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Velardeña, una mina con corazón de zinc y manos de mujer

Alejandro Castañeda
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24 de Mayo del 2018 13:22 hrs
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En Velardeña las mujeres manejan  equipo pesado para la extracción de minerales.
Alejandro Castañeda / En Velardeña las mujeres manejan equipo pesado para la extracción de minerales.
Más de 3 mil mujeres en el complejo minero de Velardeña en Cuencamé, Durango.
Alejandro Castañeda / Más de 3 mil mujeres en el complejo minero de Velardeña en Cuencamé, Durango.
Las mujeres de Velardeña reciben capacitación para operar la maquinaria pesada en simuladores virtuales.
Alejandro Castañeda / Las mujeres de Velardeña reciben capacitación para operar la maquinaria pesada en simuladores virtuales.

Una de las minas más modernas de México se ubica en la comunidad de Velardeña en Cuencamé, Durango, operada por Peñoles es la segunda en producción de zinc y el 20% de su personal son mujeres.

Entre ellas destaca Mayra, quien es operadora de maquinaria, forma parte de la familia Peñoles desde hace 5 años, y se con su trabajo ha sacado adelante a sus hijos.

Su esposo también fue trabajador de la mina pero falleció en un accidente automovilístico y decidió aprender la operatividad de las máquinas para trabajar en su manejo.

Realiza una de las actividades más complejas e importantes, que consiste en la extracción con un camión de bajo perfil.

El inicio fue difícil, pero la dedicación, el esfuerzo y la convicción de sacar a adelante a los suyos le valió para aprender a manejar la maquinaria como si se tratara de una extensión de su cuerpo.

“Es difícil pero uno se acostumbra, se supera y sobresale”, comentó.

Cada vez que se pone el equipo y aborda el camión piensa en su hijo de 11 años, a quien quiere brindarle la oportunidad de estudiar una carrera universitaria.

 

Preparación

El trabajo aunque sea pesado se aligera para Mayra, quien está en un constante aprendizaje con la llegada de nuevos equipos e implementos.

Para esto se utiliza una cabina de simulación virtual, donde también se realizan exámenes a los nuevos prospectos que buscan unirse a la mina.

“Uno aprende con el trabajo pesado pero tiene que salir, estar en la mina es hasta una distracción y se le olvida a uno todo”, aseguró.

Diariamente opera el camión de 7 a 8 horas, lo que le ha servido para sobrellevar la muerte de su esposo y para brindarle un mejor futuro a su familia.

 

Más mujeres

Como ella hay otras 3 mujeres que se dedican al manejo de los camiones de carga y de extracción, una labor que anteriormente era impensable en la minería.

Mayra se ve más años en la mina, adquiriendo nuevos conocimientos y motivando a que más mujeres ocupen los espacios que se creían solo eran para los hombres.

“Si se puede trabajar en la mina y nosotras las mujeres tenemos mejores números que los hombres, más efectivas”, aseguró con una gran sonrisa.