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Sin límites

Claudia Edith Anaya Mota
~
05 de Diciembre del 2017 00:00 hrs
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Liga Corta




Este 3 de diciembre, se conmemoró el Día Internacional de las Personas con Discapacidad.
No podía dejar de escribir al respecto pues  aunque hace mucho tiempo que no trabajo con este sector de forma particular, lo cierto es que siempre formaré parte de este grupo poblacional.
Son muchos los datos, números o estadísticas que podría plasmar en esta colaboración. Pero la realidad es que siempre he pensado, que seamos 10, 100 o 1,000 millones de personas con discapacidad las que habitamos el mundo; la lucha por la inclusión y la no discriminación debe hacerse de manera continua aún así fuera solo una persona con discapacidad quien habitara el planeta. La numeraria no sirve efectivamente para dimensionar el costo de atender la diversidad de problemáticas que envuelven al sector en gran medida a raíz de la marginación. 
Pertenecer a una sociedad que trabaja en torno a la inclusión de las personas con discapacidad, es sin duda pertenecer a una sociedad, moderna, avanzada y conciente de los derechos humanos de las minorías. Pertenecer a una sociedad como la que describo, y tener garantizados todos los derechos y acceso a esos mismos derechos como persona con discapacidad, es prácticamente privilegio de unos cuantos países. La realidad es que a la gran mayoría de las naciones les hace falta crecer en visión de inclusión de un sector tan carente prácticamente de todo, principalmente de oportunidades. 
Una persona con discapacidad por lo regular suele ser visibilizada como sujeto de asistencia social, una persona con discapacidad en muchas ocasiones suele ser visibilizada como una persona con la que hay que ser caritativo. Pocas veces nos ponemos a reflexionar sobre sus capacidades, sus habilidades y el gran potencial que puede desarrollarse sobre sus talentos. Pocas veces entramos en razón de que los derechos de las personas con discapacidad; son todos los derechos que tiene cualquier ser humano  y que debemos construir las bases como Estado y sociedad para que las personas con discapacidad puedan tener acceso efectivo a todos y cada uno de sus derechos. 
El 3 de diciembre es una fecha para la reflexión, es una fecha para el análisis y para la acción. Es un día en el que debemos asumir nuestro compromiso de todos los días; contribuir al desarrollo pleno  de las personas con discapacidad.