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¿Para qué queremos un metrobús?

Rodrigo Reyes
~
12 de Julio del 2017 00:00 hrs
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Gilles Duranton y Matthew Turner concluyeron que la cantidad de kilómetros conducidos incrementará en la misma proporción en la que se aumente el número de kilómetros de caminos construidos. Por ende, existen dos soluciones que actualmente se encuentran en el centro de las políticas de movilidad y transporte: las tarifas por zonas y la mejora del transporte público.

En Londres, una ciudad con un transporte público altamente funcional, la movilidad de las personas es bastante decente. Incluso cuando en horas pico los trenes, camiones y metro están repletos los horarios se cumplen, la gente no empuja y las fallas son mínimas.

Sin embargo, el tránsito en el Centro de Londres es muy intenso. Esta situación llevó al gobierno de la ciudad a implementar tarifas a todos los automovilistas (privados y públicos) que quieran entrar al centro dentro de ciertas horas.

El forzar a los automovilistas a pagar por entrar al centro disminuye las aglomeraciones y hace que cada automovilista internalice el costo de la contaminación y la parte que le corresponde de la conglomeración.

En Zacatecas, una ciudad donde en realidad las conglomeraciones no son tan problemáticas, se está discutiendo la posible creación de un metrobús. Se trata de algo que no tiene ningún sentido. Al igual que con las carreteras, la demanda de usuarios del transporte público crecerá a tal grado que se volverá igual de ineficiente.

Una solución más viable sería negociar (por no decir “forzar”) a los concesionarios a que mejoren y uniformen los camiones de ruta. Se pueden instalar GPS que estén vinculados con una aplicación para que todos sepan a que hora va a llegar su transporte. Se podrían instalar cámaras dentro los autobuses conectados a los C4 para prevenir el delito. 

Otra opción es tener diferentes tarifas (que varíen por hora y día) para poder entrar al centro en auto. Lamentablemente esta solución (que seguramente funcionaría) tiene un grave defecto: no es políticamente rentable. Lo importante es darnos cuenta de que hay políticas que se pueden implementar con lo que ya se tiene, lo único que se necesita es voluntad.