología depende en parte del nivel de retraso mental. El retraso mental leve es generalmente idiopático o familiar; es decir, está asociado a dificultades socioculturales o psicosociales.

Estos individuos viven en condiciones socioeconómicas precarias y su funcionamiento se ve influido por la pobreza, la enfermedad, las deficiencias en el cuidado de la salud y el deterioro en la búsqueda de ayuda.




Comentarios
No existen comentarios aún
Accesa o regístrate para poder comentar

Lo más leído
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 20.38
Venta 20.88
€uro
Compra 21.54
Venta 22.04

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad