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Robos y falta de agua ponen en riesgo al campo

Noé Marín
~
07 de Marzo del 2018 05:00 hrs
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La mayoría de los pozos dejaron de funcionar por falta de equipos o agua.
Flor Castañeda / La mayoría de los pozos dejaron de funcionar por falta de equipos o agua.
La mayoría de los pozos dejaron de funcionar por falta de equipos o agua.
Flor Castañeda / La mayoría de los pozos dejaron de funcionar por falta de equipos o agua.

En dos décadas, la región agrícola de Casa Blanca y Los Rancheros pasó de ser una de los mayores productores para el estado a un espacio con cultivos en riesgo y campo en el abandono.   

Estela Sánchez Escobedo, delegada en la comunidad de Los Rancheros, dijo que está en peligro la producción de ajo, zanahoria y chile en la región, debido a la falta de pozos en función para el riego de los cultivos.

“No sabemos qué va a pasar con lo que ya está creciendo y lo que falta sembrar porque hay una escasez de agua en toda la región”, expresó.  

En estos momentos, precisó, ya están sembradas alrededor de 100 hectáreas de ajo, 100 hectáreas de zanahoria y  las primeras 50 hectáreas de chile; muchos agricultores siguen a la espera de los pozos para iniciar a sembrar.  

Aunque aún persiste una parte de productores que siembran en temporada, algunas comunidades de la región se despoblaron en los últimos años, debido a que la falta de empleo que obligó a muchos a emigrar a los Estados Unidos, agregó.

Falta de agua 

En la región, solo 6 de los 30 pozos funcionan, todos los invernaderos fueron saqueados y están en ruinas y menos de una cuarta parte de las más de 7 mil hectáreas tienen producción.   

Desde hace un año ocurrió un robo general del sistema hidráulico de seis de los pozos que aún producían  agua, por lo que los agricultores que quedan deben pagar 30 mil pesos  al año para regar sus cultivos.

La región de Los Rancheros y Casa Blanca, que se encuentra entre Guadalupe y Villa de Cos, era una de las más productivas de la entidad, con más de 350 ejidatarios con alrededor de 20 hectáreas cada uno.

Al menos 20 pozos de agua dejaron de funcionar desde hace 10 años, debido que algunos se secaron y otros no producían el suficiente liquido para abastecer las necesidades de riego en la redonda.

Con la escasez del agua, los dueños de los pocos pozos que quedan cobran 30 mil pesos cada año por el uso del agua en tandeos  de cada 11 días en suministros de 24 horas, por lo que resulta poco costeable para la mayoría de los agricultores.

En esta región, de los 10 invernaderos que operaban, solo sobreviven dos módulos; el resto solo mantiene partes de su estructura de aluminio y otros ya fueron consumidos por el crecimiento de la hierba.   

Les roban invernaderos y maquinaria  

El agricultor, Aurelio Rodríguez Flores, dijo que más de la mitad de los productores dejaron de trabajar las tierras, debido a los constantes robos en los invernaderos de tubería, maquinaria y cosechas.  

En menos de 10 años, indicó, solo quedaron seis de las 18 asociaciones de agricultores en la región, pero no todos siembran todos los años.