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El tabarete

La oda de la 'tokada'

Alejandro Castañeda
~
08 de Junio del 2017 00:00 hrs
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Liga Corta




En Zacatecas la escena alternativa se mueve por amor al arte, más que por obtener ganancias.
Cortesía / En Zacatecas la escena alternativa se mueve por amor al arte, más que por obtener ganancias.

Regresamos a este Tabarete después de no habernos leído la semana pasada, y en esta ocasión hablaremos sobre las complicaciones de hacer eventos en esta bella ciudad de cantera y poca agua.


Muchos promotores y realizadores de eventos saben que en la escena alternativa es más por amor al arte que por obtener ganancias cuantiosas, como ocurre en la movida grupera.

Es toda una oda, desde conectar a las bandas foráneas, conseguir el sonido y el lugar, hasta buscar a quién invitar de los chidos locales sin que nadie se sienta.

Todo presenta un lío, pero aún hay banda amante de lo alternativo que le sigue apostando a traer bandas a pesar de todas las complicaciones y los mal sabores que, en ocasiones, dejan los eventos.

Otro lío es el planear si se manejarán preventas, porque aquí en Zacatecas eso es una moneda en el aire, o manejar un único cover el mero día de la tocada, el cual es un arriesgue mayor.

El día del evento todo es una incertidumbre y nunca, pero nunca pueden faltar los trolls de la taquilla con su clásico “Eh carnalito haz paro traemos 70 pesos y nomás somos 9”, puede faltar publicidad, cerveza y hasta audio, pero ellos nunca de los nuca faltarán.

Estos trolls de la taquilla no saben todas las peripecias que tuvo que pasar el organizador para tener a esa banda de punk, metal, ska o a ese cantante de indie, folk o hiphop en algún foro de nuestra tan golpeada ciudad.

Gastos de traslado, comida, hospedaje y sobre todo que le quede algo extra al artista que nos va a ofrecer ese show que tantas ganas tenemos de ver.


Pero también esta esa otra gente chévere que sabe consumir un tokín y que sin chistar pagan el cover, a ellos un aplauso y reconocimiento, ya que de esta manera más bandas se atreven a venir.


Hay que olvidarnos un poco de los padrinajes que antes hacia el gobierno y volver a consumir esos conciertos tan íntimos que los promotores locales organizan, y a los cuales no nombramos pero a los que les mandamos un abrazo de rock.