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Lupus et agnus
Gerardo Luna Tumoine 10-10-2017 00:00 hrs

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Liga Corta




Un lobo y un cordero fatigados por la sed llegaron a un mismo arroyo; el lobo estaba arriba y el cordero más abajo, entonces el lobo motivado por su voracidad, provoco bélicamente al cordero, y le dice; ¿por qué me enturbiaste el agua que yo estaba bebiendo? Y el cordero temblando le responde; ¿cómo puedo hacer eso, o de qué te quejas? si el agua viene de arriba abajo de la que yo bebo.
Muchas veces los seres humanos actúan como los actos del lobo tratando de manipular, abusar del cordero. Son actos de aquel ser humano que inventa pretextos para seguir oprimiendo y abusando al inocente.
Las fábulas nos ayudan a ilustrar emociones y actos de las personas. Para este caso los términos lobo y cordero son figuras de las relaciones entre los humanos. El lobo no es el animal que actúa por instinto y el cordero tampoco actúa por intuición, son representación de los conceptos de la mentira con la verdad y de la maldad con la inocencia. Son actos que transparentan la conducta del ser humano en todos los tiempos y lugares.
En la vida publica se cuestionan los actos de los lideres, hay lobos con piel de oveja, no les importa pisotear la dignidad de las personas con tal de conseguir momentáneamente el poder, tener y placer. Algunas con una apariencia humilde o inocente, ocultan malas intenciones, quizá utilizan el ritualismo para conseguir su fin. Me refiero a un texto bíblico muy conocido en el que Jesús advierte a sus discípulos acerca de la llegada de falsos profetas, que actúan astutamente con buena oratoria engañando a mucha gente persiguiendo fines egoístas y perversos. “guardaos de falsos profetas que vienen vestidos de ovejas, pero que por dentro son lobos rapaces, por sus frutos los conoceréis” Mt. 7:15-16 me imagino que Jesús se inspiro en Esopo de Frigia del año 600 AC al citar esta parábola, de este célebre moralista y fabulista. 
A las personas no hay que juzgarlas pos su apariencia externa, sino por sus actos, porque muchos actúan disfrazados, por eso les recomiendo que al conocer una persona la escuchen hablar, pensar y sentir, para realmente saber cuales son sus intenciones. La mayoría de los problemas que tenemos en la actualidad son porque ponemos el énfasis en la individualidad, en el egoísmo. 
Los invito que practiquen la observación para detectar a los lobos.