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Memoria viva

Homenaje de Zacatecas a los héroes de la Independencia

Manuel González Ramírez
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27 de Septiembre del 2017 00:00 hrs
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Liga Corta




En el siglo 19 se erigió el monumento en honor a los héroes de la independencia.
Cortesía / En el siglo 19 se erigió el monumento en honor a los héroes de la independencia.

A principios del siglo 19, los zacatecanos rindieron tributo a los héroes de la independencia al erigir un monumento a su memoria, mismo que a la fecha es uno de los más antiguos, bellos y significativos de la ciudad.


Su construcción fue impulsada por dos motivos, el primero de ellos se debió a la conmemoración del primer centenario de la proclamación de la Independencia Nacional y el segundo como homenaje a los héroes y mártires de la insurgencia, dignos ejemplos de civismo.


Según los documentos de la época, la iniciativa de la erección de tal monumento fue del gobernador del estado, el ingeniero Francisco de Paula Zárate.


En medio de la plaza de Villarreal se encontraba una fuente a la que acudía la gente a proveerse de agua. El 21 de febrero de 1910 comenzaron los trabajos de demolición de la misma y el 31 de marzo quedó concluida la cimentación y el enrase, para la construcción del Monumento a la Independencia.


El día 2 de abril de 1910 fue colocada la primera piedra; fue elegida tal fecha para conmemorar que un día como ese pero de 1867, el general Porfirio Díaz “asaltó valerosamente la plaza de Puebla, y con la victoria que obtuvo, decidió el triunfo de la República”.


La ya citada piedra era hueca, así que en su interior fueron depositados documentos, fotografías y recuerdos históricos de la ciudad, pues era una costumbre de la época a guisa de proporcionarle una mayor carga simbólica a la ceremonia y al monumento que estaba por erigirse.


Los planos y diseño estuvieron a cargo del arquitecto Miguel Velásquez de León y del escultor Guillermo Cárdenas. La base y columna quedaron terminadas para las fiestas del centenario que debían realizarse en septiembre de ese año.


Pero la estatua de la Victoria alada que coronaría al monumento no llegó a tiempo, así que al momento de su develación se encontraba incompleto. El retraso se debió, en gran parte, a que a causa del cólera se impuso cuarentena a todo lo que procediera de Italia y, como se supone, la estatua estaba construida de mármol italiano (de la ciudad de Carrara, considerado el mejor del mundo). Finalmente llegó a nuestra ciudad y el 5 de febrero de 1911 fue descubierta. 


A mediados del siglo 20 la ciudad sufrió una época de fuertes vientos, esto provocó que una de las alas del Ángel de la Independencia se desprendiera y en su caída rompiera uno de sus pies.


El 16 de enero de 1958 el Ayuntamiento Capitalino acordó la reposición de los miembros faltantes, mandaron traer el mármol de la ciudad de San Luis Potosí, fue comprado en la Marmolería Moderna en aproximadamente 23 mil pesos, así que su reparación concluyó el 25 de septiembre de 1958.


Aprovechando la ocasión, instalaron el alumbrado que lo iluminaría, también colocaron luces en el monumento al general Jesús González Ortega, “para que lucieran mejor por las noches”.
En el transcurrir del tiempo esas luces desaparecieron por el descuido y la falta de interés que se impusieron en épocas posteriores.


A principios del año 2003 el monumento fue objeto de limpieza e iluminación directa. El encendido inaugural transcurrió la tarde del 10 de abril de 2003 y fue presidido por el gobernador del estado, el alcalde de esta ciudad y una representante de la Secretaría de Turismo del Gobierno Federal, quienes accionaron los interruptores. Fue una tarde festiva a la que acudió un gran número de integrantes de la gran familia zacatecana.


En 2010 y dentro del programa de conmemoraciones del bicentenario del inicio del movimiento de independencia, se sustrajo la cápsula del tiempo que un siglo antes se había colocado en la base del monumento.


Nada se recuperó porque la humedad destruyó todos los documentos que contenía. Sin embargo, en septiembre de ese año se depositó una nueva cápsula con documentos y objetos diversos, durante un acto cívico conmemorativo. Ahí permanecerá un siglo. En el mismo lugar que la anterior.

*Cronista de Zacatecas