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El toro de lidia zacatecano, una joya en extinción

José Manuel Barrón
~
03 de Junio del 2018 05:00 hrs
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Los nuevos empresarios prefieren cambiar el giro de su negocio.
Archivo / Los nuevos empresarios prefieren cambiar el giro de su negocio.
Hasta cinco años tarda un ganadero en recuperar su inversión.
Archivo / Hasta cinco años tarda un ganadero en recuperar su inversión.
Los toreros zacatecanos no generan expectativa para los aficionados.
Archivo / Los toreros zacatecanos no generan expectativa para los aficionados.

Hablar de Zacatecas en el mundo, es sin duda hablar del toro bravo en México.

Con casi 20 ganaderías registradas de las 418 que existen en el país, nuestro estado se ha mantenido como tierra fértil para el nacimiento y crianza del toro bravo.

La primera corrida de toros de la que se tenga registro en México se celebró el 24 de junio de 1526.

Desde esta época la presencia del toro de lidia comenzó a surgir en territorio zacatecano, en buena medida por las condiciones climáticas, que resultaron ideales para la crianza de los animales.

 La altura da adicional a sus características de origen una gran resistencia y fuerza a pesar de su peso.

Actualmente son tres los municipios que aglutinan la mayor parte de las ganaderías,  en Sain Alto son seis las registradas, Arroyo Hondo, El Sauz, Jesús Cabrera, José Julián Llaguno y Torrecilla.

Villa de Cos tiene también seis ganaderías, Boquilla del Carmen, Curiel, Víctor Huerta, Joselito Huerta, La Guadalupana, y San Antonio de Triana.

San Pedro Piedragorda, es otro municipio con gran presencia taurina, pues en su demarcación se encuentran cuatro ganaderías, Belauzarán, Diaz de León, Santa Fe del Campo y Santa Barbara.
Fresnillo con las ganaderías de Malpaso y Pardillo también aparece en el mapa.

En la capital SergioRojas, en Jerez El Roble, Saucillo en Tepetongo, Suárez del Real en Villanueva y Los Rodríguez en Pinos completan la lista. 

Un toro muy bravo

La llegada en 1908 de vacas y sementales de El Marqués de Saltillo en España, dio pie a una nueva era, con el surgimiento del verdadero toro de lidia mexicano. 

Los conocedores describen al  toro mexicano como una especie con trapío, pero sin tener un aspecto tan impresionante como el español.

Sin embargo el toro zacatecano, específicamente el que tiene sangre San Mateo, no es solamente respetado sino también temido por toreros nacionales y extranjeros.

Aunque no son públicas las cifras oficiales, se calcula que un toro cuesta entre 150 y 300 mil pesos, por lo que los empresarios deben sortear papeletas que solamente por los animales van del  millón a los dos millones de pesos por festejo. 

Tiempos de crisis

Los ganaderos enfrentan uno de los más complicados momentos en su historia, no es solamente el hecho de que cada vez se celebren menos festejos en el mundo, producto de los altos costos y la falta de figuras nacionales. 

Enfrentan además la oposición de los antitaurinos y los altos costos para poder producir un toro de primera línea.

“La tauromaquía se ha degenerado, los toreros les tumban el pitón, piden animales chicos y sin trapío, realmente los enemigos de la fiesta están dentro de la fiesta”, apunta el doctor Pedro Martínez, especialista en temas taurinos.

Para los ganaderos cada vez es más complicado mantener a flote su negocio, muchos de ellos lo hacen por tradición y no porque represente un negocio rentable.

“Tardan un año en el nacimiento y cuatro más para que pueda ser lidiado, es decir tienen que pasar 5 años de inversión para poder vender su producto, y no existen garantías de que el resultado vaya a ser bueno”, agrega Pedro Martínez. 

La ausencia de nuevas figuras del toreo y el desinterés de las nuevas generaciones de ganaderos, quienes han optado por cambiar el giro de sus negocios, han provocado que aunque Zacatecas siga siendo considerada una tierra de toros, no es seguro que exista un futuro prometedor en la fiesta.