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A proceso sin fiscal

Claudia Edith Anaya Mota
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24 de Octubre del 2017 00:00 hrs
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Liga Corta




A unos  días de que Cervantes dejase la  titularidad de la PGR, bajo el razonamiento de no ser la manzana de la discordia ante la parálisis legislativa, y según las disposiciones de la ley orgánica de la Procuraduría; Alberto Elías Beltrán asumió la titularidad de la PGR bajo la figura de encargado de despacho.
Una de las primeras acciones que toman Elías en su encargo es la destitución de Santiago Nieto titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de los Delitos Electorales (FEPADE). Resulta que el exfiscal de delitos electorales traía una investigación abierta por posible comisión de delitos electorales sobre Emilio Lozoya extitular de Pemex. Lozoya había denunciado en varios medios de comunicación que no tenía acceso al expediente y que eran ya recurrentes sus peticiones de ser citado a declarar. De repente también aparece en un medio nacional una declaración de Santiago Nieto diciendo que Lozoya lo presionaba para que Nieto lo declarase sin responsabilidad de las acusaciones. Y para sustentar sus dichos Santiago Nieto filtró a los medios de comunicación una carta que Lozoya le había hecho llegar. Sin embargo el texto de la carta no coincide con los contenidos referidos por el fiscal, si se trata del mismo documento al que hacía referencia los datos de declaración no sustentan los dichos de Santiago Nieto. 
Ese fue el razonamiento de Elías Beltrán nuevo procurador de la PGR, para destituir de su encargo a Santiago Nieto; el filtrar a la opinión pública, datos o documentos de un expediente abierto a la investigación y al cual no ha tenido acceso el indiciado.  Se argumentó violación al código de ética de la Procuraduría y se fue Santiago Nieto. Pero parece por los documentos filtrados que no solamente filtró sino que también mintió pues según los documentos Lozoya no lo presionó. El asunto pues delicado en todos aspectos.
Sin duda comparto la preocupación de que no exista un fiscal de delitos electorales, cuando acaba de iniciar el proceso electoral rumbo a la renovación de miles de puestos de elección popular en el 2018, pero más peligroso hubiera sido tener al que pareciera ser un fiscal electoral que miente y filtra información en el encargo. Urge nuevo nombramiento de consenso.