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Reflexiones

El enemigo del hombre

Isabel Orendain
~
09 de Marzo del 2018 05:00 hrs
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Liga Corta




La semana pasada vi en un canal de televisión de noticias internacionales que iba a haber votaciones en Europa, en Italia, particularmente, y a la hora de entrevistar a las personas muchos se quejaban de que los políticos gozaban de sueldo vitalicio y que iban a votar por el partido que quería acabar con eso.

Otra de las noticias que vi fue que en Eslovaquia acababan de asesinar a un periodista y a su novia por haber investigado y escrito sobre unos mafiosos, y la gente del país estaba muy enojada, por lo que organizaron varias marchas y a la hora de las entrevistas la gente decía que su país es un corrupto.

Esto es un solo un ejemplo de dos noticias esta misma semana en donde podemos ver que en todo el mundo hay corrupción, mafia y qué no decir de los refugiados, la guerra y tanta cosa negativa que está pasando en nuestro mundo.

Hay que reflexionar y ver que no solo pasa esto en nuestro querido país, ya sé que mal de muchos consuelo de tontos, pero el mundo está así tanto que el Papa Benedicto XVI cuando estaba en el papado lanzó la iniciativa de hacer una universidad para políticos honestos.

Sabemos que la corrupción y la violencia son parte del ser humano, como dice el filósofo Thomas Hobbes: “El ser humano es el lobo del ser humano”. (sic)

Qué tristeza que al hablar de enemigos somos los seres humanos nuestros propios enemigos.

Por naturaleza no somos perfectos, no hay que esperar del otro la perfección pero también ya es hora de que vivamos con valores, es un trabajo difícil, lo bueno cuesta pero si no los inculcamos desde nuestras familias cómo vamos a querer que no haya corrupción, mafia, guerra.

No nos podemos quedar con los brazos cruzados, a cada uno nos toca sembrar en nuestros ambientes los valores, hay que tener esperanza de que las cosas pueden cambiar pues así como es imperfecto el ser humano también es perfectible, es hora de agarrar el sartén por el mango y vivir desde la familia la regla de oro para convivir que es “haz al otro lo que quieras que te hagan a ti”.