Saturday 03 de December de 2016
RSS Minuto x Minuto
 

 Alberto Patishtán

Ricardo Gómez Moreno      5 Nov 2013 22:30:10

A- A A+

Compartir:
A lberto Patishtán Gómez, maestro tzotzil, que estuvo 13 años en prisión y fue condenado a 60 por emboscar y quitar la vida a siete policías, no se le ha hecho justicia.

Su excarcelación, concedida indulgentemente por el presidente Enrique Peña Nieto, no reconoce su inocencia; corrige a medias una flagrante y vergonzosa aberración cometida por el sistema judicial de Chiapas, primero, y después por instancias superiores federales.

Su caso ilustra cuál es la verdadera situación del aparato judicial mexicano. Patishtán es ahora un emblema del infierno de la injusticia, pero únicamente porque es bastante conocido. Como el suyo hay miles de casos.

Es obvio que no se trata de asuntos iguales al del maestro chiapaneco. Mas en esta hora hay decenas, quizás centenares de luchadores sociales que pagan con cárcel el valor de enfrentarse a un Estado cuyo corrupto e inepto sistema judicial es incapaz de abstraerse a las órdenes de gobernantes de igual calaña.

Peor es la situación de otros centenares de mexicanos que dignamente se atreven a luchar contra la injusticia y en defensa de los derechos civiles propios y de los demás, y son perseguidos y hostigados permanentemente.

Otros, en casos extremos, han sido asesinados por órdenes de dueños y usufructuarios de poderes regionales.

Todo, bajo el manto de la impunidad.

El caso de Alberto Patishtán desata la alegría de muchos; lamentablemente, no de todos; porque la indiferencia social es uno de los signos de nuestro tiempo. Otros, muchos también, hay que reprocharlo, lamentarán que un hombre digno haya vencido a un sistema favorable para su encumbramiento en el poder.

Sin embargo, es tan evidente la inocencia de Patishtán, tan ruin el rostro del sistema judicial que lo despojó de 13 años de libertad, que también hay tristeza, por él y por los muchos casos semejantes.

Tras de las rejas están, quién sabe hasta cuándo, quién sabe si algún día regresarán a la libertad, mexicanos que enfrentaron a alguno o algunos de los poderes factuales que dominan la vida nacional.
Otros, la mayoría, desfallecen en las celdas de la iniquidad por ser pobres, por no tener abogados que los protejan, y tal vez por tener abogados corrompidos.

Abundan los casos de indígenas incapaces de defenderse en su lengua nativa y condenados por jueces que les impidieron tener traductores.

La violación de los derechos humanos en México es sistemática, a pesar de que los cobijan organismos oficiales y de la sociedad civil; unos y otros tienen mucho por hacer.

Si Patishtán está libre por falta de pruebas veraces, ¿quién o quiénes asesinaron a los policías? ¿Quienes traicionaron flagrantemente la ley para encarcelarlo seguirán gozando de impunidad?

 




Comentarios
No existen comentarios aún
Accesa o regístrate para poder comentar

Lo más leído
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 20.58
Venta 21.08
€uro
Compra 21.98
Venta 22.48

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad