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?Oaxaca, el poder y la sucesión

Manuel de Jesus García Lara
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21 de Junio del 2016 22:06 hrs
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Liga Corta




El movimiento oaxaqueño no solo lleva implícita la disputa del magisterio disidente sino que da forma al arranque de la disputa del poder presidencial de dos grupos extremos. 

El PRI añejo, redimensionado por Jose Murat y su hijo, y el PRI reinventado en Morena, ese esquema populista de choque. Hace unos años observamos como el APPO tomó las calles y en aquellos tristes enfrentamientos hubo saldo rojo. Hasta que la llaga sangró a través de un periodista muerto fue entonces que se hizo pública la tragedia que vivieron miles de habitantes de Oaxaca.

Nochixtlán no es un caso fortuito; es el cúmulo del reacomodo del poder que se pelea espacio por espacio. 

Maniqueísmo y desestabilización son los ingredientes para asumir o aludir la intervención de la fuerza pública. El orden y el Estado de Derecho son llamados por aquellos que consideran la sola existencia del estado natural. Es decir, de la ley del más fuerte.

Son estas expresiones las que lastiman al pueblo de México so pretexto de lo que viene. Artimañas y juegos para eliminar a los probables sucesores hasta quedar el autentico delfín.

Por lo pronto, el primero en caer rumbo a la silla fue el polémico presidente nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones. Este quedó fulminado por el resultado electoral del 5 de junio además de ser previsible el cambio de mando en ese partidazo. 

Oaxaca lleva dedicatoria a otros dos aspirantes: Nuño, que aparece como el regenerador de la educación en México, al menos así lo venden, y enseguida otro que tendrá que cargar con los costos de socavar la expresión y libertad magisterial con el discurso de que la integridad y la seguridad del pueblo está antes que cualquier elemento a la instigación violenta. Esa es la seguridad interna prometida y el que carga con la papa caliente es Osorio Chong. Una raya más al tigre en ese estado del sur y que, al igual que Ayotzinapa, será un caso más de impunidad.

Pareciera que hay dos aspirantes que pian pianito avanzan entre toda esta tragedia y que hoy se encuentran  menos raspados y son el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, a pesar del desajuste monetario y la inflación que ya vivimos, y finalmente Pepe Toño Meade, el que cambia de plumaje y de tonalidades para pasar discretamente en las esferas de poder. 

El poder va eliminando uno a uno a sus oponentes y para ello le dieron cancha a un zorro perverso como Murat, que asesta golpes bajos y no le importa el costo. Pobre Nochixtlán, pobre Oaxaca. Flaco favor le hacen al Peje con este incendio.