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Reflexiones
Córtate el cordón
Isabel Orendain 18-05-2017 21:28 hrs

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Liga Corta




Cortesía / La independencia de los hijos es natural y necesaria.

Como padres con hijos casados es muy importante no meternos en su vida y dejarlos ser independientes y libres; como se dice, hay que cortarnos el cordón umbilical. 


Hay que reflexionar y ver hasta dónde nuestro propio egoísmo y nuestros propios intereses nos hacen manipular a los hijos para lograr nuestros objetivos.

El otro día estaba platicando con una amiga y me contó lo que le pasó a una de sus primas. 
Su prima se casó con un canadiense y desde recién casados se fueron a vivir a Canadá.

El trabajaba para una compañía y con lo que ganaba podía mantener muy bien a su familia. Su mujer estaba feliz de esposa y de ama de casa, y con el tiempo formaron una familia con tres hijos.

Todo el tiempo que estaban en Canadá, los papás de ella le decían que la extrañaban mucho y que ojalá algún día se pudieran regresar, que le ofrecían trabajo a su marido en el rancho del papá y no dejaban de insistir.

Ellos por mientras seguían viviendo su propia vida de familia, y después de visitar aquí a sus papás y a base de tanta insistencia, decidieron regresar.

Al principio todo iba muy bien, pero con el tiempo empezaron a surgir problemas en su familia, porque los papás de ella los absorbían mucho y se metían demasiado en sus vidas. 

En el rancho se vino la crisis y luego la inseguridad, y las ganancias del esposo se fueron para abajo, entonces a ella le ofrecieron un trabajo muy bueno que la enganchó todavía más aquí, y que ya les hizo imposible regresar.

Por todas estas circunstancias el matrimonio empezó a tener desavenencias y la vida en pareja se llegó a desgastar tanto, que llegaron al extremo del divorcio.

Ya que ha pasado algún tiempo y después de superar un poco la crisis, la prima de mi amiga se da de topes y se arrepiente de haber dejado su vida en Canadá por haberles hecho caso a sus papás.

En general, a muchos de los padres les cuesta entender que su hijo lleva una vida independiente y que al casarse ya es harina de otro costal.

Y por otro lado, muchas veces los hijos tienen ideas como: “mis padres son los mejores y siempre tienen razón”, “sólo quieren ayudarme”, “mi pareja no los entiende porque no son sus padres”, “a mis padres les debo todo”,”tengo que pagarles lo que han hecho por mí”, etcétera.

Esto tristemente los hace actuar llevados por la obligación y no por lo que de verdad quieren.

En realidad nadie quiere actuar mal ni arruinar la vida de sus hijos, hay que aprender de este ejemplo y cortarnos el cordón umbilical y si vemos objetivamente que nuestros hijos se están realizando bien, lejos de nosotros, dejarlos ser y no estarlos manipulando ni obligando a dejar todo por venirse con nosotros