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Historias humanas

El Chino ha salido adelante con su autolavado

Carlos Montoya
~
10 de Julio del 2018 05:00 hrs
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Llegaba de la escuela y agarraba sus cosas para continuar el día lavando carros en el autolavado de su padre.
Carlos Montoya / Llegaba de la escuela y agarraba sus cosas para continuar el día lavando carros en el autolavado de su padre.
Llegaba de la escuela y agarraba sus cosas para continuar el día lavando carros en el autolavado de su padre.
Carlos Montoya / Llegaba de la escuela y agarraba sus cosas para continuar el día lavando carros en el autolavado de su padre.
Llegaba de la escuela y agarraba sus cosas para continuar el día lavando carros en el autolavado de su padre.
Carlos Montoya / Llegaba de la escuela y agarraba sus cosas para continuar el día lavando carros en el autolavado de su padre.

ZACATECAS.- Cuando tenía 15 años, llegaba de la escuela y agarraba sus cosas para continuar el día lavando carros en el autolavado de su padre, y desde entonces han pasado 30 años, en los que Eduardo Trejo Flores, mejor conocido como el Chino, sigue saliendo adelante en este negocio.

Actualmente, y desde hace 15 años, él emprendió y abrió su propio autolavado al que nombró El Chino, como lo conoce su círculo más cercano, y está ubicado entre las colonias Villas del Sol y Fuentes del Bosque, atrás del panteón La Purísima.

De lunes a sábado, Eduardo se levanta desde las ocho de la mañana, para que a las nueve ya esté todo listo para comenzar a recibir los clientes que requieren servicio de lavado de carrocería, de interiores, chasis, motor, afinaciones y engrasado.

El Chino, tiene tres hijos, uno en preparatoria, otro en la secundaria y el más pequeño en la primaria, y a todos ha sacado adelante junto con su esposa a base del esfuerzo y el empeño que le pone a su trabajo.

“Me gusta que mis clientes se vayan con una sonrisa y que después regresen porque ya saben que aquí les ofrecemos un servicio de calidad, con toda confianza al acabar de lavar el carro, me pueden decir si le vieron algún detalle y se lo limpiamos”, comentó el Chino.

Fue con su padre donde comenzó a lavar carros, posteriormente, ingresó al Cecati La Bufa, donde obtuvo una carrera técnica en mecánica automotriz y comenzó a hacer afinaciones en el autolavado de su padre.

Con el sudor de su frente, logró juntar dinero y lo invirtió para poner su negocio que, actualmente representa el sostén de su familia.

Asimismo, gracias a su autolavado, el Chino les da trabajo a cinco jóvenes quienes se ganan la vida entre las franelas, las tinas, el agua y el jabón; en varios de los casos contribuyen a la economía familiar con esta actividad.

A sus 45 años, Eduardo Trejo sigue disfrutando cada día lo que más le gusta hacer, que es lavar vehículos para que luzcan radiantes y cuando salen recién lavados de su negocio les gusta verlos avanzar a la par que brillan de limpios.

Dijo que mientras tenga las fuerzas suficientes él se va a seguir dedicando a este negocio del que no deja de aprender y sobre todo, le resulta gratificante que sus clientes le han depositado toda su confianza.