Saturday 10 de December de 2016

Mi delito... ser anciana 

Ivonne Nava García      11 Oct 2014 23:21:36

A- A A+

Compartir:
(Archivo)
(Archivo)
La grave alteración mental que provoca el consumo de drogas en una persona lo puede conducir a cometer delitos que resultan aberrantes.

Esta es la historia de un sujeto que, estando drogado con cocaína, cristal y alcohol, abusó sexualmente de una anciana de 80 años, causándole lesiones. Cuando su estado de alteración mental pasó, no comprendía cómo pudo causar ese daño.

Día de raya
“De lo que me alcanzo a acordar es que era sábado. Ya me había dado la raya el patrón. Siempre nos juntábamos varios de la labor para regresarnos al pueblo en una camioneta de un compa. Ese día empezamos a echar cheve desde que salimos.

“Compramos un cartón para el camino. Yo traía mi ‘globito’ con coca. La usaba para que se me quitara lo cansado del trabajo. Me ‘daba’ y con eso ya me sentía muy bien. Cuando llegamos, otro compa me dijo que si no quería bajar con él a la cantina a echarnos unos chupes.

“Fuimos y estuvimos ‘inflándole’ tequila con cheve. Ahí nos estuvimos hasta pasadas las 10 de la noche. Lo que hago para seguir tomando sin estar borracho es darme un ‘toque’ y con eso se me baja y a seguirle. De ahí nos fuimos al baile, porque era el día bueno en el pueblo. Le seguimos ‘echando’”.

Se pasó
“Como a eso de las 12 o 1 de la madrugada me di cuenta de que se me había acabado mi ‘globito’. Miré que ahí andaba un compa que sabe traer. Nomás traía cristal. Sí lo quise porque ya me andaba sintiendo muy borracho. Me regresé al baile y andaba atrás de una morra.

“Esa vieja me gustaba mucho para que me diera hijos. Ahí mismo me dijo que ella ya se iba a casar con un camarada del rancho que estaba en Estados Unidos. Esa noticia me cayó mal. Le empecé a entrar más al chupe.

“Como a las 4 ya me sentía muy ‘pasado’. Me dijo mi compa que mejor ya nos fuéramos. Le dije que yo quería ver a esta morra y decirle que no se casara. Ya no me llevó”.

No estaba consciente
“De ahí nos fuimos para la casa mi amigo me iba a dar raite, pero se le hizo lejecillos y me dijo que mejor me quedara en su casa. Cuando llegamos, sí me acuerdo que salió su mamá para darnos de cenar, pero mi amigo le dijo que no.

“De todo lo que me acusan yo no creo que haya sucedido así porque del cuarto que me dejaron para dormir, yo salí al baño y ahí me encontré a la señora y ella y yo cruzamos palabras y yo le dije que si quería irse conmigo a mi cuarto para que tuviéramos relaciones.

“Sí le dije que me diera unos masajes, ella me dijo que no sabía, pero sí se fue voluntariamente al cuarto conmigo. Nada fue con fuerza, ni golpes, ni sangre. Sí me encontraba tomado y había consumido cocaína y cristal, gramo y medio más o menos.

“No soy adicto, ahí de vez en cuando. Ella como que no quería, pero yo estaba viendo que sí quería. Yo me la imaginaba como nueva.

“En ese momento no sabía ni qué, pero todo lo que me acusan no es verdad. Dicen que yo me la llevé en peso y eso no es así. No me acuerdo muy bien, pero si fuera cierto yo le pediría perdón”.

La cruda verdad
“Ese día llegó mi hijo con su amigo. Venían tomados. Yo no los vi muy borrachos. Yo estaba acostada ahí, él estaba parado ahí (a la entrada de su habitación). Mi hijo le ofreció de cenar y no quiso. Entonces mi hijo le dijo que se quedara a dormir y le dio a escoger un cuarto y escogió ese.

“Tenemos una perra que se mete a la cocina y estaba ladrando mucho. Me levanté para cerrarle a la cocina y no se fuera a tragar la comida.

“Luego vi que el amigo de mi hijo estaba parado afuera del baño. Yo me vine a mi cuarto y cuando estaba acostada oí que tocaron la puerta, pero bajito.

“Pregunté quién y me dijo que era él. Le dije que qué quería y me dijo: ‘párese para que me dé un masajito’. Le dije que yo no sabía dar masajitos. Este vidrio estaba roto y metió la mano para meterse. Me levantó en peso y me dijo que me callara.


“Yo no quise gritar porque ahí estaba mi hijo y para qué quisiera que se fueran a matar aquí. Me llevó al cuarto donde estaba él. Me senté en la orilla de la cama y me empezó a ‘estrujonear’. Yo le decía que qué era eso y me tumbó en la cama. Yo como podía me quería zafar, pero me volvía a tumbar en la cama.

“En eso me agarró de las piernas y me tiró de las pantaletas. Me puso mis piernas en los hombros y me las agarraba con fuerza para que no me soltara. Me la quiso meter, pero no podía. Luego me la metió poquillo porque yo estoy cerradita. Me dolió mucho. Sí me lastimó mucho.

“Pensaba que me había roto unas costillas de cuando me cargó porque me dolían mucho y la rabadilla (coxis) me dolía también mucho. La rodilla y mi parte íntima me la sangró. Yo me lavé porque no me atendieron y mejor me lavé con pura agua, pero mi pantaleta no.

“Ahí se ve clarito que me la quitó a la fuerza. Yo qué iba a estar de acuerdo si mi hombre ya se me murió. Yo soy más viejita que Matusalén. Yo le decía que por qué no se asilenciaba, que si quería ir a la cárcel. ‘Váyase con su vieja’, le decía; dijo ‘no tengo vieja’.

“Yo me quería bajar de la cama, pero me volvía a subir. Me dejó toda morada de las piernas y me descompuso una rodilla. Me traía toda pa’ya y pa’cá, me traía con la cabeza a veces para el lado de la cabecera y a veces para el lado de los pies. Me agarraba muy feo las piernas para abrirme. Yo le quería estirar los cabellos pero los tenía muy cortos.

“No quería que oyera mi hijo porque yo tanteaba que se iban a pelear. Apretaba mis piernas, pero no me dejaba porque me las abría, no las cruzaba.

“Me las volvía a subir a los hombros, pero yo las bajaba. El me subía una pierna y yo la bajaba. Me tapaba la boca y empecé a hablarle a mi hijo, le gritaba, pero no me oía.

“Luego mi hijo empezó a gritar ‘viejita’. Luego, luego me soltó… Tenía miedo de que mi hijo se levantara, pero sí se dio cuenta y se hicieron de palabras. Mi hijo estaba muy enojado, el otro se fue y luego mi hijo me llevó a que me vieran. Me habían dicho que esto ya se iba a acabar. Ya me quiero ir al otro lado para con mis hijos.

“Desde que pasó eso hasta como para octubre yo no salía nada de mi casa, ni a misa iba. Me daba mucha vergüenza de que me vieran.

“Aquí todo se supo y luego mis nueras se hablaron por teléfono y todo se supo también en el otro lado. Ya quiero que se acabe todo esto. Ya mejor lo soltaran para que todo esto se acabe”.

Abuso de adultos mayores
Es difícil de creer, pero el abuso de personas mayores puede ocurrir en cualquier parte, tanto en el hogar con familiares o amigos, o en un hogar de ancianos con los profesionales que las cuidan.
Muchas personas no piensan que abusar de las personas de la tercera edad sea un delito, pero sí lo es.

Además del daño físico, el abuso incluye aprovecharse de las finanzas, desatención, abuso sexual o abandono de una persona de edad avanzada.

La mayoría de los abusos incluyen amenazas verbales o palabras que hieren. Solo en raras ocasiones involucran el uso de armas o causan lesiones físicas más allá de pequeñas cortadas y moretones.
Si una persona que usted conoce es víctima de violencia sexual recuerde:

Escuche y crea: escuche sin juzgar, crea aquello que la víctima le dice y reconozca los sentimientos. Por lo general se puede reaccionar ante la violencia y el trauma sexual con confusión, ira, tristeza, culpa, aturdimiento, indefensión, desesperanza y tendencia a autoculparse.

Ofrezca su apoyo: haga saber a la víctima que usted está para ayudarla, en ese momento y en el futuro. Mantenga la confidencialidad de la información que le da la víctima, salvo que le pida que no lo haga.

Exprese su opinión: cuando usted escuche que alguien culpa a otra persona por un acto de violencia, exprese su opinión. Recuerde a los demás que el perpetrador del acto violento es el responsable de ese acto y que nadie merece que lo sometan a una violación sexual, con independencia de la edad o estado de salud de la víctima.




Comentarios
No existen comentarios aún
Accesa o regístrate para poder comentar

Lo más leído
Fallece el secretario de Cultura, Rafael Tovar y de Teresa
Los hermanitos Mandujano no tienen juguetes 
Promotores de 65 y Más cobraban las pensiones
Crimen mató a mil 200 federales; periodo 2006-2016
Tovar y de Teresa en la literatura
Los ganadores de los premios Nobel 2016 y su trabajo
Productos milagro, entre los más decomisados en 2016
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 20.38
Venta 20.88
€uro
Compra 21.54
Venta 22.04

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad