×
×
×
×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



X

Recordamos a Rufino Tamayo en su 25 aniversario luctuoso

Anahí Encina
~
23 de Junio del 2016 20:38 hrs
×


Compartir



Liga Corta




En sol y luna refleja el universo.
Archivo / En sol y luna refleja el universo.
Tamayo creó el mural revolución.
Archivo / Tamayo creó el mural revolución.
En bellas artes se encuentra el mural nacimiento de nuestra nacionalidad.
Archivo / En bellas artes se encuentra el mural nacimiento de nuestra nacionalidad.
El oaxaqueño Rufino del Carmen Arellanes Tamayo, nacido en 1899, se convirtió en uno de los íconos de la pintura en México y el mundo.

Existen más de mil 300 óleos, 452 obras gráficas, 358 dibujos, 21 murales, 20 esculturas y un vitral de su autoría. 

Además, fue el creador de una nueva técnica gráfica que consiste en la impresión sobre papel a la que se le añade textura y profundidad llamada Mixografía. 

Su obra se encuentra en museos de todo el mundo y se han expuesto en lugares como The Phillips Collection en Washington y el Museo Guggenheim de Nueva York.

Edificios como el de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en París, son decorados con el toque de Rufino Tamayo.

El pintor murió un día como hoy pero de 1991 y para conmemorarlo te presentamos algunas de sus obras.
 

Naturaleza muerta (1954)

En esta obra se muestra, sobre una mesa poliangular,  frutas redondas y rojas, dos botellas sobre una charola y doce rebanadas de sandías. Estos objetos se encuentran cercados al frente con dos respaldos de sillas de alambrón, que hacen pensar en la pareja que está invitada a disfrutar del vino y la fruta que, opulenta y sonriente, espera para la fiesta. Permanece resguardada en el Museo Soumaya en CDMX.
Revolución (1938)

 Este mural fue realizado por Rufino Tamayo en el Museo de las Culturas, el cual se refiere a la lucha armada de México y representa el fin del régimen porfirista. Dicha obra es uno de los pocos ejemplos en los que el pintor hace referencia al tema revolucionario.

Rodajas de sandía (1950) 

En ella,  pintó sus recuerdos de niñez, como las sandías que veía todos los días en el puesto de frutas que tenía su familia en el Mercado de la Merced de  Ciudad de México.

Sol y luna (1954)

Contiene elementos abstractos relacionados con el cosmos y con la arquitectura mesoamericana, contrastado a nivel cromático con rojo y negro. Se enmarca en su interés tanto en la investigación espacial de los años cincuenta como en el creciente interés en el pasado mexicano. Se vincula con obras como Hombre contemplando el firmamento y El astrónomo.

Nacimiento de nuestra nacionalidad (1952)

Este mural, localizado en el Palacio de Bellas Artes, representa la conquista y el nacimiento de una identidad nacional de manera abstracta. Muestra una visible complejidad entre colores y formas que transmiten la violencia y destrucción vividas en la época.