Sunday 11 de December de 2016

No se olvida

Juan Carlos Ramos León      5 Oct 2014 21:54:07

A- A A+

Compartir:
El pasado jueves se cumplieron 46 años de un acontecimiento que pintó de negro la historia nacional; me refiero, por supuesto, a la matanza de Tlatelolco.

Como cada año, a lo largo de todo el país se realizaron diversas marchas de estudiantes con diferentes propósitos: honrar a las víctimas, enviar a las autoridades el mensaje de que eso no debe de repetirse y, en suma, hacer valer el derecho a manifestarse.

En días previos, un numeroso grupo de estudiantes del Instituto Politécnico Nacional acudió en una marcha que fue aplaudida por la opinión pública debido al orden que imperó durante la misma, a las proximidades de la Secretaría de Gobernación para presentarle a su titular una serie de demandas. Ante la sorpresa de todos, el secretario de Gobernación en persona salió a encararlos, gesto que considero sumamente acertado.

Independientemente del contenido del pliego petitorio, hubo un detalle que a mi me resulta digno de análisis: Ante la propuesta que hizo el secretario a los estudiantes de resolver cada una de sus demandas ahí y en ese momento -cosa que se vuelve aún más admirable que el hecho de salir a atenderlos personalmente- la arrogante actitud del vocero de los estudiantes dio como respuesta que “a los estudiantes del Politécnico ni el gobierno ni nadie nos impone nada; fijamos como fecha para que se responda a nuestras peticiones el viernes 3 de octubre a las 3 de la tarde en este mismo lugar” (palabras más, palabras menos).

Pudo observarse que no todos los jóvenes que allí se encontraban estuvieron de acuerdo con esa postura ya que algunos hacían ademán de aceptar la propuesta del Secretario.

¡Pues claro! Si a lo que vas te dicen “ahorita te lo resuelvo” luego entonces aceptas de inmediato, ¿o no? Pero tal parece que la intención de fondo era llevar el mensaje de “aquí no más mis chicharrones truenan, así que más te vale hacer lo que te digo al pie de la letra porque si no vas a ver la que se te arma”.

Como un pueblo maduro debemos de abandonar de una buena vez este tipo de conductas que a nadie benefician y que sólo nos hunden más en el atraso cultural y económico en el que nos encontramos; bajo la sombra del “No se olvida” se encuentran muchos mexicanos anclados en el rencor, impidiendo que sanen las heridas ocasionadas por el pasado y desviando la atención de horizontes que pueden resultar más promisorios.

Aprendamos de países que se han levantado de forma admirable de grandes tragedias, a veces ocasionadas por las malas decisiones de sus gobiernos, como Japón o Alemania, por ejemplo, que son referentes de progreso económico y social, y que más que “no olvidar” su pasado, han aprendido de él lo suficiente para no volver a cometer los mismos errores.

Aprendamos. Olvidemos. Avancemos.




Comentarios
No existen comentarios aún
Accesa o regístrate para poder comentar

Lo más leído
Alta moda en el Teatro Calderón
En puerta, la conmemoración del patrimonio zacatecano
La alegría cristiana del Adviento
Al tiempo
Beatriz Simon y Damián de la Rosa en el Felguérez
Concierto decembrino con la Camerata de la Ciudad
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 20.38
Venta 20.88
€uro
Compra 21.54
Venta 22.04

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad