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El Runrún
El Runrún: Rechazan priístas candidatos de ocurrencia
Francisco Gabriel Reynoso Torres 18-06-2017 23:14 hrs

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Liga Corta




En el movimiento de insurrección que surgió al interior del PRI nacional, encabezado por la exgobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega -sobrina del dinosaurio Vìctor Cervera Pacheco- y José Ramón Martel, participan muchos zacatecanos. El más visible hasta ahora es Jaime Santoyo Castro, exsecretario de Gobierno. Empero, tras bambalinas, por ahora, están sumados otros que, de larga o corta trayectoria, se sienten lastimados por Alejandro Tello, el primer priísta del estado. El reclamo sustancial es que dejó fuera de su administración a muchos que, metiéndole dinero de su bolsa, trabajaron en su campaña y contribuyeron a que llegara a la gubernatura.

Candidatos costosos

Los sublevados, como la Corriente Democrática del PRI que en 1987 fundaron Cuauhtémoc Cárdenas, Ifigenia Martínez, Porfirio Muñoz y Rodolfo González, pretenden acabar con el “sagrado dedazo” para imponer candidatos. Ivonne quiere contender por la Presidencia de la República y lucha para que Enrique Peña, producto de una concertacesión, postule a un “blandito” que entregue el poder a cambio de impunidad. En Zacatecas, el meollo es que Tello no haga candidatos de capricho que, en su mayoría, costaron mucho y sirvieron poco. Como ejemplo citan a Bárbara Romo, Julio César Flemate y Lyndiana Bugarín

De pestañas

Para la candidatura a diputado federal por el Distrito 1, con cabecera en Fresnillo -según trascendió- el PRI incluiría entre sus prospectos medibles a las diputadas locales Norma Angélica Castorena y Guadalupe Flores, al alcalde José Haro y a Erik Fabián Muñoz Román, actual subsecretario de Desarrollo Territorial y Atención a la Pobreza Urbana de la Sedesol que maneja Otilio Rivera. Esta decisión de incorporar a Muñoz entre los posibles sin que tenga méritos suficientes, salvo ser muy cercano a Tello, tiene parados de pestañas a muchos priístas de pedigrí.

Padrinos pesados

En el proceso interno del PRI, para elegir candidatos, Distrito Federal 2, con cabecera en Jerez, sería, igual que el 4, muy competido. Habría ahora no menos de 20 aspirantes. Destacan Ismael Solís, secretario de Seduvi; Otilio Rivera, titular de Sedesol; Lyndiana Bugarín y Julia Olguín, diputadas locales; Juan Carlos Lozano, “el compadre olvidado” y Fernando Uc, alcalde de Jerez. A todos los pretensos los respalda un padrino. Los cuatro primeros tendrían a los más pesados: Julia: Cristina Rodríguez de Tello; Ismael y Otilio: Alejandro Tello; y Lyndiana: Miguel Alonso.

Made in Zacatecas

El secretario de Economía, Carlos Bárcena trabaja en un proyecto que interesa mucho al gobernador Alejandro Tello. Se trata de construir una marca propia para los productos hechos en Zacatecas. La intención es dar plena identidad a bienes zacatecanos que han llegado a muchos mercados nacionales e internacionales. Uno sería el mezcal. Con todo y que el que se produce en el Cañón de Tlaltenango es de mejor calidad que el de Oaxaca, éste tiene más reconocimiento y prestigio en el mundo.

No los ven

Después de las ocho de la noche, en toda la zona conurbada Zacatecas Guadalupe, especialmente en zonas bravas, como las colonias Lázaro Cárdenas, Alma Obrera, Tres Cruces y El Orito -lamentan taxistas adheridos a la CNOP que lidera Héctor Bernal- las policías brillan por su ausencia. En caso de emergencia la gente no haya policías de proximidad ni siquiera en los alrededores del C-4 y del cuartel de la Metropol. Es más -dicen- ni “tamarindos” de Seguridad Vial se encuentran. Opinan que el nuevo secretario de Seguridad Pública, Ismael Camberos, tendrá que adoptar una estrategia con la cual la sociedad se sienta protegida.

La guerra de Villa

El pleito entre el cronista deportivo metido a restaurantero, Enrique Garay y sus proveedores, encabezados por Luis Manuel Montoya, encargado de la remodelación de La Victoria de Villa, no se debió a falta de dinero, sino a que los trabajos se hicieron “con las patas”. Según empleados de Garay, los trabajos de electricidad, plomería y carpintería dejaron mucho que desear. Se conectaba un aparato y encendía otro. Garay -cuentan sus empleados- dijo que aguantaría los ataques mediáticos y no soltaría un peso hasta que todo quedara perfectamente bien.