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El Recreo

La corrupción necesita periodismo bajo control  

J. Luis Medina Lizalde
~
24 de Julio del 2016 21:07 hrs
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Liga Corta




¿Puede México eliminar la impunidad  como vía de erradicación de la corrupción sin que los medios de comunicación  dejen de estar al servició de las directrices de los gobernantes?

Todavía resonando los ecos de las disculpas ofrecidas por Peña Nieto en el marco de la promulgación de las siete leyes que configuran el publicitado Sistema Nacional Anti-corrupción y la saña  feroz con la que se persigue judicialmente a Carmen Aristégui  ofrece el contundente testimonio de que  el  episodio de la “casa blanca” no es motivo de sincero arrepentimiento del presidente, sino una medida desesperada originada en el derrumbe de su legitimidad que constata cada vez que sale del país,  circunstancia que lo hace aparecer como la adopción tardía de la estrategia de Miguel de la Madrid que para atenuar el descontento social agudo que le tocó enfrentar  convocó a la renovación moral, creó órganos de control  y fiscalización, encarceló políticos famosos pero en desgracia y ……todo siguió empeorando.     

Los gobernadores de Veracruz, Quintana Roo y Chihuahua  están en desgracia política y no es remoto que les espere la cárcel, pero no es su corrupción los que los tiene en desgracia, es la derrota electoral del PRI en sus respectivos estados lo que  los ha convertido en sacrificables para apaciguar a una crispada sociedad colmada de agravios.

 En el pasado han corrido la misma suerte personajes políticos con más relevancia que el trío de gobernadores (Díaz Serrano y recientemente Elba Ester Gordillo) y han logrado impunidad gobernadores con anomalías  tan o más graves  (Tomás Yarrington, los Moreira, etcétera).

Es tan degradado el ambiente político que vivimos bajo el “síndrome del comal le dice a la olla”, evidencia de ello es la negra trayectoria del gobernador electo de Veracruz, Yunes Linares político  acompañado de acusaciones de oscuros manejos en cada cargo ocupado pero orador incendiario contra la corrupción y enfático perseguidor del gobernador saliente al que llevará a la cárcel según su mayor oferta electoral.

Estrategia electoral para que todo siga igual
El PRI  anuncia que  su discurso electoral para el 2018 será el combate a la corrupción, así lo  sugiere la continuidad discursiva entre  Beltrones  y su sucesor en la presidencia del CEN del PRI  en el tema,  lamentablemente, eso en vez de ser una buena noticia anticipa la continuidad de cambiar todo para que todo siga igual como desde los tiempos de Miguel de la Madrid viene sucediendo.

Los corruptos suelen  abanderar el combate a la corrupción con mucha eficacia cuando disponen de los resortes institucionales, cuando el poder Judicial tiene  dependencia del Ejecutivo  para su integración,  cuando el Poder Legislativo  no se asume  como otro poder sino como oficialía de partes del Ejecutivo y cuando las elecciones son absolutamente manipulables por el poder, ninguna lucha sincera contra la la impunidad está a salvo  del contragolpe de los corruptos como ya le sucedió, además de a Dilma de Brasil,  a Fernando Lugo, depuesto presidente de Paraguay  y como se intentó fallidamente  con Rafael Correa, presidente del Ecuador.

La única vía que queda abierta es la de la participación ciudadana sin controles del estado o partidarios  y sin la primitiva exclusión de los ciudadanos afiliados a partidos que como individuos  suelen participar simultáneamente en movimientos sociales y partidos políticos delimitando perfectamente la frontera entre ambos pero que en situaciones de atraso cultural enfrentan barreras  expresadas  en prejuicios inmovilizadores, pero para que la ciudadanía autónoma y plural se convierta en sujeto colectivo consciente de su propia historia  necesita la información veraz del acontecer que la industria de la información le regatea.

Sin prensa libre no hay pueblos libres
Medios de comunicación sin ataduras son aliados imprescindibles  para la lucha contra la corrupción y la impunidad, el conjunto de leyes que conforman el Sistema Nacional Anti-corrupción deja intocado ese mecanismo  que tanto le sirve a los corruptos y por lo tanto sigue concibiendo  el problema de la corrupción como un asunto técnico, de leyes  y burocracia que deja intocadas las relaciones corruptas entre medios y  los tres niveles de gobierno,  negándose  a tocar ese avispero.  

 La lucha contra la impunidad reclama la solidaridad activa con Carmen Aristegui. Su causa no es personal,  su victoria será a favor de la existencia de una industria de la información desenganchada de la corrupción del sistema, su derrota seguirá alimentando un sistema de información diseñado para servir al poder establecido aun cuando sea contrario al interés general.    

Para que el combate a la corrupción no quede en simple estrategia electoral de los corruptos debe ser bandera ciudadana de los que se definen por la honestidad  sean de la ideología que sean,  y del periodismo honesto, simplemente honesto. Nos encontramos el jueves El Recreo.