Wednesday 07 de December de 2016

Los Rodríguez Elías un legado para Zacatecas

La leyenda de José Isabel Rodríguez Elías aún pervive

Francisco Gabriel Reynoso Torres      12 Oct 2013 19:10:06      1

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  • Su cercanía con los productores del campo fue tal que convirtió la Casa del Gobernador en la Casa del Pueblo, donde se hospedaban los campesinos. (Cortesía) Su cercanía con los productores del campo fue tal que convirtió la Casa del Gobernador en la Casa del Pueblo, donde se hospedaban los campesinos. (Cortesía)
  • Chabelo Rodríguez fue muy querido. (Cortesía) Chabelo Rodríguez fue muy querido. (Cortesía)
  • Frente a la Unidad Académica de Ingeniería se erigió un monumento en su honor. (Archivo) Frente a la Unidad Académica de Ingeniería se erigió un monumento en su honor. (Archivo)
  • Victoria fue secretaria de Transportes (Archivo) Victoria fue secretaria de Transportes (Archivo)
  • José Isabel ha seguido en la política (Archivo) José Isabel ha seguido en la política (Archivo)
  • José Isabel Rodríguez sabía muy bien para qué es el poder, según sus allegados. (Cortesía) José Isabel Rodríguez sabía muy bien para qué es el poder, según sus allegados. (Cortesía)
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El sacerdote socarrón, con su sotana raída, les sonrió con complicidad a los novios que casaba. Pronunció hipócrita, mientras con el brazo derecho hacía el signo de la cruz: Pater dimitte illis non enim sciunt quid faciunt -Padre, perdónalos, porque no saben lo que están haciendo-.
La frase en latín produjo el efecto esperado. Las lágrimas resbalaron por las mejillas de las mujeres de la familia de la desposada. Y sus espíritus se reconfortaron. Habían vencido al pecado de la fornicación.
Por aquellos días, Alfonso Martínez Domínguez, otro figurón de la política -regente de la ciudad de México en 1970 con Luis Echeverría y gobernador de Nuevo León (1979-1985)- era líder de la CNOP del PRI. Y era, al igual que Gustavo Díaz Ordaz, amiguísimo de Rodríguez Elías.
Los tres -se cuenta- se llevaban “de pellizco en la nalga”. Martínez Domínguez tenía una novia en Jalpa. Martha se llamaba. Estaba emparentada con un alto dignatario de la Iglesia Católica del estado. Y toda la familia condenaba una relación que no pasara por el altar.
Todo se solucionó al estilo de los viejos caciques del PRI. Para eso están los amigos.

Muchos hijos
Como esta, cientos de bribonerías se cuentan de José Isabel Rodríguez Elías. Pero a Chabelo todo le perdonaba la gente. Y es que es uno de los gobernadores más queridos y populares de Zacatecas.
Fue también precursor de la modernización del estado. Trajo, en 1964, la televisión. Su intención, o una de ellas, fue que las familias zacatecanas pudieran ver la maravilla de los Juegos Olímpicos de México 68.
Y Chabelo fue padre, además de muchos hijos -una de las leyendas que se ha tejido en torno a Rodríguez Elías fue que tuvo no menos de 40- de la Universidad Autónoma de Zacatecas. En 1968, su último año como gobernador, promulgó el decreto por el que el Instituto de Ciencias pasó a ser universidad.
Las mujeres de Chabelo
José Isabel Rodríguez Elías, fue un político de los que ya no se hacen. Poco heredaron de su genio sus hijos varones. Algunos son atrabancados, como Chabelo -El Bronco le decían- pero carecen de su agudeza y visión.
A Rubén y José les alcanzó el apellido Rodríguez para ser presidentes de su tierra: San Pedro Piedra Gorda, hoy Ciudad Cuauhtémoc y diputados del Congreso local.
Rubén ocupa, en el gobierno de Miguel Alonso, un cargo muy modesto de asesor en la Secretaría General de Gobierno.
Las mujeres, en cambio, tuvieron más chispa. Victoria fue subdirectora de Transportes en el sexenio de Ricardo Monreal. Y al mes de haber tomado posesión ya había provocado una revolución entre los concesionarios de taxis. La mayoría de esos vehículos circulaban por las calles de Zacatecas con una leyenda en el medallón: “¡Fuera, Victoria!”.
Gabriela vive en Aguascalientes y pese a que es muy inteligente y con sensibilidad, no incursionó en política.
En carácter, inteligencia y aptitudes políticas la más parecida a su padre es Cristina, esposa del senador Alejandro Tello, quien se perfila como favorito para la sucesión del 2016.
Con Cristina, de facto, el genio político de Rodríguez Elías nuevamente está presente en la cúpula del poder.

Cambio de película
En 1962, el cacique Leobardo Reynoso acumulaba ya 18 años en el poder en Zacatecas. Después de su sexenio había impuesto a José Minero Roque y a Francisco Espartaco García.
Junto con Gonzalo N. Santos, El Alazán Tostado de San Luis Potosí y José Jesús González Gallo, de Jalisco, formaban la “trinca infernal”. Harto estaba de los tres el presidente Adolfo López Mateos. En San Luis Potosí declaró: “Los caciques duran hasta que los pueblos quieren”.
Estaba López Mateos a punto de terminar con esos engendros de la política. En Zacatecas la tarea de combatir a Reynoso se la encomendaría al senador zacatecano, el escritor, guionista cinematográfico y periodista, Mauricio Magdaleno. Y para ello sería sucesor del reynosista Panchito E. García.
Todo estaba preparado para el destape. Roberto Cabral del Hoyo, secretario de Magdaleno, había embarcado la mudanza y hecho las maletas del seguro candidato a gobernador. Pero del plato a la boca…

“¿Cómo chingaos no?”

Chabelo Rodríguez Elías no perdió tiempo y recurrió a su amigo Díaz Ordaz, para entonces secretario de Gobernación.
“Vengo a darte las gracias. No se pudo. Ni hablar”, le habría dicho el zacatecano a su cuate del alma.
“¡Cómo chingaos no se va a poder! Regrésate a Zacatecas. De ahí no te muevas. A huevo que se puede”, respondió Díaz Ordaz.
Y efectivamente, sí se pudo. Chabelo Rodríguez fue candidato a gobernador y gobernador después. Y lo fue con la condición de que enfrentara al cacique Reynoso, del que era admirador declarado y, en parte, miembro de su grupo.
Cuentan que Chabelo decía: “

Pleitos con Panchito
Ya como gobernador, Chabelo Rodríguez Elías convirtió la Casa del Gobernador -hoy Museo Goitia- en Casa del Pueblo. Él se fue a vivir a su residencia -la que hoy es el hotel Casa del Gobernador, en Sierra de Álica- y en la Casa del Pueblo se hospedaban los campesinos que llegaban de los municipios.
Panchito García, con su esposa doña Concha y todos sus hijos, Amalia entre ellos, fue el último mandatario en ocupar el hoy Museo Francisco Goitia. Y para no extrañar su amplitud, ordenó construir una casa igual por la Iglesia de Fátima. Y ahí se mudó al terminar su sexenio.
Antes de que terminaran de acomodarse Panchito y su prole, Chabelo Rodríguez Elías los echó de la casa. Y no se anduvo por las ramas: “Te vas o te meto a la cárcel”, habría sido la advertencia.
Poco tiempo después, Leobardo Reynoso y Panchito García salían de México para cumplir misiones diplomáticas.

Vocación caciquil
El virus del caciquismo, empero, estaba enquistado en la estructura política priísta del gobierno.
Y cuando Chabelo Rodríguez concluyó su sexenio no dudó en imponer a su sucesor. Optó por Pedro Ruiz González, a través de quien gobernó otros seis años.
Chabelo Rodríguez Elías, decían sus colaboradores, sabía muy bien para qué es el poder. En honor de su mamá Marianita fundó una colonia en las faldas del Cerro de la Bufa y así le puso: colonia Marianita.
Y cuando doña Marianita murió, la sepultó en el Mausoleo de las Personas Ilustres, en La Bufa.
Años más tarde, cuando llegó al poder José Guadalupe Cervantes Corona, con el reynosismo en la sangre y ávido de revancha, doña Marianita fue exhumada y sus restos conducidos a otro cementerio.
Amigo de sus amigos
También a su gran amigo Alfonso Martínez Domínguez le demostró su estima. Y no sólo lo “casó”, también le puso su nombre a un ejido de la salida a San Luis Potosí.
Chabelo tuvo otro amigo muy querido: Antonio Aguilar, El Charro de México. Y ese aprecio lo materializó en la presa Julián Adame, ubicada en terrenos de El Zoyate.
Si no, ¿para qué son los amigos? Chabelo Rodríguez Elías murió en un accidente automovilístico en la carretera a Morelia.

El equipo de Imagen agradece el apoyo que nos brindó el Archivo Histórico del Estado de Zacatecas (AHEZ) al facilitarnos el material fotográfico para esta publicación. Dicho material puede ser consultado en AHEZ, Colección especial José I. Rodríguez Elías. Caja: 6 Fotos.




Comentarios
lahistoriadora:
"La verdad no mancha la boca de quien la cuenta, sino la conciencia de quien la oculta" Anónimo
Siempre he creído que lo que les importa a los periódicos es vender, y trasmitir la información que el gobierno apruebe, pero lo mínimo que pueden hacer es ponerse a estudiar un poquito, efectivamente Rodriguez Elias, el "Bronco" uno de los gobernantes más queridos de Zacatecas pero no mejor que los demás, cumplía con los requisitos que el PRI "consideraba" necesarios para ser un gobernante, mano dura, y claro ser elegido por el Presidente, pero como pueden decir que dejo un legado?, venden más con la verdad por que fue un personaje polémico, es un secreto a voces que el ex gobernador fue un ASESINO, que en una ocasión hasta prefirió que su hijo se hiciera responsable, enterró a los restos de su madre en la bufa, como para que? Con qué derecho? Por cierto los restos los saco Pedro Ruiz G. Que dicen lo pago con su vida, con otra razón de no dejarse manipular por este retrógrada que se creía en el MAXIMATO. Bueno en fin, escriban de algo que valga la pena, y de paso sean más objetivos!
   Monday 04 de August de 2014 23:38:33
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