Tuesday 06 de December de 2016

Adiós prematuro

Miguel G. Ochoa Santos      29 Jun 2014 20:40:24

A- A A+

Compartir:
Si los jugadores de la selección mexicana hicieron la misma lectura que la mayoría de los comentaristas efectuaron del partido contra Holanda, entonces el descalabro tendría en ésta una diáfana explicación.

Confundir un resultado ligeramente favorable y parcial con una inminente victoria es un yerro monumental, sobre todo tratándose de un equipo fortísimo.

Antes del empate, México había logrado neutralizar el ataque holandés y, al mismo tiempo, género varias oportunidades de gol. Pero la provechosa estrategia no se transformó en una superioridad absoluta, sino apenas en una leve ventaja, demasiado pobre para conjurar los destellos de genialidad de algunos antagonistas, en especial de Robben, Van Persie y Sneijder.

México trabajó notablemente en la marca. Salvó el error garrafal del Maza y Márquez que desembocó en una falta sobre Robben, por cierto no sancionada por el árbitro con un penalti, el equipo había aplicado con eficiencia su agobiante pressing. Cerraron los espacios y desmontaron los escenarios propicios para la edificación de sociedades luminosas entre los futbolistas holandeses. Adelante Gio y Peralta se dieron tiempo para conectarse fructíferamente con el mago Herrera y crear algunas opciones claras de gol.

En los albores del segundo tiempo, la estrategia rindió dividendos. Gio resucitó como atacante y venció al guardameta rival con un disparo cruzado y bien colocado. A partir de ese momento, la escuadra nacional marchó paradójicamente en sentido contrario. Replegó las velas y, poco a poco, cedió la iniciativa del juego al equipo holandés.

Al principio, este comportamiento parecía formar parte de una reacción natural, acaso una búsqueda de respiro y descanso para recuperar el aliento y la fuerza. Pero no fue así, México pareció abrirse en canal, renunció a la productividad del ingenio, sacrificando el combate inspirado por enfrascarse en una lucha grecorromana de cálculo y energía; revivió el espíritu arcano de la resistencia popular.

Para desgracia de los nuestros, el temor reflotó nuevamente. El trabajo sucio lo hicieron los propios jugadores nacionales, desbrozaron el camino para que Holanda creciera en posesión del balón y arribos al marco. ¡Tanto va el cántaro al agua! La muralla se rajo por el lado más débil, es decir, en una jugada a balón parado. El cansancio y el pánico debilitaron la concentración de la marca, el veterano Sneijder no desaprovechó el regalo y lanzó un rayo fulminante contra la portería del semidios Ochoa.

El castigo signó el destino de los verdes. Atolondrados por la furia de la naranja mecánica, dejaron “robbarse” la cartera por el más pícaro y dionisíaco de los delanteros holandeses. La ley de la compensación fue aplicada a rajatabla y el penalti olvidado del primer tiempo volvió trágicamente al presente.




Comentarios
No existen comentarios aún
Accesa o regístrate para poder comentar

Lo más leído
Quiso darle una sorpresa a su novio y se mató camino a su boda
Asesinan a un vendedor de nieves en la San Marcos
Inician proceso legislativo para destituir al 'Cuau'
‘Reaparece’ Javier Duarte con publicación en Facebook
Encuentran a un hombre ahorcado en Lomas de Bracho
México, por debajo del promedio mundial en educación: PISA
Conmociona a Colombia violación y asesinato de niña de siete años
Se viraliza cuando Luis Miguel desairó a Thalía
México ‘debería seguir el ejemplo de Trump, potenciar a la nación’: El Bronco
Ciudadanos 
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 20.38
Venta 20.88
€uro
Compra 21.92
Venta 22.42

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad