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Ya ni modo

Juan Carlos Ramos León
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09 de Julio del 2018 05:00 hrs
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Liga Corta




Supón que te encuentras en una habitación que comienza a incendiarse; sólo hay tres puertas. Una de ellas ha estado ahí por dieciocho años, las otras dos son prácticamente nuevas. La que lleva dieciocho años ahí tiene por todas partes letreros de “salga por aquí”, “soy tu única esperanza”, etcétera. El caso es que ¡debes de salir cuanto antes! Así que tomas esa opción.

Eso le pasó a México el domingo pasado. Todo mundo quería salir de la habitación que se estaba incendiando y corrió a aglutinarse por una puerta de salida que llevaba mucho tiempo ahí invitando a salir; y la más vistosa, además.
Ya ni modo.

Yo sigo sin estar convencido de que la opción elegida haya sido la mejor. Es más, creo que fue la peor, pero el pueblo eligió, ya ni modo. Y podría ocupar todo este espacio en enumerar la larga lista de objeciones que tengo, pero en esta ocasión no lo voy a hacer. Sólo resumo que me parece una persona sin propuesta ni capacidad para ocupar el más alto puesto de la función pública, el perfil menos indicado y que se trata de un oportunista persistente que ahí estuvo hasta que se le hizo, sacando ventaja del hartazgo de la gente.

A una semana, muchos se muestran optimistas por el perfil del gabinete de secretarios que se encuentra integrando. Doy a ese gabinete el beneficio de la duda. Pero veo que se cierne detrás un grave problema y es que el verdadero tsunami que ese movimiento desató va a colocar en cargos públicos de todos los niveles de gobierno y en las dos cámaras a un montón de personas de dudosa reputación y de muy cuestionable capacidad. Ya ni modo.

Estoy francamente preocupado por esto último. Creo que se ha cambiado el látigo que nos flagelaba por otro peor. Si estoy convencido de que fue una mala decisión votar por ese candidato creo que la peor decisión fue entregarle en bandeja de plata todo el poder para hacer y deshacer con leyes, reglamentos y hasta con la propia constitución, en este país.

Habrá que estar alertas. Ya ni modo.