×
×
×
×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



X

Memoria viva

Zacatecano se proclama presidente de México

Manuel González Ramírez
~
15 de Noviembre del 2017 00:00 hrs
×


Compartir



Liga Corta




Francisco Murguía, mural del Palacio de Gobierno de Zacatecas
Cortesía / Francisco Murguía, mural del Palacio de Gobierno de Zacatecas

En esta ocasión les informaré de un suceso relevante que protagonizó el militar zacatecano Francisco Murguía, tras rebelarse contra del presidente de la República que a la sazón era Álvaro Obregón.

Comenzaba el año 1921 con noticias inquietantes. En esos primeros días del mes de enero, el general zacatecano Francisco Murguía acababa de expedir el Plan de Saltillo por el que desconoce al presidente Álvaro Obregón, a quien además culpa de la conspiración que acabó con la vida del presidente Carranza.

Murguía declaró que “son bien conocidos de todos los mexicanos los acontecimientos ocurridos durante los meses de abril a mayo de 1920 que produjeron la muerte de don Venustiano Carranza y la caída del gobierno legítimo que éste presidía”. 

Y aseguró que “el asesinato del Presidente Carranza fue un acto premeditado por el obregonismo, con el fin de hacer desaparecer un obstáculo legal insuperable, pues sabían que Carranza jamás renunciaría y este crimen, lejos de ser castigado, se aprovechó para engañar a la Nación y hacer creer al extranjero que no se había interrumpido el orden constitucional, sino que la sucesión presidencial se efectuaba conforme a la ley, por muerte del presidente y mediante la designación del Congreso”. 

Aseveró, además, que “las elecciones del Congreso de la Unión de agosto de 1920 convocadas ilegalmente y celebradas bajo el interinato ilegítimo (de Adolfo de la Huerta) fuera de la época señalada por la ley y conforme a reglas fraguadas a propósito para consumar la usurpación, tampoco pueden considerarse válidas”.

Y añadió que “las llamadas elecciones presidenciales de septiembre, en las que, naturalmente tenía que resultar designado el general Obregón, puesto que ese era el objeto para el que había tramado el cuartelazo de mayo, fueron también ilegales por haberse verificado bajo un régimen ilegal, conforme a leyes arbitrarias y bajo la presión de los usurpadores que precisamente para eso se habían adueñado del poder”.

Después de lo anterior enfatizó que nunca podrá tolerarse ningún gobierno que resulte del asesinato de un presidente de la República. 

Por tanto, sentenció que “el llamado gobierno de Obregón es pues ilegítimo: por derivar de un gobierno ilegítimo como lo fue el del interinato; por ser resultado de una elección a todas luces ilegal y viciada por un producto de una serie de defecciones y cuartelazos, y por estar manchado con la sangre de un presidente asesinado”. 

Por estas razones el general Francisco Murguía ha emitido un documento que ha denominado Plan de Saltillo, por haberse redactado en aquella ciudad coahuilense.

En el primer punto expresa que: “desconoce por ilegítimo desde su origen el gobierno usurpador del general Álvaro Obregón”. En los puntos dos y tres desconoce a los diputados, senadores, gobernadores y legislaturas de los estados que hayan sido nombrados por las autoridades usurpadoras.

Y en el quinto punto, el general zacatecano Francisco Murguía, se proclama jefe del ejército reivindicador y asume por ahora el Poder Ejecutivo de la Nación, es decir, que se declara presidente de la República “a efecto de combatir y derrocar al gobierno usurpador, y con este objeto queda investido de todas las consiguientes facultades militares, políticas y administrativas”.

Y en el octavo y último punto sentenció que: “tan pronto puedan funcionar los tribunales respectivos, se juzgará conforme a las leyes militares o civiles, según el caso, a los responsables del cuartelazo de mayo y a los autores de los crímenes cometidos  para usurpar el poder”.

El general Murguía concluye su Plan de Saltillo con una exhortación al pueblo mexicano para que “se levante otra vez en armas contra la usurpación y en defensa de los ideales por los que ha venido luchando desde 1910”.

No se sabe cómo vaya a terminar esta historia pero se les seguirá dando cuenta de los acontecimientos; sin embargo, por la gravedad de las acusaciones que el general Murguía ha lanzado en contra del presidente Álvaro Obregón, no se espera nada bueno. Y conociendo al general Obregón, sabemos que no es manco (sic) y no se quedará con los brazos cruzados (sic). 

*Cronista de Zacatecas

Fuente: [Román Iglesias González (introducción y recopilación), Planes políticos, proclamas, manifiestos y otros documentos de la Independencia al México moderno, 1812-1940, Universidad Nacional Autónoma de México-Instituto de Investigaciones Jurídicas, Serie C. Estudios Históricos, Núm. 74, edición y formación al cuidado de Isidro Saucedo, México, 1998, p. 899-903].