Sunday 04 de December de 2016

Residentes, mojados e ilegales

Javier Torres Valdez      30 Oct 2013 21:10:05

A- A A+

Compartir:
Hace ya, cerca de medio siglo cuando los Leones Jerezanos constituidos como club iniciaron una serie de eventos con el interés de recabar fondos para la navidad del niño pobre; por aquellas fechas no se utilizaba la frase mal acuñada por cierto que se refiere a “los que menos tienen”, como si el utilizar la palabra “pobres” fuera un delito.

Alguien dijo que se usaban esos términos porque no se quería ofender a los pobres, cuando la realidad es que la ofensa existe, pero no para los pobres, sino para los gobiernos que no han querido, no han podido o no han sabido generar la riqueza necesaria, no para eliminar a “los que menos tienen”, sino para dar a “los que nada tienen”, siquiera un trabajo digno que les permita comer.

Tampoco se utilizaba el nombre de: patronato de la feria, los festejos anuales eran manejados por La Junta de Mejoramiento Moral, Cívico y Material, que como su nombre lo indica, estaba integrado por los mejores hombres del municipio, a quienes les importaba mucho su prestigio moral y su conducta cívica.

Entre los muchos miembros que en su momento tuvo esa junta, llegaron a figurar el doctor Varela, Miguel de la Torre, El Chino Escobedo, Juan Santoyo Quezada, Carlos Acevedo, Rafael Argüelles, Rafael Alcalde Ávila, Rafael Alcalde Félix, Jesús Rodríguez Pérez y Benito Robles Sánchez, tan sólo por mencionar algunos, que si quisiéramos anotarlos a todos, haría falta espacio.

Trabajaban duro por darle a Jerez prestigio y tradición, pero al paso de los años, las cosas fueron cambiando gradualmente, hoy todo es diferente, pero queda el recuerdo de aquellos que mucho se esforzaron por hacer grande a Jerez.

En aquellos ayeres, la cultura del dólar entre los jerezanos no estaba tan arraigada, ni existían los programas del 3x1, ni a los trabajadores en el extranjero se les llamaba migrantes, ni residentes, ni american citizen, eran simplemente “braceros”, por aquello de trabajar con los brazos.

Como todavía no existían las bandas de música, los que venían contrataban el tamborazo y a los que no gustaba esa música, contrataban un par de “cantadores”, quienes con sus vihuelas eran subidos al asiento posterior de un carro de sitio; en la parte delantera iba el chofer y el “bracero”, quien con la ventanilla abierta saludaba a todo mundo, por horas y horas para que se enteraran que ya había regresado y que traía dólares.

Tampoco se usaba que trajeran sus “camionetotas” y sólo alguno que ya había arreglado su residencia, se animaba a traer algún automóvil que desde luego despertaba la envidia y la admiración de los del pueblo.

Hubo una vez un residente llamado Francisco Ramírez, a quien sus amigos apodaban La Chiquilla, su arribo a esta ciudad causó expectación, pues lo hizo en un avión que había adquirido para trasladarse hasta su patria chica y en una pista habilitada en terrenos cercanos al río Mortero hizo bajar su aparato y sigue siendo hasta la fecha el único jerezano que ha regresado en avión hasta su tierra.

Otros lo han hecho en camionetas, autos, motocicletas y hasta limosinas, pero sólo uno lo ha hecho en avión.


El gusto de los paisanos que se han ido a los Estados Unidos es regresar, emborracharse, agarrar la banda y dilapidar lo que con sacrificios hicieron en el vecino país. Allá para hacerse notar toman cerveza Corona, pero cuando llegan acá, piden Coors, cuando estaban de moda las grabadoras de casette se esforzaban por traer las más grandes, luego empezaron a traer filmadoras cada vez más pequeñas y sofisticadas, mismas que luego empeñaban o vendían para poder regresarse.

Pudiera decirse que los paisanos que viven en los Estados Unidos se dividen en varias categorías: ilegales, que son los que envían más dinero porque no saben cuándo los expulsarán; los residentes son aquellos que teniendo una estancia legal, lo que ahorran lo depositan en bancos americanos, son propietarios de pequeñas empresas y ya tienen casa propia. Hay otros que habiendo nacido allá, no quieren ni siquiera oír el español, reniegan de su color y de su idioma, y son conocidos como “gringos cabeza prieta”; éstos cuando vienen a la tierra de sus padres, se caracterizan por maldecir e insultar en inglés y comportarse en forma negativa, algo que no hacen en los Estados Unidos, por el temor que tienen a la policía.

No pueden faltar aquellos que se nacionalizaron americanos y que para justificar su estancia en aquel país se vuelven más fanáticos que la raza sajona y siempre están ponderando que allá todo es mejor, más grande, más bonito, más bien organizado, las vacas son más gordas, el pasto más verde, los policías grandotes y de ojos azules.

La excepción de la regla son aquellos paisanos que sin hacer ruido, cuando regresan invierten su dinero en propiedades, ranchos o empresas porque a pesar de todo siguen queriendo a su país y tienen la esperanza de regresar en forma definitiva. Estos son los que definitivamente merecen todo nuestro respeto, lástima que sean los más pocos.

Algunos enamorados de su tierra trabajan y luchan por traer algún beneficio a su municipio, se organizan en clubes, participan y cooperan para formar un fondo común, pavimentar una calle, mejorar un camino, construir una escuela, dotar de energía eléctrica a su comunidad, edificar un auditorio y hasta organizar una empresa que ayude en algo a la economía local.

Lástima que a cambio de ello, haya otros que sólo gastan su dinero en música y alcohol, aunque para decir verdad, también ayudan a vivir a músicos y cantineros, que sin ir a los Estados Unidos también cosechan dólares.

Muchos vendrán a traer alegría a su familia con su presencia, apoyo o ropa para los pequeños de la casa; no faltarán aquellos que en forma organizada traigan juguetes para toda su comunidad, a esos debemos otorgar nuestro respeto por seguir pensando en los suyos y por demostrar ese cariño por su tierra, a esos debemos darles la bienvenida y alegrarnos por su presencia, aquellos que solamente vienen a escandalizar serán siempre los prietitos del arroz.

También existen algunos que siendo migrantes también han sido Leones y se han esforzado como aquellos fundadores del club social, en llevar alegría a los niños por la Navidad entregándoles sin fines políticos algunos juguetes.
 




Comentarios
No existen comentarios aún
Accesa o regístrate para poder comentar

Lo más leído
Detiene la Fepade a 12 personas; compraban votos a favor del PRI
Un hombre muere ahogado en La Encantada
Catedráticos estafan a la UAZ  
PREP comienza a arrojar resultados de la Elección Extraordinaria
Pasar Navidad con su mamá, el más grande deseo de Samuel y Cinthia
Taxista ocasiona choque y huye del lugar
Perla y Paola nunca han estrenado ropa
Captan 'rata' en nevera con pollo de supermercado en Colombia
‘Victoria contundente’ de Judit Guerrero en la elección extraordinaria: Roberto Luevano
Mi delito... cegarme de coraje
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 20.69
Venta 21.19
€uro
Compra 21.84
Venta 22.34

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad