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La Biblioteca

El principito

Ignacio Esparza
~
27 de Octubre del 2016 00:34 hrs
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Liga Corta




No hay nadie, o casi nadie en la Tierra, que no haya leído, escuchado hablar o visto en alguna imagen al Principito.

Ese personaje de pelo color oro, preguntón y de corazón puro, que de pronto un día cayó en este planeta, y ha cautivado a millones de corazones desde que vio la luz, en 1943. 

La obra es de Antoine de Saint-Exupéry. Narra la historia de un príncipe que vive en un asteroide, un planeta del tamaño de una casa en el que hay tres volcanes y una flor, el planeta B612. 

Un día, el Principito decide salir a conocer el universo y pasa por algunos planetas (asteroides), en los que conoce acerca de las costumbres humanas y lo extraño y un poco incomprensible, del mundo de los adultos. 

Como ejemplo, el caso del borracho, quien bebe para olvidar que le da vergüenza ser un bebedor; lo absurdo. 

Luego llega a la Tierra, un sitio muy especial y único, incomparable a cualquier otro. Aterriza en el desierto del Sahara en donde se encuentra con un piloto al que se le averió un avión, y se convierte en el narrador de la historia. 

“Dibújame un cordero”, dice el Principito ante un extrañado piloto que no acaba de creer lo que ve, un niño de apenas 6 años en el desierto, a mil millas de quizá el poblado más cercano. 

Transcurrido el cuento aparecen los baobabs, malos hábitos; la rosa, el ego; la serpiente, el peligro; el zorro, la amistad (quien le dice que no se ve bien sino con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos) y el piloto, el personaje que intenta volver a experimentar la esencia de niño.

Así, aunque mucho se ha dicho que El principito es un libro infantil, mediante el que se puede adentrar a los niños en el mundo de los valores y significados, es una obra dedicada también para los adultos, como un recordatorio de los mismos. 

Si entonces un niño llega hacia ustedes, si ríe, si tiene cabellos de oro, si no responde cuando se le interroga, adivinarán quién es. ¡Sean amables!
Ignacio Esparza